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Un Dios De La Muerte Como Ningún Otro En Animé World - Capítulo 19

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Capítulo 19: 18.

Ubicación Isla ???.

.

.

.

Los rayos del sol del atardecer, teñidos de naranjas y púrpuras, iluminaban las playas de una pequeña isla desconocida.

Las aguas, de un azul profundo, se mecían suavemente contra la orilla, mientras un pequeño bosque denso y una vegetación exuberante se extendían tierra adentro.

En las costas de esta pequeña isla, donde el aire salado se mezclaba con el dulce aroma de las plantas, se podían ver las figuras de cinco personas: yo, Hades, y mis hermanos.

Habíamos aterrizado en este lugar, luego de varias horas de vuelo ininterrumpido a una velocidad que habría dejado boquiabierto a cualquier mortal.

con la adrenalina de la huida aún zumbado en sus venas, pero con la necesidad de un respiro.

Después de escapar de la montaña Otris, en medio del caos y la devastación que dejamos atrás, tomé la decisión de que para evitar la posibilidad de ser perseguidos por los Titanes -y conociendo su obstinación y su poder-, lo mejor sería escapar hacia el Mar.

En la inmensidad azul, es mucho más fácil perderse, disolver nuestra presencia en la vastedad de las olas, que en la tierra firme donde las montañas y los valles podrían convertirse en trampas.

También había considerado la opción de buscar una cueva en la parte continental de Grecia para utilizarla de refugio, un lugar donde podríamos ocultarnos y planificar nuestros siguientes pasos.

Pero mientras sobrevolaba las montañas y bosques de Grecia, mis sentidos, ajustados para percibir las fluctuaciones de energía, me hicieron dar cuenta de que realmente no estaban deshabitados. Había multitudes de presencias en esos lugares, ecos de vida y poder.

La mayoría de ellas eran muy débiles, siendo posiblemente animales salvajes o ninfas menores, o quizás algún espíritu errante no lo sabía con exactitud, por lo que apenas si los consideré una posible amenaza, meros puntos de luz en mi percepción.

Pero entre ellos, también había presencias que emitían fluctuaciones de poder divino y mágico, algunas de ellas sorprendentemente intensas.

La mayoría tenían una fuerza bastante baja, por lo que no representaban un peligro directo para mí, pero las más potentes, aunque no podían amenazarme directamente, sí me ponían alerta.

No eran Titanes, pero eran algo más.

Después de todo, mis hermanos y yo éramos técnicamente fugitivos. No solo habíamos escapado del castigo de los Titanes, sino que también habíamos herido mortalmente a su Rey, Kronos, y posiblemente destruido una parte de la montaña divina (si es que el meteorito había fallado), poniendo en peligro a sus habitantes en el proceso.

Claramente las repercusiones de sus acciones serían inmensas, y estar cerca de presencias poderosas suponía un posible riesgo.

Por lo que decidí no arriesgarme, era mejor priorizar la seguridad y el anonimato.

Directamente, volé lejos del centro de Grecia, en dirección al mar, donde la presencia de los Titanes era menos concentrada. Después de un tiempo de búsqueda y vuelo ininterrumpido, bajo la insistencia de Hera, quien ya se sentía incómoda al ser cargada por demasiado tiempo a manos del clon de Limbo -pobre Poseidón, él mismo también parecía aliviado de no ser el único en ser cargado-, y Deméter, que estaba ansiosa por tocar tierra firme después de sentir el aire salado, finalmente decidimos aterrizar en una pequeña isla con la que nos habíamos topado en el camino.

No tuve objeciones. La isla, aunque algo pequeña ha decir verdad, era bastante buena para nuestros propósitos. Tenía una fuente de agua dulce, crucial para la supervivencia, un pequeño bosque que se extendía a lo largo de la isla, prometiendo refugio y recursos, y zonas con tierra fértil que podrían ser utilizadas por Deméter para sus necesidades, y de paso, para proveer alimento.

Por lo que finalmente aterrizamos en ese lugar, un santuario temporal, lejos de la furia de Kronos y sus hermanos.

Isla Desconocida.

POV Hades.

El suave sonido de las olas rompiendo en la orilla era una melodía bienvenida después del estruendo del escape.

Mis Rinnegan, que aún mantenía activos, escaneaban el entorno. La isla era un punto de calma, un refugio prometedor. Mis hermanos, una vez que el clon del Limbo los dejó en tierra firme, se estiraban y respiraban profundamente el aire limpio.

Hera, con su habitual elegancia, alisaba su vestido, sus ojos buscando algo en el horizonte.

Deméter ya se arrodillaba, sus manos tocando la tierra, sintiendo su pulso, una sonrisa de satisfacción en su rostro.

Hestia se había tirado directamente en la arena, riendo y haciendo un ángel de arena, como si el apocalipsis de hace unas horas fuera un sueño lejano.

Y Poseidón, con su tridente en mano, caminaba por la orilla, sus ojos analizando el mar con una curiosidad insaciabe, quizá sintiendo su conexión con el.

Mi visión Rinnegan, y mi detección de chakra me confirmó que la isla estaba deshabitada por seres mágicos o alguna otra presencia sobrenatural. Solo vida animal y vegetal. Era un lugar seguro, por ahora. El cansancio mental comenzaba a hacer mella, incluso para mí.

Las horas de mantener el clon del Limbo, el meteorito que había lanzado anteriormente , y la constante alerta durante la huida, exigían su precio.

El cuerpo de Kronos para este momento debería de haberse generado, y su furia caería sobre nosotros.

Teníamos una ventaja de tiempo, pero no sería eterna.

Observé a mis hermanos, sus rostros iluminados por los últimos rayos del sol, eran mi responsabilidad, mi familia.

Después de posiblemente milenios de soledad, flotando en ese extraño vacío sólo con mis pensamientos, finalmente tenía una familia de nuevo, y los protegería a toda costa.

“Necesitamos explorar la isla y establecer un campamento”, dije, mi voz un poco más grave de lo habitual, resonando con autoridad.

“Deméter, ¿puedes verificar las fuentes de agua y la fertilidad de la tierra? Hestia, Poseidón, Hera, busquen un lugar adecuado para un refugio temporal, algo que podamos fortificar si es necesario”.

“Yo haré un reconocimiento aéreo para asegurarme de que no hay amenazas ocultas”.

Mi mente ya estaba trazando el plan mde nuestro futuro inmediato, el siguiente paso en nuestra nueva vida.

El escape fue solo el principio, ahora viene la supervivencia.

Con esas palabras, dichas con la autoridad silenciosa de un líder nato, todos mis hermanos se movieron de inmediato a hacer sus tareas asignadas, la energía de la huida canalizada ahora en la construcción de nuestro nuevo refugio.

Hestia se lanzó a explorar los alrededores con una velocidad asombrosa, Poseidón se dirigió a la costa para revisar el mar con un aire de anhelo, Deméter se hacerco al bosque para sentir los árboles, y Hera, después de un suspiro resignado, comenzó a inspeccionar el entorno con una mirada crítica y práctica.

(En la noche.)

Las sombras se alargaron y el cielo se tiñó de un azul profundo, salpicado por las primeras estrellas. En la zona norte de la isla, camuflada magistralmente entre varios árboles gigantes que se alzaban como guardianes ancestrales, se podía encontrar una casa de madera. No era una cabaña rústica, sino una estructura sorprendentemente robusta y bien construida, levantada con una velocidad que solo la voluntad divina y mis habilidades podían lograr.

Esta casa había sido creada por mí, luego de encontrar un lugar adecuado para construir un asentamiento temporal.

Utilicé mi Mokuton, el arte de la Madera, no solo para levantar la estructura con la fuerza de la naturaleza, sino también para expandir el bosque a nuestro alrededor, haciendo que los árboles fueran más grandes y densos, sus ramas entrelazadas para formar un dosel impenetrable. Esto hacía que la casa fuera increíblemente difícil de encontrar a simple vista, un santuario oculto a la vista de cualquier observador indeseado.

Dentro de la casa, el ambiente era acogedor y sorprendentemente hogareño. En la pequeña sala de estar, sentados en unos sofás mullidos que había materializado de mi inventario, se encontraban los cinco hermanos, cada uno inmerso en sus propias actividades, el murmullo del océano un suave fondo.

Poseidón estaba puliendo meticulosamente su tridente, el metal de la lanza brillando bajo la tenue luz de las lámparas de chakra que había creado. Sus auriculares cubrían sus oídos, su cabeza se movía ligeramente al ritmo de la música que solo él podía escuchar, un dios del mar modernizado.

Hestia, por otra parte, estaba sentada cómodamente junto a una de las lámparas de baterías, la luz suave iluminando su rostro concentrado mientras jugaba afanosamente en su consola portátil, sus pulgares moviéndose con agilidad a través de los botones. Sus risas ocasionales llenaban la sala con un aire de ligereza juvenil.

Deméter se encontraba sentada con los codos apoyados en una de las ventanas abiertas, mirando en dirección al mar. Su mirada estaba perdida en la inmensidad del océano, seguramente admirando el cielo estrellado, que era más nítido y brillante que en mundo anterior de Hades lejos de la contaminación de las ciudades, perdida en sus propios pensamientos.

Hera, por otro lado, se encontraba inmersa en la lectura de un libro que había “tomado prestado” de mis posesiones.

En la portada, bajo la luz de otra lámpara, se veía el título: “Crepúsculo”. Una pequeña sonrisa de ironía se formó en mis labios cuando vi la escena. Siempre con sus gustos peculiares.

Yo, mientras tanto, me encontraba en otra habitación, que había convertido en una cocina improvisada. Estaba cocinando espaguetis con albóndigas enlatados.

El aroma, sorprendentemente reconfortante, llenaba el aire. Después de todo, aunque los dioses tienen una esperanza de vida teóricamente infinita, todavía necesitan comer para reponer su energía divina y resistencia física, al igual que los mortales.

Me pareció raro al principio, esta necesidad básica de alimentación. El hecho de que necesitaran comer para sustentar sus cuerpos significaba que no eran realmente inmortales en el sentido absoluto, sino más bien seres de longevidad extrema con vulnerabilidades.

Porque, en cierta forma, eso los hacía más humanos, al menos en mi opinión. Me recordaba a la fragilidad de la vida, incluso para los divinos.

Aunque yo mismo había comprobado que podía pasar varios días o incluso semanas sin comer, esto causaba que mi poder divino y chakra se repusieran a un ritmo mucho más lento, afectando mi rendimiento. El sistema me había enseñado que la comida, incluso para mí, era una forma de eficiencia energética.

Y hablando de poder…

Con los platos humeantes en mis manos, entré en la sala donde mis hermanos me estaban esperando, el aroma a comida llenando el espacio y sacando a todos de sus ensoñaciones.

“Se han hecho más fuertes”, murmuré para mí mismo, mientras colocaba los platos en una mesa baja que había materializado.

Era algo que no había notado al momento de salir del estómago de mi padre, Kronos, debido a que en ese momento solo estaba concentrado en escapar, con la adrenalina nublando mi percepcion sobre ellos.

Pero ahora que teníamos más tiempo, podía mirar con mayor calma y discernimiento.

Mis sistema lo confirmaba, mis hermanos habían aumentado su poder desde que salieron del estómago del Rey Titán.

No era solo una pequeña mejora, sino un salto significativo en su poder.

La primera vez que lo noté fue cuando vi a Deméter abrazar el tronco de un árbol con tanta fuerza, en un gesto de afecto espontáneo por la nueva tierra, que logró aplastar el tronco. El pobre árbol, que de seguro le había tomado docenas de años crecer tan alto Como un pino, por poco es víctima del abrazo de la muerte.

Era una fuerza que no había manifestado antes.

Pero ella no fue la única. Todos mis hermanos manifestaron algún tipo de comportamiento anormal junto con una mejora significativa de la fuerza.

Hera había reparado una grieta en una pared de piedra con solo un toque, Poseidón había levantado una roca que antes habría tenido que mover con un esfuerzo consciente, y Hestia, bueno, ella siempre fue un caso aparte con el One For All.

Mientras estaba sirviendo los platos, no pude evitar echar una mirada discreta a los Estados de mis hermanos, invocando las ventanas de información que solo yo podía ver.

[Estado]

{Nombre: Hera}

{Diosa del Matrimonio – Diosa de la Fertilidad}

{Nivel de potencia: 1.100}

.

{Nombre: Deméter}

{Diosa de la Agricultura – Diosa de la Fertilidad de la Tierra – Diosa de la Cosecha – Diosa de las Estaciones}

{Nivel de potencia: 1.500}

.

{Nombre: Hestia}

{Diosa del Fuego – Diosa de la Familia}

{Nivel de potencia: 2.280}

.

{Nombre: Poseidón}

{Dios del Mar – Dios de las Tormentas Marinas – Dios de los Terremotos – Dios de los Caballos}

{Nivel de potencia: 1.800}

.

Desde que lograron salir del estómago de su padre, tanto su poder divino como sus atributos físicos se habían estado fortaleciendo a una velocidad notable. Y, posiblemente, todavía no habían alcanzado su mejor momento.

Al parecer, sus cuerpos, al estar en contacto con el medio ambiente, con la energía del mundo exterior, estaban recuperando poco a poco el poder innato que deberían de tener, el que les había sido negado por la prisión de Kronos.

Y sorprendentemente, Hestia era la más fuerte, incluso sin usar el One For All.

Aunque tal vez tenía algo que ver con la mejora en su estado físico que le trajo el OFA.

Aunque el One For All es un superpoder de tipo potenciador, que acumula energía cinética y amplifica la fuerza preexistente en el cuerpo, también le había traído mejoras significativas al físico de Hestia. Incluso sin acceso a su poder divino, ya podía considerarse una potencia superhumana, capaz de proezas que rivalizaban con muchos personajes poderosos de mi vida pasada.

Mis hermanos estaban despertando a su verdadero potencial, y eso, a pesar de los peligros, era una vista fascinante.

Mas tarde esa noche.

Parado en la parte más alta de la isla, donde la brisa marina era más fuerte y la vista del océano se extendía hasta el infinito, se encontraba la figura solitaria de Hades. Las estrellas brillaban con una intensidad inusual en el cielo sin contaminación lumínica, y la luna, casi llena, arrojaba un resplandor plateado sobre las aguas oscuras.

Me encontraba haciendo vigilancia mientras mis hermanos estaban descansando, sumidos en el sueño que la fatiga del escape y la seguridad del nuevo refugio les proporcionaba.

Había distribuido a mis soldados de sombras por toda la isla, pequeñas manchas de oscuridad que se movían sigilosamente entre los árboles y a lo largo de la costa. Su propósito principal era servir como un sistema de vigilancia infalible, una red de ojos y oídos que me alertaría de cualquier intruso o peligro inminente. Pero también tenían un segundo propósito al hacer esto.

“¡Hora del Gacha!”, murmuré para mí mismo, una sonrisa de anticipación extendiéndose por mi rostro en la penumbra.

Había estado esperando todo el día por este momento.

Desde que completé la misión de escape de Kronos, los nuevos cupones de gacha habían estado ardiendo en mi inventario, prometiendo nuevas habilidades y artefactos.

Había estado ahorrando todos los cupones disponibles durante algún tiempo, conteniendo mi impaciencia, y finalmente había llegado el momento de utilizarlos. Y, por sobre todo, quería ver qué cosa buena obtendría del codiciado cupón dorado.

Abrí el apartado de cupones en mi sistema, la interfaz holográfica apareciendo ante mis ojos.

Cupón común X 30

Cupón de bronce X 25

Cupón plateado X 10

Cupón dorado X 1

Cupón divino X 0

Al ver la cantidad de cupones que tenía ahorrados, dudé por un instante en si debía utilizar primero los cupones de bronce, para sacarme de encima los de menor valor. Pero al final me decidí por utilizar los cupones de plata. Después de todo, lo que más necesitaba en este momento eran habilidades y artefactos útiles que me permitieran consolidar nuestra posición y asegurar nuestra supervivencia. No había tiempo para trivialidades.

“Sistema, quiero girar ocho cupones plateados”, ordené, mi voz resonando solo en el silencio de la noche.

Un brillo de luz se manifestó en la interfaz, seguido por una ráfaga de notificaciones.

[Felicidades al anfitrión por obtener:

{Fragmento de Dragonita de calidad alta}

{Técnica ninja (Chidori Eisō) – Naruto}

{Planos de arma: Twin Buster Rifle – Gundam}

{Fruta de Ley tipo Agua X3 – Pokémon}

{Incubadora de huevos Pokémon – Pokémon}

{Transformaciones de naturalezas combinadas de Chakra – Naruto}

{Contrato de invocación al azar – Naruto}

{Agua Súper Bendita – Dragon Ball} ]

Mis ojos escanearon la lista de recompensas. Algunas eran interesantes, otras directamente útiles, y una me llamó especialmente la atención.

Al mirar las recompensas obtenidas, lo primero que captó mi atención fue la “Fruta de Ley tipo Agua X3” del mundo Pokémon. No recordaba haber oído de algún tipo de fruto o baya con ese nombre en la vasta información que tenía sobre ese mundo. Era una novedad.

Al mirar la descripción del objeto, una ventana emergente apareció, y me sorprendí.

{Fruta de Ley tipo Agua}

{Una baya extremadamente rara proveniente del mundo Pokémon, un tipo de fruto único que solo crece una vez cada 1000 años.

Generalmente son buscados por Pokémon legendarios debido a que estos frutos contienen poder de la ley del mundo que pueden fortalecer su dominio sobre las leyes mundiales y aumentar su fuerza.}

“Esto es de hecho algo muy bueno”, murmuré, la comprensión de lo que tenía en mis manos asombrando.

¿Podría fortalecer mi dominio divino sobre el del agua?, un aspecto de mi divinidad que aún era incipiente comparado con mi dominio del inframundo. Y aunque en la descripción decía que solo eran consumidos por Pokémon, yo también sabía que los frutos de ese mundo también podían ser comidos por otras especies, como los humanos, aunque con efectos inciertos.

La idea de una mejora directa en mi divinidad era demasiado tentadora para ignorarla.

Después de mucha consideración, decidí sacar directamente el objeto de mi inventario.

Al hacerlo, en mis manos aparecieron tres frutos extraños, del tamaño de un puño, redondos y de un tono de azul extrañamente puro, casi irreal, como si contuvieran un pedazo del océano mismo.

Cuando los revisé, no pude percibir nada especial en ellos, no emitían una energía discernible para mis sentidos normales. Por lo que decidí tomar uno y llevármelo a la boca.

“Mmm, sabe similar a una mora”, dije, el sabor dulce y ligeramente ácido explotando en mi boca. Cuando lo probé por primera vez, no sentí nada especial más allá del delicioso sabor. Finalmente, terminé por devorar la baya en su totalidad, masticando cada pedazo de la pulpa azul. Y al final, por un momento, pareció que no sucedería nada.

Repentinamente, mi cuerpo entero empezó a sentir algo de calor. No, es mejor decir que mi cuerpo estaba hirviendo desde adentro, como si un horno se hubiera encendido en mi núcleo. Mi piel se puso de un tono rojo intenso, visible incluso en la penumbra de la noche, y empecé a sudar a mares, el vapor elevándose de mi piel.

“¡Ja… ja… ja… haa!”, jadeé, el aire caliente saliendo de mis pulmones. Sentía una incomodidad extrema, no solo por el calor infernal, sino porque podía sentir que mi cuerpo estaba cambiando desde adentro, cada célula vibrando con una energía nueva. Y en algún momento, de repente, de los poros de mi piel, empezó a brotar un extraño vapor azul brillante.

No, no era vapor. Mis sentidos lo confirmaron: era poder divino, específicamente mi poder divino del agua. Este empezó a crecer y desbordarse fuera de mi cuerpo a un ritmo alarmante, formando una ligera neblina luminosa a mi alrededor. Pero también pude sentir que, a la vez que esto pasaba, tanto mi divinidad sobre el agua como mis reservas de poder divino estaban fortaleciéndose y expandiéndose a una velocidad sin precedentes.

Era una transfusión de esencia, una evolución forzada.

El proceso tomó varios minutos, que se sintieron como una eternidad, mientras el calor me consumía y el poder fluía. Cuando finalmente terminó, el vapor azul se disipó y el calor disminuyó, dejándome empapado en sudor, pero con una sensación de inmenso poder. No dudé en ver mi estado.

[Estado]

{Nombre: Hades}

{Dios del Inframundo – Dios del Agua}

{Nivel de potencia: 32.967}

{STR: 801} + 130 -> {931}

{DES: 795} + 60 -> {855}

{VIT: 1.650} + 290 -> {1.940}

{MAG: 12.300} + 4.000 -> {16.300}

{CHA: 38}

{KRA: 80.000} + {1.000} -> {81.000}

Puntos: 0

¡Un salto de más de 3500 puntos en mi fuerza!

“Sistema… ¡¿Qué pu#%& fue eso?!”, grité, mi voz cargada de asombro y una pizca de frustración por la incómoda experiencia, exigiendo una explicación al sistema por la repentina y violenta transformación.

Una notificación apareció:

[Anfitrión, al consumir directamente la baya con el poder de la ley del agua, causó que su cuerpo asimilara directamente el poder de la ley de este atributo. Mejorando no solo su afinidad con el atributo de agua, sino también mejorando sus reservas de poder divino y reforzando su núcleo divino en el proceso. Pero debido a que el anfitrión es demasiado débil, incapaz de absorber todo el poder almacenado en el fruto, su cuerpo expulsó este poder residual en forma de vapor a través de sus poros.]

“¿Poder residual?”, dije, mi mente intentando comprender lo que el sistema me acababa de decir. “¿Aproximadamente cuánto de ese poder logré absorber?”

[Aproximadamente la mitad.]

“¡¿Solo la mitad?!”, exclamé, mi voz subiendo un tono de sorpresa. Hace unos momentos, sentí que mis órganos estaban gritando de dolor, como si mi cuerpo fuera a estallar, solo para enterarme de que solo logré absorber la mitad de la energía almacenada en esa fruta.

Eso significaba que había más poder en esa pequeña baya que el que mi cuerpo podía manejar.

[Eso es debido a que el fruto solo está hecho para ser consumido por Pokémon legendarios. Incluso los Pokémon comunes de nivel campeón no podrían absorber más de una quinta parte de esta energía.]

Al escuchar esta información, no pude evitar preguntarme qué tan fuerte serían realmente los Pokémon legendarios.

Hasta donde recordaba de los juegos y animes de mi vida pasada, incluso un entrenador de nivel campeón podía atrapar a los Pokémon legendarios de segundo nivel, lo que no los hacía parecer tan abrumadores. Tenía que haber algo más.

“Sistema, ¿podrías decirme un ejemplo de qué tan fuertes son realmente estos Pokémon legendarios?”, pregunté, la curiosidad superando mi asombro. “Hasta donde recuerdo, como mucho, deberían estar al nivel de destruir Islas, ¿verdad?”

[En estado suprimido, sí.]

“¿Estado suprimido?”, inquirí, una nueva pieza del rompecabezas cayendo en su lugar. Esto explicaba muchas cosas.

[Los Pokémon legendarios están sujetos a una cadena de leyes creadas por el Dios creador Arceus. Son estas leyes las que les impiden usar su dominio sobre las leyes del mundo, este poder es precisamente lo que los diferencia de los Pokémon normales y a la vez lo que los hace tan poderosos.

Estos dominios se distribuyen en varios tipos, los cuales son: fuego, agua, tierra, vuelo, planta, acero, hielo, hada, fantasma, siniestro, roca, veneno, tiempo, espacio y antimateria.

Los cuales, a la vez, son los distintos atributos que componen el mundo Pokémon.

Muchos de estos Pokémon suprimen a la fuerza el poder de sus respectivos dominios, causando que su poder se degenere y su fuerza disminuya.

Otros son despojados de su poder y sellados a la fuerza por uso indebido de su poder o mal comportamiento.

Para dar un ejemplo, el Pokémon legendario de primer nivel, Kyogre, en su estado suprimido es capaz de inundar regiones enteras y arrasar ciudades con algo de dificultad.

Pero con su verdadera fuerza debería ser capaz de inundar el planeta entero si se lo propusiera.]

La revelación del Sistema sobre la verdadera fuerza de los Pokémon legendarios me golpeó como una ola masiva, incluso más impactante que el proceso de asimilación de la baya de ley.

“Kyogre… inundar el planeta entero”, repetí en voz baja, la magnitud de ese poder resonando en mi mente. Siempre los había visto como criaturas poderosas, sí, pero su verdadera escala, la de dominar las leyes fundamentales del mundo, era algo completamente distinto. La idea de un “estado suprimido” y las “cadenas de leyes” de Arceus, un Dios Creador en su derecho, me hizo reconsiderar mi propia divinidad y el concepto de poder en general.

“Jejeje, eso hace que me sienta pequeño”, no pude evitar soltar el comentario con una risa sarcástica que se perdió en la brisa nocturna. Una pizca de humildad, supongo.

Si un Pokémon legendario podía contener tal dominio universal y aun así destruir regiones enteras, ¿qué significaba eso para mi propio dominio sobre el inframundo y ahora el agua? ¿Qué límites tenían mis propios poderes? La “debilidad” que el Sistema había mencionado al no poder absorber toda la baya de ley, la mitad apenas, de una fruta destinada a criaturas como Kyogre, me dio una humillante, pero valiosa perspectiva de la escala de poder que existía más allá de este mundo.

Mis ojos se dirigieron a las dos Frutas de Ley tipo Agua restantes que aún estában frente a mí, de un azul tan puro como el mar nocturno. Si una sola me había dado tal salto, ¿qué harían las otras dos? Podría guardarlas, por supuesto.

Podría ofrecerlas a mis hermanos, aunque dudo que sus cuerpos pudieran soportar algo así, y no quería ponerlos en riesgo.

No, pensándolo mejor, la idea de pasarlas a ellos sin una comprensión completa de los efectos era demasiado peligrosa. Sus cuerpos aún no estaban preparados para algo así.

Era una oportunidad única para solidificar mi dominio sobre el agua y aumentar mi poder rápidamente.

Pero pensando mejor las cosas, lo más apropiado sería esperar a que mi cuerpo pudiera soportar la asimilación completa del poder de estas frutas. Dejar que mi divinidad y mi núcleo divino se acostumbraran a la sobrecarga que ya habían recibido. La paciencia era una virtud, y la imprudencia podía ser mi perdición.

Las guardé de nuevo en mi inventario, esperando el momento adecuado para su consumo.

Con esa decisión tomada, mi atención se fijó en las demás recompensas, la emoción de la gacha reemplazada por la pragmática evaluación de su utilidad.

Mi mente procesó rápidamente la información.

Chidori Eisō: Una extensión del Chidori, capaz de formar lanzas y espadas de rayo. Muy útil para ataques a distancia y penetración. La añadiría a mi repertorio de técnicas de rayo, complementándolo con mi afinidad con el fuego y el viento.

Planos de arma: Twin Buster Rifle: Un rifle de energía de la serie Gundam, una herramienta de destrucción masiva, capaz de pulverizar objetivos a grandes distancias.

Esto me daba una idea: si pudiera estudiarlo a fondo, quizás podría lograr materializar el mecanismo del arma utilizando el Camino Asura, el camino de la mecánica y el armamento. Y si lograra usarlo con mi chakra o energía divina, podría desatar ataques de gran escala, capaces de rivalizar incluso con las más poderosas técnicas de los Titanes.

Después de todo, el Camino Asura solo está limitado por el conocimiento y la imaginación del usuario.

La razón por la que ya puedo crear cañones de chakra es porque los diseñé basándome en el mecanismo de un lanzallamas que obtuve como recompensa en gachas anteriores. Todo lo demás que soy capaz de crear son armas cortantes, granadas y extremidades extra. Este rifle llevaría mis capacidades ofensivas a un nuevo nivel.

Ho, bueno esa es una idea, si no funciona siempre puedo esperar a tener los materiales necesarios para construir el rifle por mi propia cuenta.

Incubadora de huevos Pokémon: Curioso. ¿Podría obtener un Pokémon? Eso sería interesante. Tener un compañero de batalla podría ser algo bueno, aunque dependería de su fuerza. Si no, se lo puedo dar a alguno de mis hermanos; quizás Poseidón, Demeter o Hestia encuentren un uso para un amigo animal. Guardaría esa idea para más tarde, era un proyecto a largo plazo.

Transformaciones de naturalezas combinadas de Chakra: Esto era enorme. Me permitiría combinar dos o más naturalezas de chakra para crear una nueva, como el Mokuton que ya poseía. El Hielo (combinando Agua y Viento), el Vapor (Agua y Fuego), la Lava (Tierra y Fuego) aunque este ya lo tenía… mis posibilidades se multiplicaban exponencialmente. Esto era una mejora fundamental para mi ninjutsu, abriendo un abanico de nuevas técnicas elementales.

Contrato de invocación al azar: Podría ser cualquier cosa. Un sapo, una serpiente, una babosa… o algo completamente diferente.

Lo usaría cuando tuviera tiempo de explorar sus implicaciones, quizás después de asegurar el área. No era una prioridad inmediata, pero la posibilidad de un nuevo aliado siempre era bienvenida.

Agua Súper Bendita: Una pequeña botella de un líquido milagroso. La descripción indicaba que era un potente líquido potenciador, que podía despertar una parte del potencial oculto de los que lo bebieran. En este momento, este líquido podría tener un valor inmenso, sirviendo para aumentar mi fuerza o la de mis hermanos. No lo usaría a la ligera; esperaría el momento adecuado para utilizar, cuando mi entrenamiento deje de ser efectivo y mi crecimiento se vea ralentizado.

Fragmento de Dragonita de calidad alta: Un mineral raro formado a partir de la sangre cristalizada de un dragón.

Este material puede ser usado para mejorar armas o armaduras. Lo guardaría para futuros proyectos, quizás para mejorar los guanteletes titanes o incluso el Twin Buster Rifle, si lograba construirlo en algún momento.

Los cupones de bronce y comunes, un total de 55, los giré en un solo lote.

Obtuve una variedad de artículos menores pero útiles: raciones de comida de alta densidad, perfectas para viajes largos; una mochila con espacio de almacenamiento ampliado de Pokémon, increíblemente útil para llevar más recursos; una serie de manuales de supervivencia, que aunque no necesitaba personalmente, podrían ser de gran utilidad para mis hermanos; algunas herramientas básicas, semillas de plantas exóticas para el jardín de Deméter, y un mapa rudimentario del mundo (que parecía ser una versión de la antigua Grecia, con las principales ciudades y montes marcados, pero con muchas áreas aún inexploradas).

Todo sumaba, construyendo una base sólida para la supervivencia y desarrollo.

Finalmente, solo quedaba un cupón, el más esperado de todos. El último cupón dorado.

“Sistema, es hora del último”, dije, la expectación burbujeando en mi pecho.

El brillo fue aún más intenso que el anterior, un torbellino de luz dorada y verde esmeralda. Cuando se disipó, la notificación apareció.

[Felicidades al anfitrión por obtener:

{Báculo de la Naturaleza Eterna}]

Un báculo. Mi ceja se arqueó en sorpresa. No era un arma de combate directo, pero el nombre sonaba prometedor. La descripción apareció inmediatamente.

{Báculo de la Naturaleza Eterna}

{Este báculo, forjado con la rama de un árbol divino ancestral ubicado en las profundidades del Bosque Esmeralda de los Elfos Antiguos, un reino oculto más allá de los velos del tiempo y el espacio.

Está adornado con tres gemas verdes que irradian la esencia de los elementos tierra, viento y agua, infundidas con el susurro primigenio de la vida misma. Permitiría a un druida de corazón puro canalizar y amplificar su conexión con el Árbol del Mundo, Gaia, su poder fluyendo a través de él para sanar o transformar.

Otorga habilidades de control sobre el crecimiento de la vegetación y la flora con una voluntad sin precedentes, la manipulación del clima a gran escala para desatar tormentas o traer bonanza, y la capacidad de invocar y comandar criaturas mágicas del bosque, desde los espíritus más pequeños hasta los guardianes más antiguos.}

Hades parpadeó al mirar la descripción del objeto. Era una pieza de poder impresionante, ligada directamente a la naturaleza y sus elementos fundamentales. Y la mención de Gaia… la primordial de la Tierra, un poder que ahora sabía que no era solo mitológico, sino real y vasto.

“Sí, definitivamente esto me será útil… quizás podría dárselo a Deméter”, esos fueron los pensamientos de Hades, una idea que se formó instantáneamente en su mente.

Después de todo, aparte de Poseidón y Hestia, quienes ya tenían o estaban desarrollando sus propios métodos de combate -el tridente y el One For All, respectivamente-, solo Deméter y Hera eran los únicos que no tenían un arma propia con la cual defenderse en el caso de un enfrentamiento directo.

Y este báculo, con su profunda conexión con la vegetación, la tierra y el clima, era más que adecuado para mi hermana Deméter, la Diosa de la Agricultura y las Cosechas. Sería una extensión natural de sus propios poderes, permitiéndole un control y una amplificación que solo podía soñar. No solo un arma, sino una herramienta de su divinidad, algo que podría usar para protegerse y para nutrir su poder.

La idea me agradó. Tendría que presentárselo y ver su reacción.

Ahora, con mis nuevas adquisiciones y mi poder amplificado, el plan de acción se volvió más claro, nítido bajo la luz de la luna.

Mi nivel de potencia había subido exponencialmente, y mi dominio del agua era casi comparable al de mi Chakra Suiton, o al menos cuando no utilizo mi Rinnegan para amplificarlo. La simetría entre mis divinidades y mis habilidades de chakra se estaba volviendo más clara.

Con el conocimiento que obtuve del Sistema, principalmente el conocimiento sobre el “estado suprimido” de los legendarios, me hizo darme cuenta de que mis hermanos también estaban en un estado de “supresión” debido a su encarcelamiento prolongado dentro de Kronos. Su constante y notable aumento de poder desde que escapamos era una prueba irrefutable de ello; sus cuerpos estaban redescubriendo su verdadero potencial al interactuar con el mundo exterior. Quería entender más sobre las leyes de este mundo y cómo podían afectarnos, a medida que estos sigan despertando su poder. Debería investigar más a fondo las divinidades innatas de mis hermanos, más allá de lo que ya sabía de la mitología.

Miré la luna, una esfera perfecta en el cielo oscuro. La noche era joven, y la isla, un lienzo en blanco para nuestro futuro. Teníamos un refugio, recursos y un poder en constante crecimiento.

Mi prioridad sería seguir entrenando mis nuevas habilidades, especialmente el Chidori Eisō y las combinaciones de chakra, integrándolas con mi creciente poder divino.

También, asegurar la isla de forma permanente, establecer defensas más robustas, ¿quizás con alguna barrera de chakra invisible utilizando el camino preta? Aunque sería difícil de mantener.

Quizá un sistema de alerta temprano usando mis sombras.

El mundo exterior era vasto y peligroso, lleno de titanes enojados y dioses desconocidos que seguramente sentirían nuestra presencia.

Pero ahora, no estábamos indefensos. No solo éramos fugitivos, éramos la semilla de una nueva era. Mis hermanos estaban a salvo, por ahora. Y esta vez me aseguraría de que ni Kronos ni nadie más lograría quitarnos está libertad.

La brisa marina era fresca, prometiendo un nuevo amanecer. La batalla con Kronos fue solo el primer acto. El verdadero desafío comenzaba ahora, en esta pequeña isla, el hogar temporal de los futuros gobernantes del Olimpo.

.

.

.

Fin.

—————————————————————————–.

Gracias por leer.

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Deja tu estrellita.

Estado actual del protagonista.

[Estado]

{Nombre: Hades}

{Dios del Inframundo – Dios del Agua}

{Nivel de potencia: 32.967}

{STR: 931}

{DES: 855}

{VIT: 1.940}

{MAG: 16.300}

{CHA: 38}

{KRA: 81.000}

Puntos: 0

[Habilidades]

{Rey de las sombras}

{Conciencia múltiple}

{Llama infernal}

{Rayo necrótico}

{Manipulación de almas}

{Mokuton}

{Suiton}

{Doton}

{Katon}

{Futon}

{Raiton}

{Yoton}

{Liberación Yin}

{Liberación Yang}

{Rinnegan}

{Los Seis Caminos – Rikudō}

{Camino Deva – Tendō}

{Camino Asura – Shuradō}

{Camino Humano – Ningendō}

{Camino Animal -Chikushōdō}

{Camino Preta – Gakidō}

{Camino Naraka – Jigokudō}

{Camino Exterior – Gedō}

{Clon de limbo – Rinbo: Hengoku}

{Barillas de chakra}

{Transformaciones de naturalezas combinadas de Chakra}

{Rasengan}

{Rasenshuriken}

{Rasengan elemental}

{Rasenshuriken elemental}

{Chidori}

{Lanza de chidori/ Chidori Eisō}

{Transmisión de rayos}

{Atadura de truenos}

{Espada de trueno}

{Muro de rayos}

{Cuchillas de agua}

{Balas de agua}

{Barrera acuática}

{Cadenas de agua}

{Surfeo rompedor de olas}

{Creación de niebla}

{Dragón de agua}

{Bola de fuego}

{Lanzallamas}

{Gran aniquilación de fuego}

{Dragón de fuego}

{Muro de madera}

{Lanzas de madera}

{Barrera de árboles}

{Dragón de madera}

{Advenimiento del mundo de los árboles}

{Mano de madera}

{Golem de madera}

{Muralla de tierra}

{Elevación de la Tierra}

{Desgarramiento de tierra}

{Cuchillas de aire}

{Balas de aire}

{Magia de purificación}

{Rayo sagrado}

{Puñetazo sagrado}

{Barrera sagrada}

{Dominio de la espada: nivel maestro}

{Dominio de la lanza: nivel maestro}

{Combate cuerpo a cuerpo: nivel maestro}

{Dominio del escudo: nivel experto}

{Dominio de dagas: nivel experto}

{Dominio del bastón: nivel maestro}

{Inmunidad al ácido}

{Control de Chakras, maestro}

{Sigilo}

{Montar A+}

{One for all-brasas}

{Poder psíquico}

{Pepsiquinesis}

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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