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Un mundo: Empezando desde cero en un mundo desconocido - Capítulo 9

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  3. Capítulo 9 - 9 El viaje a Astynomía
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9: El viaje a Astynomía 9: El viaje a Astynomía Hiroki apuntó su mano hacia el muelle de madera donde el velero estaba amarrado, justo debajo de la línea de flotación.

Pero antes de que hiciera algo, Una mano blanca se posó en su hombro y un hombre habló con neutralidad.

—¿Quienes son ustedes y que hacen aqui…?— Un hombre con una armadura blanca reluciente y una máscara blanca los estaba observando.

Reina se congeló ante la presencia del desconocido.

—Es un caballero blanco…—Dijo Reina con voz temblorosa.

El Caballero blanco soltó a Hiroki y lo observó fijamente, Estudiandolo Meticulosamente con su mirada seria y penetrante.

—¿Por qué están aquí?

Este es un territorio que no deberían visitar, Menos un tipo con un poder roto.—Dijo el caballero blanco—Deberías irte, O Syran hará peor que ejecutarte.

Él no es un simple demonio.— Hiroki no se atrevía a verlo, No podía moverse debido al pánico.

Reina lo sacude con su mano para despertarlo.

—Hiroki, Vamonos.

No podemos quedarnos aquí.—Ella no dejó de tener miedo ante el caballero.

El caballero blanco se agachó a la altura de los dos y les habló en un tono calmado y sereno.

—No voy a hacerles daño, Pero voy a pedirles que se vayan de aquí lo antes posible.

No duden y huyan.— —¿Por que nos dejas ir?—Le preguntó Hiroki con la voz entrecortada.

El caballero los observó sin decir una sola palabra por unos minutos, hasta que les respondió en voz baja.

—Reconocí tu ser…

No eres como ellos.— Hiroki se quedó atónito ante sus palabras, “¿A que se refería con reconocerme?” Pensó él.

Reina se levantó poco a poco hasta quedar a la altura del caballero y le habló en un tono calmado y nervioso.

—G-gracias…

No sé quien eres pero gracias.— —Antes de irnos, Dinos quien eres…—Le preguntó Hiroki con duda.

El caballero blanco cerró los ojos y se dio la vuelta para irse.

—No es necesario saber mi nombre…

No valdría la pena.—Le respondió en silencio antes de desaparecer en medio de la pradera.

Hiroki y Reina se miraron entre sí antes de empezar a moverse hacia el sur para ir a otro puerto.

Los dos caminaron varios kilómetros y aun no hablaban.

Cruzaron una montaña llena de árboles sin saber que les esperaría adelante.

Minutos de caminata, Un montón de Rocas empezaron a juntarse y lentamente se levantó una bestia elemental tipo roca, Llamado gigante de roca.

Enormes bestias de 4 metros catalogados en Rango C por su enorme fuerza.

Hiroki y Reina intentaron evadirlo pero salieron otros dos gigantes más los rodearon, Dejándolos sin salida.

—Maldita sea, No podemos pelear en estas condiciones.—Dijo Reina, expresando el cansancio del viaje en su respiración corta.

Hiroki intentó usar la espada que había mantenido guardada, La espada que Elderan le había dado antes de empezar su viaje, Pero la guardó para una emergencia.

—Tenemos que escapar…

Luchar es opcional.

Reina, Hay que ir por arriba.—Se agachó en cuchillas, Preparando un conjuro.—Sube a mi espalda.— Reina se sorprendió e incluso se sonrojó ante la petición de Hiroki.

—¿¡Uuuh-Q-que!?

¿¡Quieres que me suba a tu espalda!?—Dudaba entre su orgullo y su instinto de supervivencia.

—¡Reina, No tenemos tiempo!—Uno de los gigantes le lanzó un puñetazo el cual esquivó con dificultad, Cayendo a un lado para no ser golpeado.—¡Reina!— Reina frunció el seño, Aún con el sonrojo en su rostro.

Hiroki se incorporó para que ella se subiera pero dos de ellos les lanzaron otro puñetazo.

Hiroki se vio acorralado, Lanzando un hechizo desesperado.

—¡Maldita sea!—Pone su mano derecha en el suelo.—”¡Nidus!”— Doce enormes carambanos de hielo rodeó a ambos y los encerró de los gigantes de roca.

Los dos monstruos golpearon el hielo con una intensa fuerza que hizo temblar los alrededores, Incluso agrietando los carambanos.

—Los carambanos no van a resistir otro golpe más…

Tenemos que escapar.—Dijo Hiroki recuperándose del uso del maná.

Reina miró las rocas azules que los gigantes llevaban en su pecho.

Los cristales brillaban cuando el gigante se movía.

—Una vez escuché que los gigantes de roca viven con su piedra de maná.

Ese cristal de ahí es como su corazón.

Si se lo quitamos a los tres, Venceremos con facilidad a los monstruos y venderemos las piedras por una buena fortuna.—Dijo Reina, Mostrando interés por los cristales.

Hiroki se detuvo, Mirándola con ojos cansados.

—Quisiera obligarte a retractar eso pero no me siento bien.

Además ¿Por qué esas piedras son valiosas?— Reina le respondió con un tono sereno.

—Cada una vale alrededor de 10 monedas de oro.

Son de alto valor por que son el objeto principal de las varitas de los magos.

Generalmente les ayuda a canalizar y controlar mejor su maná para conjuros más grandes y mejor control de sus habilidades.— Los ojos de Hiroki se les abrieron de golpe al escucharla.

¿Había estado tres meses en ese mundo y aún no sabía sobre eso?

—¿¡Diez monedas!?

¡Eso serían cien mil Yeris!—Gritó con sorpresa.—¡Si los magos lo utilizan, Yo también necesito uno de esos!—Deshace un carambanos para salir y fortalece los demás carambanos para proteger a Reina, Así gastando más de la mitad de su maná.—Voy a ganar esta pelea a como de lugar.— —¡Ni que fueras protagonista de algun libro!

¡Vuelve aquí, Idiota!—Le gritó Reina, enojada y preocupada por su estupidez.

Hiroki sonrió antes de desenvainar la espada que Elderan le había dado.

Preparándose para el combate.

—!No puedes usar espadas por tu Bendición!

¡Regresa idiota!—Volvió a gritarle con desesperación.

—E+ contra C…

Reina también es un C, Pero no por que sea fuerte…

Es una arquera letal.—Habló Hiroki a si mismo.—Pero su rango no tiene sentido.— —¿¡Qué dijiste!?—Le gritó ella, Sintiéndose ofendida.

Hiroki alzó su espada, Al mismo tiempo uno de los gigantes de roca alzó su brazo rocoso para golpearlo.

El enorme brazo viajó hacia él en busca de destrozarlo de un golpe, Hasta que la espada brilló con una luz blanca.

—Leí en mi tarjeta que tengo una bendición llamada Cuchillo Implacable !Veamos que tan poderosa es!— Clava la espada brillante en el puño del gigante, La Bendición del Cuchillo Implacable luchando contra la Bendición del Dominio de Arma para ver quien toma la iniciativa.

La espada brilló demasiado y destrozó el brazo del gigante de roca, dejandolo aturdido.

—¡Funciona!—Gritó Hiroki.

Reina se quedó atónita, No puede creer que un simple rango E+ pueda contra una enorme bestia.

—Tienes que estar bromeando…—Había olvidado que Hiroki llevaba esa bendición y jamás la había usado.

Hiroki sintió un leve dolor en su brazo, Pero no era tanto para destrozarlo.

—Bien, La potencia del Cuchillo Implacable confundió al Dominio de Arma, Haciéndolo creer que era fuerte.—Sonríe débilmente—Pero aún no he ganado.— Alzó nuevamente su espada, Para darle el golpe final, Pero olvidó que su bendición tiene un tiempo de enfriamiento el cual ignoró.

Cuando golpeó nuevamente el abdomen del gigante, En vez de que el monstruo se destrozara, sus brazos explotaron por la fuerza excesiva, Dejando su piel dañada y mucha sangre derramando de ellos.

—¡¡¡AAAAAHHH!!!— Gritó Hiroki al sentir el intenso dolor.

Reina se quedó perpleja en la prisión cuando vio sus brazos explotar.

Eso no era normal en un arma común.

—¿Qué sucedió…?—Preguntó con preocupación.

Hiroki soltó la espada, Cayendo con el mango ensangrentado.

El gigante miró a Hiroki antes de levantar su otro brazo y lanzarle un fuerte golpe.

Hiroki lo esquivó a tiempo, Cayendo a un lado y ensangrentando el suelo.

—Carajo ¡Duele!—Jadea con pesadez.

Se levanta para enfrentar nuevamente al gigante, Pero olvidó a los dos de atras.

Uno de ellos lo golpeó con tanta fuerza que quebró casi todos sus huesos y lanzandolo contra un árbol.

El cuerpo de Hiroki cayó en seco y lleno de sangre, Varios dientes tirados y uno de sus ojos estaba roto por el impacto.

Reina lo vio y gritó con desesperación.

—¡¡NOOO!!

¡¡¡HIROKI!!!

¡Eres un idiota!—Le gritó entre lágrimas, Deseando que las bestias la dejaran en paz.

Los tres gigantes se dirigieron hacia Reina, Levantaron sus puños para destruir la prisión de carámbanos y hacer lo mismo con ella.

Reina retrocedió con miedo, Golpeándose contra un carámbano en el intento.

—Por favor, No me hagan daño.—Estaba asustada, No por las bestias, Sino por que Hiroki estuviese muerto.

Las tres bestias golpearon la prision de carámbanos, Destrozando el hielo con la inmensa fuerza.

Reina palidece al ver a los tres gigantes de roca en frente, Apuntó de golpearla.

Los gigantes estaban apunto de golpearla, Reina sacó su arco y le lanzó una flecha de acero para dañarlos, Pero eso ni inmutó a la bestia.

Ella dejó caer el arco a un lado, Creyendo que iba a morir, Hasta que un destello azul apareció detrás de los tres golems.

Una corriente ascendente de energía se elevó hasta el cielo, Desapareciendo y dejando un brillo azul esparcido.

Abajo estaba Hiroki, De pie con los ojos cerrados y su cuerpo brillando con el azul del Fénix.

—Once segundos…

Son suficientes para salvarla.—Desenvaina su espada y usa Magia de Viento para impulsarse hacia uno de los goles.—”Espada del fénix”—La espada brilló intensamente, Emanando una llama azul.

Reina abre los ojos al ver a Hiroki brillando, Quedándose boquiabierta.

Hiroki cortó al primer gólem, Partiendo su abdomen en dos hasta separarlo.

Fue a por el segundo gólem, Éste intentó golpearlo, Pero su puño atravesó el cuerpo de Hiroki.

Él levantó la espada y cortó al gólem hasta sacarle su cristal de maná.

Los dos gólems cayeron sin vida.

Hiroki fue a sacar la otra piedra del primer gólem.

El tercer golem se enfureció y corrió hacia él, separando las rocas de su cuerpo para atrapar a Hiroki en su prisión de roca.

Las rocas se acumularon sobre él, dejandolo atrapado.

El gólem se alejó y se dirigió hacia reina, Pensando que lo había vencido.

—Hace varios días, En las noches, Moría para entrenar mi Bendición del fénix.

Once segundos de entrenamiento al día, Eran más que suficientes.—Dijo saliendo de las rocas.

Su cuerpo menos transparente.—Cuatro segundos…

Para vencerte.— Reina se sorprendió al escuchar a Hiroki, No sabía sobre su entrenamiento secreto, Pero ahora ya estaba enterada.

—Hiroki…—Habló ella suavemente.

Hiroki corrió hacia el gólem de roca y lo apuñaló en el pecho, Al lado del cristal de maná.

—¡Si quiero ser más fuerte, No tendré que depender de mi muerte para vencer te!—Activó la bendición del Cuchillo Implacable, Rompiendo la roca del gólem lentamente hasta destruirlo.

Los escombros cayeron al suelo, Dejando el tercer cristal de maná en el suelo.

Hiroki lo toma y lo guarda junto con los otros dos cristales.

—Cero…—Su cuerpo regresó a la normalidad, Cayendo de frente sin energías por el uso excesivo de maná en su forma de resurrección.

Reina se levanta y corre hacia él, dándole vuelta para comprobar su estado.

Por suerte solo estaba paralizado por el uso de maná.

—Eres un idiota.

Casi me matas del susto.—Le dio una bofetada a él, Limpiándose las lágrimas de sus ojos—Pensé que moriría, Pero me salvaste.

—¿Y la bofetada que?—Le dijo Hiroki con la mejilla roja.

—Es que eres un idiota que no entiende…

Pero al menos pudiste vencer a esas cosas.—Le masajea la mejilla al chico para relajarse.

—Nunca habías hecho eso.

¿Te gusto?—Le preguntó Hiroki con una sonrisa irónica.

Reina se alejó de él y lo miró con enojo pero a la vez con diversión.

—Idiota ¡No!

Es una muestra de gratitud.

¿Acaso no puedo agradecerte?—Le respondió ella.

Hiroki entrecerró los ojos y siguió con su sonrisa.

—A mí me parece que te he caído tan bien que estás pensando en pedirme una cita.—Aplicó una buena que la dejaría inquieta.

Ella abre la boca de la sorpresa antes de darle otra bofetada en la cara.

—Idiota.—Cruza los brazos.

—Lo siento.

Ya me detengo ¿Si?—Cerró los ojos.

—Mientes.

Eres muy mentiroso.—Siseó y se puso de espaldas.

—Esta vez es verdad.—Se quedó pensando un momento.—¿Ahora que hacemos…?

Ya vencimos a esos tres gólems, Tenemos tres cristales de maná valorados en trescientos mil Yeris y un largo viaje hacia el puerto Kilm.— —Nos quedaremos a dormir aquí.

Necesitas recuperar tus energías y tu maná.—Le respondió con calma.—No vamos a seguir si tú estás inmóvil.— Hiroki asintió con los ojos, por que con la cabeza no podía hacerlo.

Los dos se quedaron ahí hasta que anochecio.

Reina reunió leña para hacer una fogata y Hiroki se quedó ahí en el suelo, Ya que no podía moverse todavía.

Los dos siguieron despiertos hasta que Hiroki se quedó dormido, Reina sería la siguiente en dormirse.

A la mañana siguiente, Reina se despierta, Incorporándose y mirando alrededor.

Se limpió los ojos y se dirigió al río cercano para lavarse la cara.

Ahí se encontró con un pez grande y lo capturó con una flecha.

Tomó al pez y lo llevó hacia la fogata para encenderla y cocer al pescado.

Ahí se encontró a Hiroki quien estaba sentado mirando a un árbol.

—Vaya, Ya tienes fuerzas para moverte.

¿Qué estás mirando?—Le habló Reina.

—Hay un murciélago ahí, Cuando se suponen que solo andan de noche o en cuevas.—Respondió Hiroki sin dejar de ver al murciélago.

—Talvez no encontró una cueva donde ir.—Dijo ella encendiendo el fuego para cocer el pescado.—Ve a lavarte.

Hay un río cerca de aquí por ahí.—Señala hacia la derecha.

Hiroki se levanta con dificultad, Ya que aún no se ha recuperado por completo.

Camina lentamente hacia el río, Pero tropieza con una raíz y cae sobre el césped.

Reina intentó reprimir una carcajada ante su torpeza, Pero fue inevitable.

—¡Jajaja!

Lo siento, No fue mi intención reírme.—Se apretó el estómago para dejar de reír.

—¡Claro que fue a propósito!—Se levanta y camina hacia el río.

Reina dejó de reírse y se enfocó en asar el pescado sobre la fogata.

Hiroki llegó al río y se agachó para tomar agua con las manos y llevarla a su cara para enjuagarse.

—Me pregunto si morí en el mundo real y si alguien habrá lamentado mi muerte.

No creo, Según Elderan, Fui teletrasportado.

Probablemente me hayan reportado como desaparecido o yo que sé…—Habló a sí mismo mientras seguía lavando su cara.

Se levanta y se seca la cara con la manga de su túnica y regresa hacia la fogata.

Ahí Reina estaba cociendo el pescado del otro lado.

Hiroki se sentó en un tronco para esperar, Mirando atentamente el pescado cocinandose lentamente sobre el fuego, Y sin querer desvío su mirada hacia el busto de Reina.

Intentó desviar la mirada, Pero Reina ya lo había visto.

—¿Así que te gusta mirar pechos, Eh?

Pervertido.—Siseó y se agachó nuevamente para voltear el pescado.

—Fue sin querer…—Dijo Hiroki con los labios fruncidos.

—Aún así me miraste.

Todos los hombres son iguales.—Sacó el pescado asado y lo cortó en dos y se acercó a él.—¿Quieres la cola o la cabeza?— Hiroki dudó un poco antes de hablar.

—Ehhh, La cabeza.

Tiene más carne.—Toma la parte de la cabeza del pescado y extrae un trozo de carne y le quita las espinas para llevarlo a su boca y comerlo.—¿El pescado cuenta como desayuno?

—Toda comida cuenta como desayuno.

Solo por que no sean huevos o esas cosas, No significa que otra cosa no pueda ser un desayuno.—Respondió Reina, Mordiendo un trozo del pescado y escupiendo las espinas.—Luego de comer, Tomaremos un barco para irnos al otro lado.

A unos 50 kilómetros está el continente de Kharak-Zum.— —¿Cuantos kilómetros hemos caminado?—Preguntó Hiroki.

—400 kilómetros, Creo.

Hemos caminado por 21 días sin parar.—Le respondió Reina, Aún comiendo el pescado.

Hiroki abrió los ojos.

No pensó que hubiesen caminado demasiado en poco tiempo.

—¡Eso es mucho!

Y ni siquiera hemos usado un carruaje para viajar.—Respondió Hiroki con sorpresa.

Reina asiente y termina de comer el pescado, Tirando las espinas de la cola al suelo.

Ella miró a Hiroki que estaba sacando la carne de la cabeza.

—¿Oye, Que haces?—Preguntó ella con curiosidad.

—Estoy sacadole toda la carne.

Necesito suficiente energía para el viaje.—Termina de comer y tira los restos.—Por cierto ¿Donde están los cristales de maná?— Reina buscó en su bolsa, Sacando una de los cristales rojos el cual brillaba.

—Aquí los tengo.

Ganaremos una fortuna vendiendo estas bellezas.—Sonrió mirando las piedras.

—Me quedaré con una.

Yo las conseguí dándolo todo.—Dijo Hiroki con insistencia.

—Esta bien.

Sé que quiere ser mago, Por es te dejaré una.

¿La vas a tener en una varita o en un báculo?—Le preguntó ella.

Hiroki pensó en un momento.

Él no podía usar dos armas a la vez para respetar su posición de mago espadachín, Pero necesitaba la piedra para un mejor control de maná.

—Lo pensaré un poco…—Se incorporó.—¿Me la puedes dar?—Le extiende la palma de su mano.

Reina le entrega la piedra y los dos comenzaron a caminar hacia el este para llegar al puerto y así ir en el barco que los llevaría a Kharak-Zum.

Caminaron dos horas, Cruzando el bosque y siguiendo el camino del río hasta llegar al pequeño puerto pesquero.

Habían varios barcos y hombres pescando.

Hiroki y Reina se acercaron a un hombre mayor.

—Señor ¿Podría llevarnos hacia Astynomía?

Le pagaremos 2 monedas de oro—Le dijo Reina al hombre, Sacando el saco de las monedas y sacando las dos monedas de oro.

El hombre pensó.

—El viaje por continentes está prohibido, Pero los llevaré sólo esta vez.

Lo hago por las monedas.—Se sube al barco y espera a que ellos suban.

Hiroki subió con tranquilidad, Pero Reina subió con nerviosismo y empezando a sentir náuseas al estar sobre el barco en movimiento.

—Hiroki no me siento bien…—Se sentó sobre la madera con las manos sobre su abdomen.

—Oye, Ni siquiera hemos salido del muelle.

Eres muy débil en el mar…— Reina se sintió ofendida, Pero antes de decir algo, Se levantó y hecho su cabeza hacia el mar para vómitar.

Hiroki soltó una leve risa.

El hombre subió el ancla y soltó las cuerdas del barco para que la nave empiece a moverse.

El viaje fue tranquilo, Lo contrario para Reina.

Ella pasó vomitando y con mareos en todo el viaje.

Hiroki la tenía en su regazo para mantenerla en calma, Pero no funcionaba y terminaba con un manotazo de ella por que lo miraba como un perverso.

Al final del día, La tierra empezó a verse a lo lejos, Eran las tierras de Astynomía, Una región de Kharak-Zum.

—Tierra a la vista, Muchacho.—Habló el hombre mayor.

Hiroki y Reina se levantaron para ver.

—Ya era hora.

Me siento débil por las náuseas…—Dijo Reina apoyada sobre Hiroki.

Hiroki sonrió mientras miraba a Reina sobre su pecho.

—No lo hago por que me gustes, Solo necesito apoyo.—Dijo Reina, Siseando sobre el pecho de Hiroki.

—No te preocupes.

Te llevaré cuando lleguemos.—Le respondió Hiroki con calma, Mirándo la tienda cada vez más cerca.

Minutos después, El barco llegó al puerto del pueblo de Hils, Un pueblo en Astynomía.

La nave desembarcó, Hiroki y Reina bajaron del barco y se despidieron del hombre.

Los dos se dirigieron hacia un gremio local para intercambiar los dos cristales de maná.

Un hombre robusto los recibió con calma.

—Oh, Dos aventureros extranjeros.

¿Qué los trae por aquí?— Reina saca la bolsa y deja las dos piedras de maná sobre la mesa.

El hombre se sorprendió al verlas.

—Vaya, Dos cristales de maná.

Deben ser unos grandes aventureros.—Habló con sorpresa y admiración.

—No somos tanto que digamos.

Solo soy un E+ y ella es un C.—Respondió Hiroki con calma.

El hombre guardó los dos cristales y sacó veinte monedas de oro.

—Aquí tienen.

No era una misión pero de igual forma se puede vender el producto.— Reina tomó las monedas y las guardó en su monedero.

Hiroki sacó su tarjeta para revisarla y se sorprendió al verla.

—Oye, Reina.

Mira esto.— Reina se acercó y abrió los ojos, Mirando la nueva información actualizada de la tarjeta.

—Subiste de rango.

Me impresionas.— LA NUEVA INFORMACIÓN DE LA TARJETA DE AVENTURERO DE HIROKI Hiroki Haruno Rango: D Raza: Humano Nivel de poder: 572.

Fuerza: 35.

Habilidades: Esgrima; 275.

Magia; 150.

Poder Mágico: 112.

Magia: Viento Principiante, Hielo intermedio.

Especialidades: Esgrima, Nivel; Aspirante.

Mago, Nivel; Estudiante.

Bendiciones: Cuchillo Implacable, Dominio de Arma, Fénix.

Compañeros: Reina (Arquera-Francotirador, Líder), Lyra(Ausente).

Hiroki sonreía de la emoción al ver su nuevo rango, Quería gritar pero no era el momento adecuado, según él.

—Reina ¿Tú tarjeta se ha actualizado?—Le habló Hiroki con emoción.

Reina se apresuró a sacar su tarjeta y su sonrisa se borró al ver la nueva información.

ACTUALIZACIÓN DE INFORMACIÓN: TARJETA DEGRADADA POR FALTA DE ENTRENAMIENTO Y HABILIDAD.

Reina Rango: D (Degradado) Raza: Humana Nivel de poder: 1,071.

Fuerza: 28 Habilidades: Arquera; 915.

Poder Mágico: 128.

Magia: Viento Intermedio.

Especialidad: Arco, Nivel; Francotirador.

Bendiciones: Ninguna.

Compañeros: Hiroki (Mago espadachín Principiante) Reina se sentía decaída y humillada al estar al mismo rango que Hiroki.

—la tarjeta reconoció que soy débil…—Dijo cayendo de rodillas sobre el suelo.

Hiroki se acercó hacia ella para consolarla, Poniendo la palma sobre su hombro.

—No te preocupes, Reina.

No eres débil, sólo te falta valor.—Le dijo eso sin pensarlo.

—¿¡Entonces soy una cobarde!?—Se levanta y le da una bofetada.

Él retrocedió con la fuerza del golpe.

—No me refería a eso.—Dijo Hiroki masajeando la zona afectada.

Reina y Hiroki se dirigieron hacia una mesa para cenar, Ya que se estaba oscureciendo.

Un grupo de aventureros rango B entraron al gremio después de una caza.

Todos eran de diversas razas.

Uno era un elfo, Otro era humano, La chica del grupo era una Oni, y el mago era un zooni jaguar.

Los cuatro se sentaron en una mesa y pidieron unas cervezas para celebrar su victoria.

Hiroki los observaba con cautela, Pensando en como sería ser alguien muy fuerte.

—Reina ¿Como quieres que llame a esa forma?—Preguntó sin mirarla.

—¿Qué forma?—Respondió ella, Confundida.

—Mi forma resucitada.

Era exageradamente fuerte en ese momento cuando vencí a los tres gólems de roca.—Dijo Hiroki, Recordando la pelea del día de ayer.

—No lo sé.

Tienes que buscar un nombre.—Iba a decir otra cosa pero Hiroki la interrumpió.

—¡La llamaré “Over Power Fénix”!

O talvez “Flame Fénix”…

O simplemente “Blue Fénix.”.

No tengo la mente tan clara después de casi un mes de viaje.—Dijo con pesadez —Yo digo que lo llames “Flame Fénix”.

Llevas un brillo flamante cada vez que resucitas.—Le respondió ella con calma, Intentando animarlo.

—Entonces lo voy a llamar de esa forma, Flame Fénix.

Suena simple pero épico.—Dijo extendiendo una mano hacia el exterior.

—¿Qué haces?—Le preguntó ella, confundida por su gesto raro.

—Una demostración o yo que sé…

Vas a pedir algo para comer?—Le preguntó Hiroki.

Reina pensó un poco antes de asentir.

—Si.

Me muero de hambre después de un viaje tan intenso.— Y así, Los dos aventureros terminan su viaje hacia este continente el cual es famoso por su aceptación hacia las razas.

¿Que pasará en su nuevo comienzo en este nuevo lugar?

Descubranlo en el siguiente capítulo.

Inicio del arco de Sirius CONTINUARÁ…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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