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Un mundo: Empezando desde cero en un mundo desconocido - Capítulo 10

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  3. Capítulo 10 - 10 Una oportunidad
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10: Una oportunidad 10: Una oportunidad Después de todo lo que aconteció en la noche anterior, Hiroki y Reina pagaron dos habitaciones para pasar la noche.

A la mañana siguiente, Cuando Hiroki salía para desayunar, El grupo de aventureros del día anterior lo llamaron a la mesa.

—¡Oye, Chico!

Ven aquí.—Le habló el elfo del grupo.

Hiroki se levantó y caminó hacia ellos sin pensarlo.

Cuando llegó, El chico del grupo le invitó a sentarse junto a él, Hiroki aceptó.

—Oye, Me contaron de que eres un fuerte aventurero.

¿Eso es cierto?—Le preguntó la Oni, Una mujer de piel roja y cuernos oscuros en la cabeza.

Hiroki bosteza antes de responder con calma.

—¿Quien te contó eso…?

No tengo tanto tiempo de estar aquí.—Dijo mientras apoyaba su cabeza sobre la mesa.

El mago del grupo, Un Zooni Jaguar le habló mientras lo olfateaba con su nariz peculiar.

—¿Acaso no tienes la bendición del conocimiento?

Esa bendición nos permite saber la fuerza, La vitalidad y la Magia de nuestro oponente.

Es una bendición tan común que no la clasifican en las tarjetas de aventureros.—Explicó mientras mostraba su tarjeta.—Por ejemplo, Tengo la Bendición de la Fuente Infinita.

Me brinda maná sin límites y eso cumple con mi rol.— TARJETA DE AVENTURERO DE SIMON Simon Rango: C Raza: Zooni Jaguar.

Especialidad: Mago Magia: Fuego Avanzado, Agua Intermedio.

Bendiciones: Fuente Infinita.

Compañeros: Dyle (Líder), Yelk (Sanador), Brianna (Paladina).

—Como puedes ver, Soy rango C, Ya que mi bendición me hace destacar.—Habló Simon con orgullo.

—Basta de presumir, Simon.

El chico apenas es rango D.—Le respondió la mujer Oni, Llamada Brianna.

—Oigan ¿Dejarán de hablar con el chico?—Habló el elfo, Llamado Yelk.

Alejándose un poco de la presencia de Hiroki.

Hiroki estaba confundido, O talvez solo adormilado.

Levantó la mano a la camarera para llamarla.

—¿Si, Que necesita, Joven?—Le habló la camarera.

—Un desayuno de 100 Yeris.—Dijo levantando la cabeza de la mesa.

La mujer asiente y se dirigió hacia la cocina.

Hiroki se sentía aburrido así que volvió a apoyar la cabeza sobre la mesa.

El líder, Dyle se apoya sobre su espalda y le habla en un tono burlón.

—Oye, Pensaba en decirte que si vendrías con nosotros a una misión, Así te añadimos al grupo y dejas a esa débil arquera.

Ven con nosotros, Somos más fuertes.—Habló Dyle.

Hiroki ni siquiera se molestó en responder.

Pasaron varios minutos, Dyle empezó a esperar su respuesta pero empezaba a perder la paciencia.

—Oye…

¿Me escuchaste?— —No.

Estoy bien con la arquera.—Le respondió Hiroki sin ganas.

Dyle se echó a reír, Riéndose de forma burlona en la cara del chico.

—¿Acaso estás enamorado de esa arquera?

Que chico tan hormonal.

¿Pero puedo decirte una cosa?

Con nosotros podrás tener más mujeres que solo esa arquera, Además parece alguien dura y sin—Hiroki lo interrumpe.

—¿Te callas un momento?

Vine a almorzar, No a buscar fama.—Dijo con un tono calmado.

Una vena palpita en la sien de Dyle, Irritado por la negación de Hiroki, Pero no se rindió.

Pero antes de que pudiese decir algo, Hiroki lo vuelve a interrumpir.

—Además ¿Por qué me quieres en tu grupo?

Ya tienes compañeros más fuertes que yo.

¿Qué quieres de mí?—Esta vez levantó su cabeza y lo miró fijamente.

Esta vez Dyle se enojó.

Sintió como su paciencia se desbordaba y su ira incrementaba.

Intentó calmarse para responder a Hiroki.

—Es que eres alguien muy fuerte…

Lo sé por tu bendición del fénix.

¿Acaso pensabas que nadie podría reconocerlo?—Le respondió con una sonrisa irónica.

Hiroki mantuvo su mirada hacia él, Sin mover ni un solo dedo.

—¿Y eso que?

Solo por que pueda renacer como un ave ancestral, No significa que sea alguien poderoso.—Suspiró profundamente antes de volver a hablar—Además, Ya dije que no quiero ser parte de su equipo—Se levanta—Y no me interesan las mujeres.—Se aleja de ahí hacia una mesa vacía.

Dyle se quedó con los dientes apretados de la ira, Pero Brianna le dirige la mirada y le habla.

—Dyle, Déjalo.

Ese chico va a cambiar de opinión.

Ya lo verás.—Muestra una sonrisa astuta mientras habla.

La camarera llega a la mesa de los cuatro aventureros con el desayuno.

Hiroki levanta la mano y le habla.

—¡Señorita, Por aquí!— La mujer escuchó a Hiroki y fue hacia él, Yendo a dejar el desayuno y se retira sin antes decirle.

—Qué lo disfrute joven.—Hace reverencia y se aleja.

Hiroki le levanta el pulgar mientras se lleva un trozo de huevo a la boca.

Minutos después, Reina baja de las escaleras de su habitación, La cual estaba en la planta alta.

Traia sus shorts cortos, Su peto de cuero en el torso, Su camiseta verde y sus botas de cuero.

Se dirigió hacia la mesa de Hiroki y se sentó frente a él, Mirándolo fijamente antes de hablarle en un tono sereno.

—Oye, Quiero saber por qué tomaste mi dinero.—Frunce el seño.

Hiroki levantó la mirada de su plato y la dirigió hacia ella, Con confusión mientras masticaba.

—¿Hablas del dinero de los cristales?

No ¿Por qué?— —Sé que tú fuiste.

No me mientas.—Golpeó la mesa y lo agarró del cuello se la chaqueta.—¡No puedes mentirme ni mucho menos robar mi dinero así como si nada…!— Hiroki levantó las manos para mostrar rendición.

—Te juro que no fui yo.

¿Por qué piensas que he sido yo?

¿Acaso no confías en mí?—Le habló en un tono preocupado.—Te ayudaré a buscarlo.

Talvez está perdido o alguien más lo tomó.— —¡Fuiste tú!

¿¡Quien más pudo haber sido!?

¡Sé que fuiste tú!—Le gritó enfurecida.

Hiroki no entendía por qué Reina lo culpaba de algo que él no estaba seguro de haber hecho.

Brianna sonrió a espaldas de ellos y habló en voz baja.

—Ya falta poco Dyle.

El chico se unirá a nosotros y seremos más fuertes.—Dijo sonriendo de forma burlona.

Reina seguía culpando a Hiroki de haberle quitado el dinero.

—No puedo creer que tú seas a quien ayudé.

Si lo hubiese sabido antes, Te hubiese abandonado en Aerthos.—Dijo en un tono seco mientras se levantaba y se dirigía a la salida.—Olvidarás que fuimos compañeros.

Hasta nunca.—Sale del gremio con lágrimas sobre sus mejillas.

Hiroki se levanta de la mesa y la sigue para detenerla.

—¡Reina, Espera!

¡Esto es un malentendido!—Abre la puerta y ve a Reina corriendo en dirección hacia el puerto.—¡Reina!— —¡No me molestes!

¡¡Vete!!—Le gritó con ira y tristeza, Sintiendo como la persona en quien confío, Le había traicionado.

—¡Ni siquiera me has explicado el por qué!—Comienza a seguirla.

Reina mira hacia atrás y se mete en un callejón.

Hiroki continuó siguiéndola mientras pensaba—¿Qué fue lo que pasó?

¿Por qué se ha molestado conmigo y quiere irse así como si nada?—.

Creía que en verdad lo había hecho y se sentía culpable.

Siguió a Reina para disculparse, Pero ella no quería detenerse en lo más mínimo.

—¡Reina!

¡Vuelve!—Le gritó con desesperación y cansancio.—¡¡Perdóname!!— —¡Eso no basta para arreglar lo que hiciste!—Se detiene pero no se dio la vuelta.—Confiaba en ti…

Pero decidiste abusar de mi amabilidad y robaste lo que habíamos conseguido.

¿Tan siquiera fue difícil pedirlo que a robarlo?—Se da la vuelta, Con lágrimas derramándose por su rostro.—¿Crees que un simple perdón va a arreglarlo todo?

Estás loco.

Sólo…

Déjame.—Se dio la vuelta para irse.

Hiroki se sentía roto por dentro.

El dolor era más fuerte que alguna de sus muertes.

—Reina…— —Cállate.

No quiero volver a escucharte.—Lo interrumpió mientras se alejaba.

Hiroki le extendió la mano en un intento de alcanzarla, Pero sintió que ya la había perdido.

Su única compañera lo había abandonado.

—Reina…

¿Por qué…?—Miró al suelo con arrepentimiento, Deseando que la tierra lo tragase ya.

Miró por última vez a Reina antes de darse la vuelta y regresar al Gremio.

Regresó al lugar lleno de aventureros, Pero su mente estaba perdida en una sola cosa: Reina.

¿Por qué ella lo había abandonado de repente?

Era muy extraño, Pensó Hiroki.

Él se sentó en una de las mesas y mantuvo su mirada fija en la mesa.

—¿Qué es lo que debo hacer…?

No puedo ir a por ella.

Me abandonó y no puedo obligarla…—Sollozó—Ella no me importa.

No me interesa…

No me…—Rompió a llorar y se fue corriendo hacia la habitación.

Se echó sobre la cama, Con lágrimas derramándose sobre las sábanas.

Gritando en la almohada.

Levanta ligeramente su cabeza y habla a sí mismo.

—¿Por qué soy tan frágil…?¿ Por qué estoy llorando?

¿¡Por qué estoy llorando!?—Hundió su rostro en la almohada, Gritando de frustración y tristeza.—¡Reina!

¡Quédate, Quédate conmigo!

¡Quédate…!

Quédate…

quédate…—Su voz se fue apagando cada vez más, Hasta que cayó dormido por alguna razón.

A la mañana siguiente, Hiroki despertó sobre la cama, Con los ojos rojos por haber derramado lágrimas toda la noche.

Abrió la boca lentamente para hablar, Pero se sentía tan mal que ni siquiera se levantó.

Dos horas después, Hiroki se levantó finalmente.

Se incorporó y se sentó sobre la cama, Observando el suelo mientras se limpiaba los ojos.

Se levantó y se dirigió hacia el perchero para tomar su vestimenta.

Al terminar de vestirse, Salió hacia afuera y se dirigió al gremio para desayunar.

La camarera escuchó su orden y se dirigió a la cocina para llevar la orden.

Hiroki permaneció en silencio hasta que la camarera regresó y le dejó el desayuno.

Él comió sin mostrar una sonrisa o alguna otra emoción, Realmente estaba roto.

El grupo de los cuatro aventureros se acercaron a Hiroki y se sentaron en su mesa.

Brianna le habló a Hiroki mientras lo rodeaba con su brazo y se pegaba a su cuerpo.

—Hola aventurero ¿Qué tal, Ahora si puedes unirte a nosotros?—Sonríe con astucia—Esa mujer solo era un estorbo.

Ahora no hay nadie que te importa y ahora puedes unirte a nuestro equipo.— —Fueron ustedes…—Habló Hiroki en un tono calmado.

—¿De qué estás hablando?

Nosotros no hicimos nada.—Se ríe—No sé qué te pasó pero estás muy estra—Fue interrumpida por un carambanos que se formó en el aire y pasó rozandole la mejilla.

Hiroki tenía su mano extendida hacia ella, Sosteniendo el cristal de maná en la otra.

Algunos aventureros alrededor se levantaron para ver lo que pasaba.

—Ahora veo la razón por la que no los quieren en Aerthos…

Son desagradables.—Habló en un tono seco y sereno, Careciendo de emociones.

Brianna retrocedió un poco y sacó su espada, Hiroki sacó la suya y mantuvo su cristal en la mano.

—No sé tu nombre pero eres una amenaza…—Alzó su espada hacia ella.—Voy a hacerte pagar por lo que le hiciste a Reina.— Le lanza un corte, Pero otra espada la detiene, Era la del líder Dyle.

Dyle habló con neutralidad mientras lo empujaba.

—Brianna no hizo nada.

Estuvo con nosotros ayer en una misión antes de que ustedes despertarán.

Debes aceptar que tú robaste ese dinero.— Hiroki le lanzó un ataque de hielo que chocó con la espada y lo desvío.

—No sabes nada.

Ustedes robaron el dinero…—Le habló Hiroki, Mostrando un arranque de ira.—Reina no quería irse, Pero ustedes la obligaron.

No los perdo—Es interrumpido por un rápido movimiento de Dyle, Un ligero golpe en la nuca que lo dejó inconsciente.

—Eso debería calmarlo por un momento.

Este chico no entiende.—Dijo Dyle mirando a Hiroki en el suelo.

Brianna se sentó en la mesa y pensó para sí misma.

—¿Como pudo este chico contrarrestar mi bendición?

Eso es imposible…— —Brianna, ¿Por qué tan pensativa?—Le habló Dyle al verla tan sometida en sus pensamientos.

—No es nada, Dyle.

Ignorame—Le dijo ella con una sonrisa irónica.

Dyle siseó y regresó a su mesa.

Simon y Yelk lo siguieron.

Brianna se quedó en la otra mesa junto a Hiroki, Observándolo detenidamente.

—Chico…

Haré que tú poder sea mío…—Río en voz baja.—El poder del fénix…—Se levantó y se dirigió hacia la mesa de Dyle.

Hiroki permaneció inconsciente en el suelo.

La puerta se abrió y un aventurero entró sin darse cuenta de Hiroki y tropezó con el, Cayéndose adelante y golpeándose la cabeza sobre una silla.

El aventurero se levanta con la mano en su nariz sangrando.

—Ah…

Chico, Fíjate por donde-…

Que le pasó…?—Dijo él aventurero mirándolo.

Se agachó y le golpeó ligeramente la cabeza, Tratando de despertarlo.

—Oye, Despierta enano.

El suelo no es una cama para dormir.—Le dio otro ligero golpe.

Hiroki abrió los ojos lentamente y se encontró con el aventurero dándole golpes ligeros en la cabeza.

—¿Quien eres…?—Dijo con un tono inaudible.

Hiroki se levantó y miró al hombre con confusión.

El aventurero le extendió la mano y le habló.

—Hola, Soy Glare.

Sé que mi nombre suena ridículo pero—Hiroki lo interrumpe.

—Soy Hiroki…

Un gusto, Creo.—Le da un apretón.

Glare se asombra y no le suelta la mano.

—Ah, Tú debes ser Hiroki de quien me contó la mujer del arco.— Hiroki lo soltó y lo miró fijamente.

—¿Mujer del arco dices?

¿Donde la viste?—Le preguntó con duda y preocupación.

—Fue está mañana…

Dijo que su compañero Hiroki era alguien idiota y pervertido.— —¡Oye, No soy pervertido!

Aunque lo de idiota no puedo negarlo…—Dijo pensativo.

—Pero también era alguien valiente que se lanzaba al peligro sin dudarlo.—Dijo sonriendo.

—¿En serio Dijo eso…?—Preguntó Hiroki con duda.

—Si, Ella…

¿Que estaba diciendo?

¿Y quien eres tú?—Un raro brillo desaparece de sus ojos y regresa su brillo natural.

—¿Que?

Hace un momento estabas hablando de la arquera.—Le habló Hiroki con insistencia.

—Lo siento pero no sé de qué hablas…

Recuerdo que estaba en una misión, de repente me dormí, aparecí aquí de la nada.

Espero no haber comido los hongos equivocados…—Dijo frotándose la cabeza.

—¿Hongos?—Preguntó Hiroki con duda —Si.

Estaba en una misión de recolección de hongos medicinales, Pero había olvidado llevar la imagen del hongo y pues…

Quien sabe los hongos que tomé.—Dijo con torpeza.—Ya me tengo que ir…

Adiós.— —Adiós…—Susurró Hiroki—Algo raro estaba en él…

Era como su estuviese siendo controlado…—Se sentó en la mesa y miró a la mesa en la que estaba Brianna.

Frunció el seño al verla, Sospechando de ella.

Hiroki se levantó y se dirigió hacia la tabla de misiones, Ya que tenía poco dinero y necesitaba rápidamente.

—Estoy solo ahora…

Nadie va a ayudarme esta vez.

Nadie estará conmigo.— —¿Qué murmuras?— Hiroki miró a su derecha y vio a Brianna, La demonio roja.

Frunció el seño al verla y no le respondió.

Continuó mirando la tabla de misiones.

—Oye, No me ignores.

Te estoy hablando.—Le dio un ligero toque en el hombro a Hiroki.

Él se apartó de ella, Sin desviar la mirada del tablero.

—Eres muy frío.

No deberías tratar así a una señorita.— —Ni siquiera te considero una.—Le respondió Hiroki con un tono seco.

Ella se rompió por dentro, Pero no podía dejar que unas palabras la lastimaran.

Hiroki tomó un papel que contenía una misión peculiar.

—Cristal del gran guardián del bosque; 35 monedas de oro.

¿Guardián del bosque?

Hay tantas criaturas en este mundo…—Murmuró a sí mismo.

—Oh ¿Puedo ir?—Le habló ella en tono coqueto.

—Vuelves a hablarme así y te corto la garganta…—Le dirige una mirada afilada y penetrante.

Brianna se estremeció pero se recompone y le sonrió a Hiroki.

Él ni siquiera le prestó atención.

—Necesito un cristal que me pueda ayudar a mejorar mi uso de maná.

Este cristal pequeño no es suficiente.—Dijo mirando su cristal el cual le había dado Reina hace dos días.—¿Adonde has ido…

Reina?— Guarda el cristal y se dirigió hacia la taberna.

Se acercó al hombre de la recepción y le habló.

—Señor, Haré esta misión.—Dijo colocado el papel sobre la mesa.

—¿Un guardián del bosque?

Esa criatura es demasiado fuerte incluso para ellos.

Su rango de peligro es B, Niño.—Le advirtió el hombre.

—Soy fuerte…

Podré con él.—Habló en un tono seguro.

—Juntos lo vamos a lograr.—Dijo Brianna con seguridad.

—¿Los dos van juntos?—Dijo el hombre de la taberna.

Hiroki respondió con un tono Irritado.

—Yo no voy con esta demonio.—Siseó.

Brianna suspiró y se acercó hacia su grupo de aventureros.

—Chicos, Renuncio.—Dijo ella sin rodeos.

—Esta bien—Le contestó Dyle—Pero si decides volver, No te aceptaremos.

Recuerdalo.— —Ni lo menciones Dyle.

Tu grupo fue aburrido.—Habló Brianna.

—Pero si solo pasamos dos días desde que te uniste.

Nunca entenderé a ustedes los demonios.—Respondió Dyle con aburrimiento mientras bebía una cerveza.

Hiroki estaba confundido y sorprendido.

Intentó irse si que ella lo viera, pero cuando estaba afuera chocó con Brianna.

Se frotó la nariz y frunció el seño cuando la vio.

—¿Por qué me estás siguiendo?—Le habló con Irritación.

—Porque me pareces atractivo.—Respondió ella sin filtro.

—Piérdete de una vez…—Se alejó con su magia de viento controlada gracias al cristal de maná.

Brianna sonrió y lo siguió detrás, Corriendo rápidamente debido a su fuerza de Oni rojo.

En pocos minutos, Hiroki llegó a una montaña, Llamada “Rumbar”, Hogar de los gigantes de roca.

Hiroki llegó volando y se posó sobre un árbol alto, Observando a los gólems, Pero decidió descansar un poco, Ya que el vuelo le había gastado maná.

Bajo lentamente hacia una cueva y entró para luego cerrarla con un muro de hielo.

Dato importante: En este punto de la historia, Hiroki es capaz de hacer hechizos de hielo y viento principiante sin conjuro ya que lo dominó gracias al cristal de maná.

Hiroki se sentó sobre el suelo y comenzó a descansar mientras sacaba la espada que llevaba, El regalo que le había dado Elderan.

Hiroki la observó detenidamente, Mirando leves grietas blancas sobre el acero.

—¿También estas aquí?— Aparece Brianna de la cueva.

Hiroki se asustó con la repentina aparición de la chica demonio.

—Oye, ¿Qué haces aquí?

Te dije que no me siguieras.—Le regañó.

—Lo siento, Pero no me puedo detener cuando hay un hombre apuesto anda sólo por ahí.—Habló mientras se le acercaba.

Hiroki se levantó y se alejó de ella, Tratando de evitarlo.

—No te me acerques.

¡Nidus!—Creó una prisión de carámbanos que rodeó a Brianna.

Hiroki cayó de espaldas, Agotado por usar ese hechizo, Pero relajado porque habia detenido a Brianna.

Ella sonrió y comenzó a golpear el hielo con su espada hasta cortarlo, Escapando de la prisión.

—No puede ser.—Dijo Hiroki con miedo.

Brianna se acercó a Hiroki y se sentó en el suelo, Tomó la cabeza de Hiroki y la dejó sobre su regazo.

—Ya estoy aquí.

Voy a protegerte para siempre.—Dijo ella mientras le acariciaba el cabello.

Hiroki intentó liberarse, Pero no tenía fuerzas para moverse, Así que solo gritó.

—¡Ayuda, Una demonio me quiere devorar!— —Tranquilo, No voy a comerte, A menos de que tú me lo pidas.—Susurró en un tono ronco y coqueto.

—Cuando me recupere…

Juro que te voy a hacerte añicos.

¡Las únicas persona que me importan son Lyra y Reina!—Gritó con frustración.

Brianna dejó de sonreír y miró hacia otro lado.

—No sé quien sea esa tal Lyra, Pero si es tu amante, Voy a hacer que se aleje de ti.

Solo tú me perteneces.—Dijo mientras apretaba la cara de Hiroki contra sus piernas.

—¡No es mi amante, Y ya suéltame, Me estás asfixiando!—Le gritó, El sonido resonando en la cueva.

—Ah, Lo siento mi amor.

¿Qué te duele?—Le habló ella con preocupación.

—¡No me llames así!

¿¡Por qué eres tan posesiva conmigo!?—Gritó otra vez él.

Brianna se quedó callada mientras su mirada se oscurecía.

—Tú sabes querer, Sabes valorar y te devuelven lo mismo.

En cambio yo…

Lo hago con mis compañeros y ellos ni siquiera me ven como su compañera.

Todos solo me ven como una herramienta de fuerza.

No soy más que un simple demonio para luchar y no amar.—Dijo entre sollozos.

Hiroki le respondió con la frialdad del hielo.

—Yo pienso lo mismo…

Por tu culpa Reina me abandonó y la he perdido…— Brianna intentó morderse el labio para contener su llanto pero el dolor fue demasiado para ella y rompió a llorar.

Derramando lagrimas sobre la cara se Hiroki.

—¿Lloras por la verdad?

Tú eres una demonio.

Eres lo que eres.—Habló Hiroki con frustración.

—Perdí el tiempo en venir aquí.—Le da una cachetada a Hiroki.—A nadie le importo.

Todo es igual, Todo va a ser igual.—Continuó llorando mientras recordaba su pasado; Golpeada por humanos por ser una demonio, Pasar hambre por que nadie quería venderle comida, Nunca recibir un halago de sus antiguos compañeros.

Hiroki intentó evitar verla a los ojos, Pero sus llantos y sollozos le golpeaban el corazón como una daga.

Él intentó resistirse pero sus ojos se inundaron de lágrimas también.

—No estoy llorando…

¡No estoy llorando por ti!—Intenta limpiar sus lágrimas, Pero apenas puede hablar.

Brianna le pasó sus dedos sobre la mejilla de Hiroki, Sonriendole mientras lloraba.

—¿Estás llorando por mi…?—Lloró más fuerte.—Nadie había sentido algo así…

Todos sentían asco y odio hacia mí.

Todos le veían como a una rata, Alguien que no pertenece a este lugar.

Incluso si es un lugar sin discriminación por el reino, La gente no deja de ser la misma.

Todos los humanos son iguales, Pero tú eres diferente…

Chico.—Lo abrazo mientras lloraba desconsoladamente.

Hiroki se rindió ante ella.

No podía resistise así que con su poca fuerza, Levantó su brazo izquierdo y lo rodeó en el cuello de Brianna, Dándole un abrazo confortante.

Ella se quedó sin aliento ante el esfuerzo de Hiroki por abrazarla.

Ella lo apretó más contra su pecho sin dejar de llorar.

—¡Gracias, Chico!

¡Por fin alguien que me abraza…!

Un abrazo real…—Continuó abrazando a Hiroki.

Pasaron varios minutos, Brianna había soltado a Hiroki y lo había dejado en su regazo.

Ella estaba más tranquila que hace un momento.

Hiroki habló de repente.

—Hiroki…

Soy Hiroki.—Le dijo su nombre.

Ella le respondió con una leve sonrisa.

—Qué nombre tan bonito…

Soy Brianna.—Le respondió a él.

—Igual.

Tu nombre es lindo.—Le respondió Hiroki.

Brianna se estremeció cuando él le dijo eso.

Nadie le había dicho eso, Ni siquiera sus propios padres.

—Es lo más agradable que he escuchado…

Gracias por aceptarme como soy, Hiroki…

Y por lo de ayer, Perdóname.

Yo robé el dinero de Reina y manipule su mente para hacerle creer que habías sido tú…—Dijo mientras sacaba la bolsa de las monedas de oro.

Hiroki se quedó en silencio, Con una expresión neutral.

—¿Qué tipo de hechizo usaste…?—Le habló con neutralidad.

Ella le respondió con temor.

—Usé magia Psíquica…

La magia que permite la manipulación mental…—Respondió ella, Cerrando los ojos.

—¿Psíquica?

Nunca había oído hablar de esa maga.—Preguntó Hiroki con duda.

Brianna abrió los ojos.

Ella esperaba un regaño.

—Ah…

Es una de las diez magias del grimoire de Aethel.—Respondió ella.

Hiroki sonrió y la miró a los ojos.

—¿Sabe usar la espada?— Brianna sonrió y asintió con emoción.

—Si.

Soy muy hábil usando la espada.—Saca su espada.

Una espada de roca negra.—Esta es una espada que robé en Umbralys…

Es una espada de grado medio.— —Entonces con esa espada, me ayudaras con la misión y luego a recuperar a Reina.

Lo vamos a hacer juntos.—Le dijo Hiroki con entusiasmo.

—Estaré encantada de ayudarte.—Ella estaba emocionada por ayudarle a él, La única persona que la aceptó, No por su raza, sino por su propia persona.

CONTINUARÁ…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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