Un Dios De La Muerte Como Ningún Otro En Animé World - Capítulo 11
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Capítulo 11: 10. una nueva descarga.
Salto de tiempo 8 meses.
Estómago de Kronos.
En medio de la oscuridad viscosa e infinita del estómago del rey titán, una extensión sorprendente se desplegaba a simple vista, una superficie vasta y ondulante, compuesta de carne negra y gomosa. En lo más alto de estos terrenos orgánicos, desafiando la naturaleza corrupta del entorno, se alzaba un pequeño bosque artificial.
Árboles colosales con troncos gruesos de madera oscura se erguían como centinelas silenciosos, sus ramas entrelazadas formando una bóveda sombría sobre el peculiar campo de entrenamiento.
En lo profundo de este bosque improvisado, tres figuras rompían la monotonía del paisaje
Una de ellas, imponente y serena, estaba sentada con las piernas cruzadas en la gruesa rama de uno de los árboles más altos, su cuerpo recargado contra la madera oscura. Era Hades, el dios del inframundo, su mirada penetrante observando con atención el espectáculo que se desarrollaba debajo.
Las otras dos figuras estaban enfrascadas en un intenso intercambio físico, sus movimientos rápidos y decididos resonando en el silencio opresivo del estómago titánico. La figura más grande era uno de los caballeros de sombra creados por el propio Hades, una manifestación de oscuridad sólida, su forma humanoide envuelta en una armadura espectral que parecía mezclarse con la oscuridad el lugar.
La segunda figura, mucho más pequeña, apenas alcanzando la cintura de su imponente oponente, era Hestia. Casi un año había transcurrido desde que su entrenamiento había comenzado, y la transformación en su joven cuerpo era innegable.
Su figura, aunque todavía bastante baja para su edad, irradiaba una fuerza contenida. Los músculos de sus brazos y piernas se definían con cada movimiento, testimonio de la disciplina y el esfuerzo invertidos. Incluso bajo la holgada camisa que vestía, se podía intuir la firmeza de su abdomen, cincelado por incontables horas de ejercicio.
Bam – Bam – Bam
Los sonidos secos y contundentes de ambos contendientes chocando resonaban en el suelo de carne oscura. Hestia se movía con una velocidad asombrosa, sus pequeños pies apenas tocando la superficie mientras atacaba y esquivaba con una agilidad que desafiaba su tamaño.
La estela tenue de energía naranja, el vestigio del One For All que ahora residía en ella, danzaba a su alrededor como un aura vibrante, intensificándose con cada explosión de fuerza.
Se lanzó hacia el caballero de sombras, su puño derecho impulsado por una fuerza que hacía eco de las palabras de su hermano sobre el poder de un dios.
El golpe impactó contra el peto de la armadura oscura con un sonido metálico hueco, enviando al guerrero de sombras ligeramente hacia atrás. Antes de que pudiera recuperarse, Hestia encadenó un segundo golpe con su puño izquierdo, apuntando a una hendidura en la armadura.
El caballero reaccionó con una velocidad sorprendente para su tamaño, levantando su brazo blindado para bloquear el ataque. El choque produjo una onda de choque palpable, y Hestia sintió un ligero hormigueo recorrer su brazo. Retrocedió un paso, evaluando a su oponente.
El guerrero de sombras blandió una espada larga, una hoja de oscuridad condensada que brillaba con una intensidad fría. La movió con una precisión letal, lanzando una serie de estocadas hacia Hestia. Ella se vio obligada a retroceder, esquivando los ataques con movimientos rápidos y fluidos, sus ojos siguiendo cada movimiento de la hoja sombría.
Hades observaba la escena con atención desde su rama. Estaba satisfecho con el progreso de Hestia. En estos meses, la había sometido a un régimen de entrenamiento implacable, fortaleciendo su cuerpo y agudizando sus instintos. La transferencia del One For All había sido un catalizador, desbloqueando un potencial latente que ni siquiera él había anticipado por completo.
{Hestia}
{Nivel de potencia: 79 + 400}
La pequeña estela de energía naranja era una prueba constante del poder que ahora residía en ella, un poder que aún estaba aprendiendo a controlar.
“Jejeje~” Hades no pudo evitar reírse entre dientes al recordar la situación graciosa qué ocurrió cuándo llegó el momento de transferirle el OFA.
Flashback
La atmósfera en el estómago de Kronos era, como siempre, ligeramente húmeda y con un leve olor a… bueno, a estómago de titán. No era el ambiente más inspirador para una ceremonia de transferencia de poder legendaria.
Hades, con su habitual seriedad, había explicado a una Hestia visiblemente nerviosa la magnitud del One For All.
“Hestia,” había dicho con su voz grave resonando en la cavernosa oscuridad, “este poder ha sido cultivado por generaciones. Es la culminación de incontables voluntades y una fuerza capaz de cambiar el mundo.”
Hestia, con sus ojos muy abiertos, asintió solemnemente, aunque en su mente rondaba más la pregunta de si podría ir a comer un helado después.
Hades había continuado con una explicación más detallada sobre la acumulación de energía cinética y el incremento de la fuerza bruta, conceptos que para la pequeña Hestia eran tan abstractos como las constelaciones. Ella asentía en los momentos apropiados, tratando de parecer que entendía algo más allá de la palabra “fuerza”.
Llegó el momento crucial. Hades, recordando vagamente cómo All Might había transferido su poder (qué recordaba haber leído en un manga), carraspeó y adoptó una pose ligeramente exagerada, intentando emular la sonrisa radiante del héroe número uno, aunque con su expresión normalmente estoica, el resultado era más parecido a un lobo hambriento mostrando los dientes.
De su cabello azabache, Hades arrancó un mechón. Hestia parpadeó, confundida. ¿Le iba a regalar un pelo? ¿Era una costumbre extraña de los dioses de la muerte?
Con una “sonrisa” que tensaba sus labios de una manera que preocuparía a cualquier dentista, Hades extendió el mechón hacia Hestia.
“Jovencita Hestia,” declaró con un tono que intentaba ser inspirador pero que salió un poco forzado, “para convertirte en la siguiente portadora de esta increíble habilidad… ¡debes comerte esto!”
Hestia lo miró fijamente, primero al mechón de pelo negro que ondeaba ligeramente en la tenue luz del estómago titánico, y luego a la cara de su hermano, que parecía esperar una respuesta positiva.
Un silencio incómodo se extendió entre ellos, solo roto por el gorgoteo distante de los jugos gástricos de Kronos.
Finalmente, Hestia, con una mezcla de confusión y genuina preocupación, preguntó: “¿Comérmelo? ¿En serio? ¿Sabe bien?”
Hades parpadeó, su intento de imitación heroica desmoronándose rápidamente. “¿Sabe bien? ¡No se trata de sabor, Hestia! Se trata de… de la transmisión del poder. Es… simbólico”.
“¿Simbólico de qué?” preguntó Hestia, arrugando la nariz. “Porque parece un poco asqueroso.”
Hades suspiró, la grandiosidad del momento evaporándose por completo. “Bueno, en realidad, el poder reside en mi ADN… y al ingerir una parte de mí… eh… técnicamente…”
Se interrumpió, dándose cuenta de lo ridícula que sonaba la explicación. ¿Por qué diablos había pensado que esto era una buena idea? ¡Un mechón de pelo! ¿En serio?
Hestia seguía mirándolo con una expresión entre asco y curiosidad.
“¿Y si no me lo como?” preguntó tímidamente.
Hades se encogió de hombros, volviendo a su habitual seriedad. “Supongo que podría transferírtelo de otra manera… tal vez un toque o algo así. El pelo era… una sugerencia.”
Hestia soltó un suspiro de alivio. “Menos mal. No creo que mi estómago esté preparado para eso.”
Así, en lugar de una ingestión capilar épica, Hades se mordió el dedo con los dientes hasta hacer una pequeña herida y luego simplemente tocó la frente de Hestia con dos dedos, una pequeña descarga de energía azul fluyó hacia ella, y el One For All encontró un nuevo hogar.
Mientras Hestia sentía el hormigueo del poder recién adquirido recorrer su cuerpo, miró el mechón de pelo que aún sostenía su hermano con una expresión de ligero disgusto.
“¿Vas a comértelo tú entonces?” preguntó con aparente inocencia y una sonrisa zorruna.
Hades lanzó el mechón a la oscuridad con una mueca. “Absolutamente no.”
Y así, la transmisión de uno de los poderes más legendarios del mundo ocurrió en un estómago de titán, marcada no por una escena heroica y trascendental, sino por la incomodidad de un mechón de pelo de dudosa higiene.
Fin del flashback.
Hestia aprovechó un breve respiro en el ataque del caballero para lanzarse hacia adelante nuevamente. Esta vez, en lugar de un golpe directo, realizó una finta, amagando un ataque a la cabeza antes de deslizarse por debajo de la guardia de su oponente y lanzar una patada baja a sus piernas sombrías.
El caballero, aunque compuesto de sombras, reaccionó como si hubiera sentido el impacto, su equilibrio momentáneamente comprometido. Hestia aprovechó la oportunidad para saltar, impulsándose con la fuerza del One For All, y conectar un golpe ascendente con su puño envuelto en energía naranja en la mandíbula de su oponente.
El impacto resonó, y la cabeza del caballero de sombras se inclinó hacia atrás. Hestia sintió una ligera resistencia, como si golpeara una masa densa pero intangible. Retrocedió rápidamente, anticipando una respuesta.
El guerrero de sombras se recuperó con una fluidez inquietante, su espada trazando un arco oscuro en el aire. Hestia se agachó, el filo pasando justo por encima de su cabeza, y contraatacó con un barrido de su pierna. El golpe impactó en el costado del caballero, pero no pareció causarle ningún daño visible.
La frustración cruzó el rostro de Hestia. El caballero de sombras era un oponente escurridizo, sus movimientos eran orquestados de manera estratégica y fluida.
Esquivaba sus golpes con facilidad, contrarrestaba sus ataques con precisión y, aunque no buscaba herirla gravemente, la mantenía constantemente a la defensiva.
Recordó las palabras de Hades durante sus entrenamientos: “La fuerza bruta es inútil sin estrategia. Debes aprender a leer a tu oponente, a anticipar sus movimientos, a explotar sus debilidades.”
Inspiró profundamente, tratando de calmar su respiración agitada. Dejó de lado la frustración y se concentró en los patrones de ataque del caballero. Notó que, a pesar de su aparente aleatoriedad, sus movimientos seguían una lógica, una serie de respuestas predecibles a sus propias acciones.
Decidió cambiar su táctica, en lugar de atacar directamente, comenzó a moverse de forma más errática, utilizando los árboles del bosque artificial como cobertura. Saltaba de tronco en tronco, se ocultaba tras las raíces oscuras, cambiando de dirección repentinamente.
El caballero de sombras la seguía, su forma espectral deslizándose entre los árboles, pero su ritmo se vio ligeramente afectado por la naturaleza irregular del terreno.
Aprovechando un momento en que el caballero se vio momentáneamente obstaculizado por una gruesa raíz, Hestia se lanzó hacia adelante con una explosión de velocidad. No apuntó a un golpe directo, sino que realizó una serie de fintas rápidas con sus brazos y piernas, obligando al guerrero de sombras a levantar su espada y escudo en repetidas ocasiones para bloquear ataques imaginarios.
En medio de esta danza de engaño, Hestia encontró una pequeña apertura. Con un movimiento rápido y decidido, se deslizó por debajo del escudo del caballero y lanzó un golpe directo a su abdomen. Esta vez, la energía naranja que rodeaba su puño se concentró en un punto, como una aguja de fuerza pura.
El impacto fue diferente a los anteriores. Hestia sintió como si su puño atravesara una resistencia menor, y el caballero de sombras emitió un sonido sordo, como si una campana hueca hubiera sido golpeada. Por un instante, su forma oscura parpadeó.
Hades, observando desde su percha, asintió levemente. Hestia estaba aprendiendo a focalizar su poder, a encontrar los puntos débiles incluso en un oponente tan resistente como su creación de sombras.
El caballero se recuperó rápidamente, su espada trazando un arco amplio en un contraataque. Hestia retrocedió, pero esta vez no huyó. En cambio, se plantó firmemente en el suelo, la estela naranja a su alrededor brillando con mayor intensidad.
Cuando la espada se acercó, Hestia levantó ambos brazos en un movimiento rápido, utilizando la fuerza del One For All para interceptar el golpe.
El choque de la energía naranja contra la oscuridad de la espada produjo una descarga que iluminó brevemente el bosque sombrío.
Hestia sintió el impacto recorrer sus brazos, pero resistió, manteniendo el agarre. Luego, con un grito de esfuerzo, giró sobre sus talones, utilizando el impulso para lanzar al caballero de sombras por encima de su hombro.
El guerrero de oscuridad cayó al suelo con un golpe sordo, su forma momentáneamente desarticulada. Hestia no perdió tiempo. Se lanzó sobre él, sus puños descargando una ráfaga de golpes rápidos y poderosos, cada impacto imbuido con la fuerza del One For All.
El caballero de sombras intentó defenderse, levantando sus brazos y su espada, pero la velocidad y la ferocidad del ataque de Hestia eran abrumadoras. Cada golpe era como un martillazo, haciendo temblar la estructura sombría de su oponente.
Finalmente, después de una andanada implacable, el caballero de sombras se desvaneció en una nube de humo negro, dispersándose en la oscuridad del bosque.
Hestia jadeó, con el pecho agitado, pero una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro. Por primera vez en mucho tiempo, había logrado “derrotar” a uno de los caballeros de sombra de su hermano.
Sin embargo, su momento de triunfo fue breve.
La nube de humo negro comenzó a arremolinarse, reuniéndose lentamente en el centro del claro. En cuestión de segundos, la forma del caballero de sombras se reconstituyó, aunque parecía ligeramente más tenue que antes.
Hades descendió de su árbol con un salto silencioso, aterrizando junto a Hestia. Su expresión era seria, aunque había un brillo de orgullo en sus ojos.
“Bien hecho, Hestia,” dijo. “Has demostrado una mejora considerable en tu control del One For All y en tu capacidad para analizar a tu oponente. Pero recuerda, la verdadera prueba no es derribar a un enemigo, sino derrotarlo.”
Señaló al caballero de sombras, que ahora se mantenía inmóvil, su espada en guardia.
“Este es solo una construcción, una extensión de mi voluntad. No siente dolor, no se cansa de la misma manera que tú, Para derrotarlo de forma definitiva, debes encontrar la manera de interrumpir la conexión, de destruir la fuente de su poder.”
Hestia frunció el ceño, concentrándose en el caballero de sombras. Podía sentir una ligera conexión entre él y su hermano, una especie de hilo invisible de energía oscura.
“¿Cómo hago eso?” preguntó.
Hades sonrió levemente. “Esa es la pregunta que debes responder por ti misma. Sigue luchando, sigue observando, sigue aprendiendo. Cada batalla es una lección, y cada oponente, incluso uno como este, tiene algo que enseñarte.”
Con una señal de Hades, el caballero de sombras se lanzó de nuevo al ataque. Hestia se preparó para enfrentarlo, su cuerpo aún dolorido pero su espíritu fortalecido por su reciente éxito y aún con la adrenalina corriendo por sus venas tras haber derribado momentáneamente al caballero de sombras, observaba con cautela cómo la figura oscura se detenía.
Para su sorpresa, el caballero de sombras enfundó lentamente su espada de oscuridad en una vaina igualmente sombría que parecía surgir de su propia armadura, luego, con un movimiento rápido, dejó caer al suelo el escudo de sombras con un golpe sordo sobre la carne oscura. Su postura cambió, adoptando una forma más marcial, con los puños ligeramente levantados, listo para un combate cuerpo a cuerpo.
Hestia entrecerró los ojos, desconcertada por este cambio repentino, durante todo el entrenamiento, el caballero siempre había dependido de sus armas para mantenerla a distancia y contrarrestar su fuerza bruta.
¿Por qué ahora renunciaba a esa ventaja?
Desde su posición, Hades observaba con una expresión indescifrable, sabía que este cambio de táctica tenía un propósito, una nueva lección que Hestia debía aprender.
El combate cuerpo a cuerpo exigía una comprensión diferente del espacio, del ritmo y de la propia fuerza.
Sin dudarlo, Hestia se lanzó al ataque. Su velocidad, amplificada por el One For All, era su mayor fortaleza en el combate cercano, intentó una ráfaga de golpes rápidos, apuntando al rostro y al torso del caballero.
El guerrero de sombras se movió con una agilidad sorprendente para una figura tan corpulenta, esquivó los golpes con movimientos fluidos, su cuerpo apenas desplazándose, y bloqueó algunos con sus antebrazos blindados, el impacto resonando en el silencio del estómago titánico.
Hestia sintió la solidez de su oponente incluso sin armas. Cada bloqueo era firme, cada esquiva precisa, se dio cuenta de que, aunque no la atacaba con la intención de herirla gravemente, la fuerza física del caballero era considerable.
El caballero contraatacó con un golpe directo al cuerpo de Hestia. Ella apenas tuvo tiempo de reaccionar, cruzando sus brazos para bloquearla, El impacto la hizo retroceder una docena de pasos, el aire escapando de sus pulmones con un jadeo. La fuerza del golpe era palpable, incluso sin la amplificación de la espada.
Hestia recuperó el equilibrio rápidamente, su mirada fija en su oponente. Este nuevo estilo de combate exigía una mayor concentración, una lectura más precisa de los movimientos del caballero. Ya no podía confiar únicamente en la velocidad y la fuerza bruta; necesitaba anticipación y técnica.
Se movió lateralmente, tratando de encontrar un ángulo de ataque diferente. El caballero la siguió, manteniendo siempre la distancia justa para reaccionar a sus movimientos, era como si estuviera bailando, una danza macabra.
Hestia intentó una patada baja, buscando desequilibrar al caballero, el la bloqueó con su espinilla, “¡pam!” el impacto resonando en su propia pierna. Luego, lanzó un golpe de palma a la altura del pecho de Hestia. Ella lo esquivó por poco, sintiendo el roce de la mano contra su camisa.
La frustración comenzaba a crecer en Hestia, en el combate con armas, al menos había una sensación de choque, de fuerza contra fuerza. Aquí, era una danza de movimientos sutiles, de anticipación y bloqueo, donde la menor vacilación podía ser aprovechada por su oponente.
Decidió utilizar el entorno a su favor, Corrió hacia uno de los árboles de madera oscura, utilizándolo como punto de apoyo para impulsarse con una patada giratoria hacia la cabeza del caballero.
El guerrero de sombras levantó su brazo para bloquearlo, pero la velocidad del giro de Hestia generó una fuerza considerable. El impacto hizo que el caballero tambaleara ligeramente hacia atrás.
Hestia aprovechó la oportunidad para acortar la distancia y lanzar una serie de golpes rápidos al cuerpo del caballero, Intentó encontrar puntos vulnerables en su armadura sombría, recordando las indicaciones de Hades sobre la anatomía y los puntos vitales.
El caballero bloqueó la mayoría de los golpes con sus antebrazos, pero algunos lograron impactar en su torso, produciendo un sonido hueco, Hestia no podía discernir si estaba causándole algún daño real, pero continuó presionando, su energía naranja pulsando con cada impacto.
De repente, el caballero de sombras realizó un movimiento rápido, atrapando uno de los puños de Hestia con su mano enguantada en oscuridad, Su agarre era sorprendentemente fuerte, impidiendo que ella se liberara.
Con la otra mano libre, el caballero lanzó un golpe directo al rostro de Hestia. Ella cerró los ojos instintivamente y giró la cabeza, sintiendo el impacto rozando su mejilla, el golpe la hizo tambalearse, y el agarre en su puño se aflojó lo suficiente como para que pudiera liberarse.
Hestia retrocedió, llevándose una mano a la mejilla, El roce había sido suficiente para dejar una sensación de frío intenso en su piel, este combate cuerpo a cuerpo era más peligroso de lo que había anticipado.
Observó al caballero, que ahora la esperaba pacientemente, con los puños en alto. Su postura era imponente, emanando una sensación de control y experiencia en el combate cercano.
Hades, desde su rama, permanecía en silencio, dejando que Hestia lidiara con este nuevo desafío por sí misma. Sabía que ella tenía la capacidad de adaptarse y aprender, solo necesitaba encontrar la estrategia adecuada.
Hestia respiró hondo, tratando de calmar el latido acelerado de su corazón, se dio cuenta de que en este combate cuerpo a cuerpo, la clave no era solo la fuerza o la velocidad, sino también el equilibrio, el ritmo y la capacidad de anticipar los movimientos de su oponente.
Comenzó a moverse de nuevo, pero esta vez con más cautela. En lugar de lanzarse al ataque de forma impulsiva, circuló alrededor del caballero, estudiando sus movimientos, buscando alguna señal de debilidad o algún patrón predecible.
El caballero giraba lentamente para mantenerla siempre frente a él, su postura era inalterable, Era como luchar contra una estatua viviente, imperturbable y paciente.
Hestia intentó una serie de fintas, moviendo sus brazos y piernas de forma errática para tratar de provocar una reacción en el caballero, el permaneció impávido, sin caer en sus engaños.
Finalmente, Hestia decidió probar una táctica diferente. Utilizando la velocidad que le otorgaba el One For All, intentó un ataque relámpago, moviéndose en línea recta hacia el caballero con la intención de golpearlo antes de que pudiera reaccionar.
Sin embargo, el guerrero de sombras demostró una vez más su sorprendente agilidad. En el último instante, se movió lateralmente, esquivando el golpe de Hestia y contraatacando con un rápido codazo a su costado.
Hestia sintió un dolor agudo en las costillas, el impacto la hizo jadear. El caballero aprovechó su momentánea vulnerabilidad para intentar un agarre.
Hestia reaccionó instintivamente, utilizando su menor tamaño para deslizarse por debajo del brazo del caballero y colocarse a su espalda en un intentó de derribo, enganchando una de sus piernas sombrías con la suya.
El caballero, sin embargo, demostró una estabilidad sorprendente, a pesar del intento de Hestia, se mantuvo firme, y con un movimiento rápido, la lanzó hacia adelante, haciéndola perder el equilibrio.
Hestia cayó al suelo, rodando para amortiguar el impacto, se levantó rápidamente, sintiendo el dolor en sus costillas y la creciente frustración. Este combate cuerpo a cuerpo era un desafío completamente diferente, que exigía habilidades que aún no había dominado por completo.
Observó al caballero de sombras, que la esperaba con una paciencia inagotable.
Sabía que tenía que encontrar una manera de romper su defensa, de aprovechar alguna apertura. La fuerza bruta por sí sola no era suficiente. Necesitaba ser más astuta y estrategica.
Con la determinación ardiendo en los ojos, Hestia comenzó a moverse con un ritmo diferente, alternando pasos rápidos y pausas repentinas.
Intentaba desestabilizar el equilibrio del caballero, romper su flujo constante. Lanzaba jabs rápidos y fintas con las manos, buscando una reacción, un indicio de su próxima acción.
El caballero respondía con movimientos igualmente medidos, sus ojos vacíos siguiendo cada movimiento de Hestia. Su postura permanecía sólida, sus puños listos para bloquear o golpear, era como enfrentarse a un espejo oscuro, reflejando su agilidad con una calma imperturbable.
Hestia recordó una de las lecciones de Hades sobre el combate sin armas: la importancia de las cadenas de ataque, de no permitir que el oponente se recupere. Con una explosión de velocidad, lanzó una combinación de golpes al cuerpo, buscando presionar al caballero.
El guerrero de sombras bloqueó los dos primeros golpes con sus antebrazos, pero el tercero logró impactar en su costado, produciendo un sonido hueco y resonante. Hestia sintió una ligera vibración recorrer su puño. Era una pequeña victoria, una señal de que sus golpes podían tener algún efecto incluso sin la amplificación total del One For All.
Aprovechando la mínima reacción del caballero, Hestia intentó un gancho ascendente, apuntando a su mandíbula sombría. El caballero inclinó la cabeza hacia un lado, esquivando el golpe por centímetros, y contraatacó con un fuerte golpe descendente con el dorso de su mano.
Hestia se agachó, el golpe pasó silbando sobre su cabeza. Se incorporó rápidamente y lanzó una patada circular a la altura de las costillas del caballero. Él la bloqueó con su rodilla, el impacto resonando en la pierna de Hestia.
El combate se había convertido en una danza tensa y agotadora, un intercambio constante de golpes bloqueados, esquivas precisas y contraataques rápidos. Hestia sentía el cansancio acumulándose en sus músculos, pero su determinación no flaqueaba. Sabía que Hades la estaba observando, esperando que encontrara la solución por sí misma.
De repente, una idea cruzó su mente. Había notado que, a pesar de su solidez aparente, el caballero de sombras parecía carecer de la flexibilidad de un ser vivo. Sus movimientos eran precisos y rápidos, pero también ligeramente rígidos, como si estuviera limitado por su propia construcción sombría.
Decidió explotar esta posible debilidad. Comenzó a moverse de forma aún más errática, realizando giros rápidos y cambios de dirección bruscos. Intentaba obligar al caballero a realizar movimientos amplios que pudieran exponer sus flancos o desequilibrarlo.
El caballero la seguía, adaptando sus movimientos a los de Hestia, pero se notaba una ligera vacilación en sus giros más amplios. Era una pequeña ventana, una oportunidad que Hestia debía aprovechar,
Con una finta hacia la izquierda, Hestia se lanzó rápidamente hacia la derecha, apuntando a la pierna del caballero con una patada baja y potente, imbuida con una ráfaga concentrada del One For All.
El impacto resonó, y por primera vez en el combate cuerpo a cuerpo, el caballero de sombras mostró una reacción significativa. Su pierna sombría se dobló ligeramente, y su equilibrio se vio momentáneamente comprometido.
Hestia no perdió la oportunidad. Se abalanzó sobre él, utilizando su agilidad para rodearlo y colocarse a su espalda. Intentó un agarre, buscando inmovilizarlo o derribarlo.
El caballero reaccionó con rapidez, intentando liberarse del agarre de Hestia. Su fuerza física era considerable, pero la menor estatura de Hestia le permitía tener un centro de gravedad más bajo, dificultando que la derribara fácilmente.
En un forcejeo tenso, Hestia aplicó toda su fuerza, concentrando el One For All en sus brazos y piernas. Logró desequilibrar al caballero lo suficiente como para hacerlo caer de rodillas.
Antes de que el guerrero de sombras pudiera recuperarse, Hestia saltó sobre su espalda, rodeando su cuello con sus brazos en una llave. Aplicó presión, utilizando todo su peso y fuerza.
El caballero luchó, tratando de sacudirse a Hestia, pero su agarre era firme. La estructura sombría del guerrero comenzó a temblar, como si estuviera bajo una tensión extrema.
Hades observaba la escena con una ligera sonrisa. Hestia había encontrado la manera de explotar la rigidez de su creación, utilizando su propia agilidad y fuerza de palanca para superar su desventaja de tamaño.
La forma del caballero de sombras comenzó a desvanecerse, volutas de humo negro escapando de su cuerpo, la presión de la llave de Hestia parecía estar rompiendo su cuerpo.
Finalmente, con un último estertor de oscuridad, la figura del caballero se disolvió por completo, dejando solo una nube de humo negro que se dispersó lentamente en el aire.
Hestia jadeó, liberando su agarre y cayendo de rodillas sobre la carne oscura. Su cuerpo temblaba por el esfuerzo, pero una sensación de triunfo la invadió. Lo había hecho. Había logrado derrotar al caballero de sombras en un combate cuerpo a cuerpo, utilizando no solo su fuerza, sino también su ingenio y su capacidad de adaptación.
Desde su posición, Hades asintió, su expresión ahora mostrando un claro orgullo.
“Excelente, Hestia,” dijo, su voz resonando en el silencio posterior a la batalla.
“Has comprendido que la verdadera fuerza reside en la inteligencia y la adaptabilidad, no solo en el poder bruto.”
Hestia se levantó lentamente, su cuerpo dolorido pero su espíritu elevado, miró el lugar donde el caballero de sombras había estado, sintiendo una nueva confianza florecer en su interior.
Cada batalla era una lección, y hoy había aprendido una valiosa lección sobre la naturaleza del combate y la importancia de encontrar la debilidad del oponente, incluso en la oscuridad más impenetrable.
El entrenamiento continuaría, pero por ahora, Hestia podía saborear la dulce victoria de haber superado un nuevo desafío. Ella sabía que el camino que le quedaba todavía era largo, pero cada paso la hacía sentir más fuerte y más capaz.
(Descubrí que me gusta hacer peleas;)
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Salto de tiempo: 4 meses
Situado en el punto más alto de la mansión, Hades se encontraba absorto, revisando las opciones de descarga que su sistema le ofrecía. La interfaz digital, proyectada ante sus ojos, brillaba con una miríada de nombres y datos, cada uno representando un potencial incremento en su ya considerable poder.
{Otsutsuki Kaguya – Naruto} 26 años
{Otsutsuki Urashiki – Naruto} 25 años
{Otsutsuki Isshiki – Naruto} 35 años
{Makoto Misumi – Tsukimichi} 30 años
{Blast – One Punch Man} – 105 años
{Sentry – Marvel} – 400 años
{Saitama – One Punch Man} – 1.000 años
{Son Goku – Dragón Ball} – 10 años
{Son Goku – Dragón Ball Z} – 550 años
{Thor Dios de las runas – Marvel} – 600 años
{Boros – One Punch Man} – 200 años
Hades contempló la lista, reconociendo en cada nombre el potencial para alterar la realidad misma. Tenía ante sí un abanico de posibilidades casi ilimitado, un crisol de poderes cósmicos y habilidades sobrehumanas extraídas de los confines del multiverso. Sin embargo, algunas opciones destacaban con particular intensidad, atrayendo su atención como faros en la oscuridad.
{Wakaba Hiiro ‘D’ – Kumo Desu Ga} 2.000 años
{Hades – Saint Seiya} – 4.000 años
{Zen’o – Dragon Ball Super} – 16.000 años
{Otsutsuki Shibai – Naruto} 4.300 años
{Othinus – A Certain Magical Index} 5.000 años
{Rimuru Tempest – Tensei Slime} 5.800 años
{Daishinkan – Dragon Ball Super} 4.500 años
{The Archiver – Getbackers} 6.600 años
{Madoka Kaname – Puella Magi Madoka Mágica} 7.000 años
{Haruka Kaminogi – Noein} 8.000 años
{Lord of Nightmare – Slayers} 9.000 años
{Anti-Spiral – Tengen Toppa Gurren Lagann} 20.000 años
{Yog-Sothoth – Demonbane} – 16.000 años
{Featherine Augustus Aurora – Umineko} 20.000 años
{Elder God Demonbane – Demonbane} 23.000 años
{Contumelia – Ben 10} 29.000 años
{The Law Of Identity – Demon King Daimao} 25.000 años
{Beyonder – Marvel} 80.000 años
{Hajun – Shinza Bansho} 36.000 años
{Lucifer Morningstar – DC} 90.000 años
{Kami Tenchi – !Tenchi Muyo!} 40.000 años
{Trinity – Marvel} 55.000 años
{Celestial Sapien – Ben 10} 100.000 años
{Rimuru Tempest – Tensei Slime} 110.000 años
{The Presence – DC} 200.000 años
{The One Above All – Marvel} 250.000 años
Hades no podía evitar sentir una creciente excitación ante la perspectiva de adquirir tales poderes. Cada uno de esos seres, incluso los que parecían “más débiles” en comparación con las deidades omnivesales en la lista, poseía la capacidad de convertirlo en una entidad de poder inimaginable, capaz de desafiar las leyes del universo conocido.
Pero la realidad se imponía con la frialdad del vacío estelar. Hades sabía que no podía dejarse llevar por la codicia. Cada descarga, incluso la de menor duración, requería una inversión de tiempo colosal, miles de años en los que quedaría, imposibilitado para utilizar dicha funcion del sistema. Un precio demasiado alto, al menos por el momento.
La prudencia, una cualidad a menudo subestimada por otros, pero la situación de Hades dictaba un camino más cauto. Hades decidió concentrarse en descargas que proporcionaran un aumento de poder gradual, un ascenso constante hacia una mayor divinidad.
Reservaría las descargas de aquellos seres verdaderamente trascendentes, cuyas existencias desafiaban la comprensión, para un futuro en el que pudiera permitirse el lujo de esperar por milenios.
Con una determinación renovada, Hades fijó su mirada en la interfaz del sistema, listo para iniciar el proceso de selección. Escribió en la barra de búsqueda, con su mente moviéndose con precisión: “Ashborn”.
La pantalla se actualizó, mostrando las opciones disponibles. Entre ellas, dos llamaron su atención de inmediato:
{Ashborn, Monarca de las Sombras – Solo Leveling} 35 años
{Ashborn, Fragmento de Luz Más Brillante – Solo Leveling} 30 años
Hades leyó la descripción de Ashborn, el Monarca de las Sombras, y una sonrisa de reconocimiento se dibujó en su rostro. En su universo de origen, Ashborn era uno de los Gobernantes, seres celestiales creados por el Ser Absoluto, una raza comparable a los ángeles de la mitología abrahámica.
Pero Ashborn destacaba incluso entre sus pares. Su lealtad y poder eran tales que el Ser Absoluto le confió un poder único, oculto en su interior hasta el momento de su muerte: el dominio sobre la muerte misma. Esta habilidad latente se activó tras su fallecimiento, transformándolo en el Monarca de las Sombras, el soberano indiscutible del reino de los muertos.
“Si me lo preguntan,” pensó Hades, con una pizca de ironía, “esa habilidad encaja a la perfección con mi propia naturaleza. ¿Rey de los muertos? ¿Dios de la muerte? Son conceptos esencialmente iguales, manifestaciones de un mismo principio cósmico.”
La elección era obvia. No había necesidad de sopesar las ventajas y desventajas de cada opción. El Monarca de las Sombras era la elección ideal, una adición perfecta a su arsenal divino.
[El anfitrión desea iniciar la descarga del archivo {Ashborn, Monarca de las Sombras – Solo Leveling} S/N].
“Sí,” respondió Hades sin dudarlo, su voz resonando con una firmeza inquebrantable.
[Iniciando descarga]
{Ashborn, Monarca de las Sombras – Solo Leveling} 35 años
“Bueno, solo me queda esperar,” murmuró Hades, con un tono de anticipación. “Mientras tanto, ¡finalmente puedo utilizar mi Cupón Dorado!”
Durante los últimos meses, Hestia había superado la marca de las 500 unidades de potencia, un logro significativo impulsado por el poder del One For All. El sistema lo había reconocido como la culminación de una misión, recompensándolo con el escurridizo Cupón Dorado, un premio largamente esperado.
Y ahora, finalmente, había llegado el momento de disfrutar de una buena sesión de Gacha, la mecánica aleatoria que le permitía obtener objetos y habilidades de origen incierto.
“Sistema,” ordenó Hades, con una sonrisa que denotaba su emoción, “quiero girar el Cupón Dorado.”
[Iniciando la rueda del Cupón Dorado]
La interfaz del sistema cambió, mostrando una rueda giratoria que brillaba con una luz dorada. Miles de nombres de objetos y habilidades pasaron rápidamente ante sus ojos, un torbellino de posibilidades infinitas. La tensión creció en el pecho de Hades mientras la rueda disminuía su velocidad, acercándose al resultado final.
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[Felicidades al anfitrión por obtener {Gungnir – Marvel}]
Fin.
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