Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un crimen no organizado - Capítulo 36

  1. Inicio
  2. Un crimen no organizado
  3. Capítulo 36 - 36 Cap 36 Jacinto al Volante Peligro Constante
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

36: Cap 36: Jacinto al Volante, Peligro Constante 36: Cap 36: Jacinto al Volante, Peligro Constante El día que Jacinto decidió aprender a conducir, el destino tembló.

No era solo que su sentido de la orientación era peor que el de una brújula rota, sino que además su capacidad de coordinación se reducía drásticamente en situaciones de estrés.

Y no había nada más estresante que poner a Jacinto detrás de un volante.

—Jacinto, ¿estás seguro de que esto es una buena idea?

—preguntó Josefina, con la expresión de alguien que estaba reconsiderando todas sus decisiones de vida.

—¡Por supuesto!

—dijo Jacinto con confianza—.

Conducir no puede ser tan difícil.

Si Don Gregorio, el de la tienda, lo hace a los 85 años, yo también puedo.

Fernando, sentado en el asiento trasero, sacó su teléfono y empezó a grabar.

—Esto va directo a internet.

Josefina suspiró y le entregó las llaves del coche.

—Está bien… Pero por favor, Jacinto, escucha mis instrucciones.

Jacinto asintió emocionado y se subió al coche de la autoescuela, que Josefina había conseguido tras convencer (y probablemente engañar) a un instructor muy confiado.

—Primero ajusta el asiento.

Jacinto se inclinó demasiado hacia adelante.

—Ahora los espejos.

Jacinto los dejó apuntando al cielo.

—Bien… Ahora pisa el embrague y enciende el motor.

Jacinto presionó el claxon y casi se golpeó la cabeza del susto.

Fernando se atragantó de la risa.

Josefina cerró los ojos.

—Esto va a ser un desastre.

— EL PRIMER INTENTO: PÁNICO TOTAL Cuando finalmente lograron que Jacinto encendiera el motor sin tocar todos los botones al azar, Josefina trató de explicarle lo básico.

—Muy bien.

Ahora pon primera y suelta el embrague despacio mientras aceleras un poco.

Jacinto obedeció.

El coche avanzó.

Cinco centímetros.

Y luego se apagó de golpe.

—¡MALDITO COCHE!

—gritó Jacinto, golpeando el volante.

Fernando seguía grabando y riéndose.

—Ya está, internet necesita ver esto.

Josefina respiró hondo.

—Tranquilo, inténtalo otra vez.

Pero suavemente.

Jacinto volvió a intentarlo.

El coche avanzó.

Esta vez un metro.

Y luego se fue hacia atrás sin previo aviso.

—¡EL FRENO, JACINTO, EL FRENO!

Jacinto pisó el acelerador.

El coche salió disparado hacia adelante y casi atropella a un repartidor de pizza, quien, al ver su vida pasar frente a sus ojos, gritó: —¡USTED ES UN PELIGRO PÚBLICO!

Josefina agarró el freno de mano de emergencia, y el coche se detuvo bruscamente.

—Jacinto… —dijo con una voz temblorosa—.

Si sigues así, terminaremos en el hospital.

Jacinto sudaba frío.

—Quizás necesite… un poco más de práctica.

Fernando, entre carcajadas, mostró su teléfono.

—Esto ya tiene 50 likes.

— SEGUNDO INTENTO: EL ATAQUE DEL POSTE Después de obligar a Jacinto a respirar hondo y recordarle que el freno es su amigo, volvieron a intentarlo.

Esta vez logró avanzar sin acelerar como un lunático.

—¡Lo estoy haciendo!

¡Soy un conductor nato!

Josefina empezó a relajarse.

Fernando se quedó sin material para reírse.

Todo iba bien hasta que un poste de luz apareció en su camino.

—Jacinto… gira el volante.

—¿Qué?

—¡EL VOLANTE, JACINTO, GIRA EL VOLANTE!

Jacinto se paralizó.

El coche siguió avanzando directo al poste.

—¡FRENA!

—¡¿CUÁL ES EL FRENO?!

¡BAM!

El coche se detuvo de golpe, chocando suavemente contra el poste.

Silencio absoluto.

—Bueno… —murmuró Fernando—.

Al menos no hemos muerto.

Josefina se masajeó las sienas.

—Voy a fingir que esto no ha pasado.

Jacinto se encogió de hombros.

—Los postes deberían ser más flexibles.

— TERCER INTENTO: POLICÍA EN CAMINO Tras evaluar los daños (mínimos, por suerte), Josefina decidió darle una última oportunidad.

—Bien.

Ahora intenta conducir con más suavidad.

Jacinto asintió con determinación y volvió a arrancar el coche.

Sorprendentemente, logró conducir unos metros sin hacer algo catastrófico.

—¡Lo logré!

—¡Por fin!

—exclamó Josefina, aliviada.

En ese instante, apareció un coche patrulla.

El oficial bajó la ventanilla y los miró con sospecha.

—¿Qué demonios hacen aquí?

Josefina forzó una sonrisa.

—Nada ilegal.

Solo… enseñando a conducir a nuestro amigo.

El policía miró a Jacinto.

—¿Usted es el tipo del museo?

Jacinto se congeló.

—Eh… no.

—Sí, sí que lo es —intervino Fernando con una sonrisa maliciosa—.

Es el que tiró la estatua precolombina más valiosa del país.

—Oh… —dijo el policía, sacando su radio—.

Necesito refuerzos.

—¡CORRAMOS!

—gritó Jacinto.

Pisó el acelerador sin pensar.

El coche salió disparado.

Josefina y Fernando gritaron.

El policía puso la sirena y comenzó a perseguirlos.

—¡ESTO SE SUPONÍA QUE ERA UNA CLASE DE CONDUCCIÓN!

—chilló Josefina.

Jacinto giró a la derecha bruscamente.

—¡ESTO ES APRENDIZAJE PRÁCTICO!

Fernando lloraba de la risa en el asiento trasero.

—¡Nos va a atrapar la policía por un examen de manejo!

El coche derribó un cubo de basura, rozó un puesto de frutas y casi atropella a una paloma, que miró a Jacinto con absoluto desprecio.

El final de la calle se acercaba peligrosamente.

—¡Jacinto, frena!

—¡No puedo!

¡No sé cómo!

—¡ENTONCES GIRA, MALDITA SEA!

El coche se precipitó hacia un parque infantil.

Los niños corrieron.

Las madres gritaron.

El coche siguió avanzando hacia una fuente.

Y entonces…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo