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Un mundo: Empezando desde cero en un mundo desconocido - Capítulo 11

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  3. Capítulo 11 - 11 La espada Alquilem
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11: La espada Alquilem 11: La espada Alquilem Después de lo que había pasado en el capítulo anterior, Hiroki se mantuvo recuperando durante la noche junto a Brianna para que al día siguiente, Se preparaba para ir a por el gólem del bosque.

Cuando el sol comenzó a emerger del oeste, Los rayos atravesaron el hielo y dieron en el rostro dormido de Hiroki, Haciéndolo que despertara forzosamente.

Brianna seguía dormida al otro lado de la cueva.

Hiroki abrió los ojos lentamente, Se incorporó y miró a la deminio que seguía dormida.

Sonrió levemente, Sintiendo empatía por lo que ella vivió en su pasado.

Hiroki se levantó y se puso sus guantes de cuero, Apretando el puño mientras lo miraba fijamente.

Estaba decidido en encontrar a Reina y ayudar a Brianna.

Salió de la cueva abriendo un hueco en la pared de hielo y salió de ahí, Pero no se esperaba que afuera estuviese un gólem de roca esperándolo justo en la salida.

En desesperación uso un ataque de viento, Olvidando usar la piedra para controlar su maná.

—¡”Comprimo el aire hasta el punto de la cuchilla.

El aire se vuelve un filo invisible, cortando la tela de la realidad.

Gladius Ventus.”!— Conjura rápidamente, Usando la espada que llevaba para potenciar el ataque, Logrando un corte en el torso del gigante rocoso.

Hiroki entró nuevamente a la cueva y la cerró con un muro de hielo, Observando que el gigante reemplazó su torso por otra roca, Manteniendo su cristal de maná intacto.

Hiroki se sentó en el suelo, Respirando pesadamente mientras recordaba que llevaba la piedra.

Se da una palmada en la cabeza por su estupidez.

—Ya que…

Tendré que descansar otra vez.—Dijo mientras se acostaba sobre la pared de la cueva.

El gigante comenzó a golpear al muro de hielo con fuerza, El hielo rompiendose lentamente por los golpes.

—¿Como una criatura así puede ser rango C?—Dijo mientras se ponía de pie para reparar la pared con su maná restante.—No tengo más opción que usarlo…— Deshace el muro para convertirlo en maná y regresarlo a su cuerpo.

Desenvaina su espada y la levanta hacia el gigante de roca, Quien levantaba su puño para golpear a Hiroki.

—Criaturas hostiles que protegen su territorio…—Se puso a pensar despreocupado—¿No son como Jason al proteger el campamento?—Pensó en voz alta.

Toma la empuñadura de su espada con ambas manos y se lanza hacia el gólem.

—¡”Espada Implacable; Estocada”!— La espada perfora la roca del pecho del gólem, Logrando romper la roca y hacer que el cuerpo caiga, Dispersando las rocas antes de intentar unirse.

Hiroki aprovechó la oportunidad y le sacó el cristal de maná, Haciendo que el gólem se desactive al no tener fuente.

—La Bendición del Cuchillo Implacable tiene un tiempo de enfriamiento y además toma una parte de mi maná.

Sino recuperaba esa parte, Probablemente hubiese necesitado del Flame Fénix.

En fin, Debería descansar adentro.—Entra a la cueva y mira a Brianna que seguía dormida.—¿Y está por que sigue dormida?

¿Siquiera escuchó los temblores de la pelea?

Es una mujer extraña.— Se sentó al lado de ella y acarició uno de sus cuernos.

Sintiendo la dureza y la textura lisa de la superficie.

—Sus cuernos son tan…

pequeños.— Siguió tocándolos hasta que ella comenzó a abrir los ojos y lo miró fijamente.

—Ah…

¿Buenos días?—Dijo Hiroki con nerviosismo.

Brianna gritó del susto y se limpió los ojos para ver quien la tocaba.

—¡Oye, Soy yo!

No te preocupes.—Dijo Hiroki intentando tranquilizarla.

Brianna soltó una suave risa y se incorporó para estar sentada frente a él.

—Lo siento.

Todo el tiempo siempre me despertaban bruscamente…

Fue instinto.—Dijo mientras agitaba las manos y sonreía con timidez.

Hiroki comprendió y se llevó una mano a la cabeza.

—No, Yo debería disculparme.

Te toqué sin tu consentimiento.—Se rascó la cabeza cerrando los ojos y sonriendo torpemente.

Brianna se levantó y estiró los brazos hacia arriba bostezando.

Hiroki notó sus colmillos mientras ella abría la boca.

Brianna se dio cuenta y lo miró con confusión.

—¿Tengo algo en la cara?—Dijo tocandose el rostro con las manos.

—No, Estaba distraído.

Eso es todo.—Dijo Hiroki levantándose, Tratando de fingir que estaba con energías.

Al fondo de la cueva, Se escucharon unos pasos acercándose.

Hiroki y Reina se pusieron tensos y dirigieron su mirada hacia la oscuridad de la cueva.

—¿Quien osa en entrar en mi cueva?—Habló el que venía, Con un tono grave y calmado.

—¿Osa?

Ni que fueras el jefe final para hablar de esa forma.—Respondió Hiroki con duda.

—No es supremacía, Es formalidad.—Dijo él, Saliendo de la oscuridad y revelando su ser; Un Kuro Oni adolescente, El cual tenía la voz diferente a la que se escuchaba al principio.

—Ah, Solo eres un chiquillo.—Suspiró, Pero luego notó su rango de peligro y su nombre.—Un momento…

Raza; Demonio Oscuro, Rango C, Potencial mágico; Tierra Experto…

y una fuerza física inmensa.

Vaya, Está bendición es útil a pesar de ser la más común.—Dijo Hiroki con duda y sorpresa.

El chico demonio soltó una risa forzada al ver que Hiroki reconoció su poder.

—¡Soy el rey de estas montañas!

Mi nombre es Damian, Un gusto en conocerlos…

Plebeyos.—Dijo mientras se paraba con firmeza.

—No te preocupes Brianna, Probablemente lo tiraron de chiquito.—Dijo Hiroki cruzando los brazos con indiferencia.

Damian frunció el seño y comenzó a gritarles.

—¿¡Como osas a faltarle espeto a tu rey!?

Mereces un castigo.—Pone sus manos en el suelo—”Despierta, gigante dormido.

El poder elemental de la Tierra obedece mi llamado.

¡Álzate!

Elementum Terra.”— La tierra alrededor comenzó a juntarse frente a todos.

Hiroki y Brianna se pusieron alertas y desenfundaron sus espadas.

Cuando Damian vio la espada de Hiroki, Canceló el conjuro y se acercó hacia él, Admirado por la espada.

—¿Por qué tienes esa espada…?

Dime ¿Quien te la dio?—Preguntó con admiración y sorpresa.

Hiroki estaba confundido por el repentino cambio en el joven demonio.

—Pues…

Es una espada común, Me la dio una conocida.— Damian toma la espada y mira su filo.

—Alquilem…

¡Tienes a Alquilem!—Gritó con sorpresa.

—¿Qué cosa?—Dijo Hiroki confundido.

Brianna estaba esperando una explicación.—¿De qué Alquilem hablas?— Damian frunció el seño y tocó el acero de la espada.

—Dime quien te dio esta espada…—Dijo Damian Hiroki pensó un momento, Tratando se recordar, Hasta que respondió con calma confusa.

—Pues…

La matriarca elfa de una aldea en eldoria.

Su nombre es Elderan.

Es una anciana muy simpática.—Habló Hiroki mientras miraba su espada.—Ella dijo que era una espada común.— —Esta no es una espada común—Dijo Damian.

Hiroki y Brianna estaban intrigados por lo que él diría a continuación.—Esta es una de las cuarenra armas de grado alto…

Conocidas por otorgar una bendición a quien la use.— Hiroki estaba cada vez más confundido.

Brianna ni siquiera necesitaba mostrar intriga por la espada.

—Ya, Dime que es.

¿Si es una espada bendita, Por que no es rechazada por dominio de arma?

Me ha pasado con espadas comunes y el dominio es nulo, Mientras que a otras armas es un dominio inmediato, Pero al costo de mi vida.—Dijo Hiroki pensativo.

Damian reflexionó ante la pregunta de Hiroki.

—He leído sobre espadas de todo el mundo, Desde espadas por material, Espadas elementales, Espadas de alto grado y espadas sagradas.

De cada una hay un número reducido y pocas están en manos de grandes guerreros.

Y al respecto sobre el nulo rechazo a tu bendición…—Trató de recordar Hiroki y Brianna se sentaron y esperaron a que Damian continuará hablando.

—Alquilem ignora el costo del dominio de arma y en cambio, Le da velocidad adicional a quien la use, Añadiendo de que la espada es muy filosa si se empuña de la manera correcta.—Termina su explicación.

Hiroki respondió con intriga —Ósea…

¿Alquilem es una espada de alto grado?— —¡Si!

Además es la primer espada de alto grado que veo.—Dijo con entusiasmo.

Hiroki comprendió que ese no era una simple espada.

El regalo de Elderan fue una espada fuerte.

—Así que a eso te referías, Anciana.

Por eso te respeto.—Habló recordando la promesa que le había hecho a Elderan.— Envaina la espada, Intrigado aún más por ella.

—Yo no sé qué decir…

Esto es tan confuso.—Dijo Brianna sintiendo emoción y nervios.

Damian notó los cuernos de Brianna y se acercó a tocarlos.

—Eres una Oni…

Lo note por tus cuernos.—Dijo intentando parecer intrigado.

—¡Cualquiera lo habría notado con solo ver su piel roja!—Respondió Hiroki con sorpresa y indignación ante la pregunta.

—Es que no he visto tanto a humanos como a onis desde hace décadas.—Contestó Damian.

—¿¡Y cuantos años tienes!?—Preguntó Hiroki con sorpresa.

—Tengo 147.

La última vez que vi a un humano fue hace medio siglo…

creo.—Dijo con indiferencia.

Hiroki no podía creer al verlo joven.

—Brianna…

¿Tú cuantos años tienes…?—Le preguntó con duda.

—Hmmmm…

Creo que 30 años.

No recuerdo con exactitud cuando nací, Pero nací cerca del año 5-243, Y estamos en el año 5-274.—Respondió Brianna.

—¿Y el 5 inicial a que se debe…?—Preguntó Hiroki.

—El calendario de Aethel tiene un formato único.

El número inicial es medio milenio, Por ejemplo; Si el año pasado fue 4-499, El siguiente será el año 5-000.—Contestó Damian.

Hiroki golpeó su puño contra su palma, Entendiendo el tiempo en ese mundo.

—En primer lugar, ¿Por qué están aquí?

Este es mi reino.—Dijo Damian con seriedad actuada.

—Oh, Disculpe su majestad.

Entré en su reino sin su permiso.—Dijo Hiroki, siguiéndole el juego.

Brianna soltaba una risa en voz baja.

—¿!De qué te ríes, Demonio!?—Gritó indignado por la burla de ellos.

—Ah, Hiroki, Eres tan…

Jaja—Continuó riendo.

Hiroki se dio la vuelta, Llamando a Brianna en un susurro, Ella lo siguió.

Damian se quedó ahí de pie.

—¿Y te vas sin decir algo?

Que descarado.—Dijo Damian con una vena palpitando en la sien.

Hiroki miró a Brianna y le señaló hacia adelante.

—Vamos a por el guardián del bosque…—Dijo con determinación.

Los gólems cercanos escucharon las palabras y la intención de Hiroki y sus ojos brillaron con una luz roja.

—Matar al humano y al demonio…—Dijeron todos al mismo tiempo.

Hiroki sonrió al igual que Brianna.

Él desenfundó su espada, Ahora reconocida como Alquilem.

También colocándose el cristal de maná como un collar.

—Para estar seguro.

¿Esta espada es una de alto grado?—Preguntó Hiroki a Damian sin voltearse.

Damian abrió los ojos con emoción y asintió mientras se acercaba hacia él.

—Si.

No puedo mentirte cuando es de espadas.—Dijo él desenfundando su propia espada, Una espada de roca negra.

Brianna desenfundó su propia espada.

Todos tenían listas sus armas.

—¿Nos ayudarás, Damian?—Le preguntó Hiroki.

Damian asiente con determinación.

Alrededor de 15 gólems de roca se acercaban a atacarlos.

Damian se preparó para Invocar al gólem de Tierra.

—”Despierta, gigante dormido.

El poder elemental de la Tierra obedece mi llamado.

¡Álzate!

Elementum Terra.”—Conjura rápidamente poniendo ambas manos en el suelo.

Toda la tierra comenzó a juntarse en grandes cantidades, Juntándose hasta formar un enorme gólem de tierra de cinco metros.

—!Atacalos!—Ordenó Damian El gólem no dudó y se dirigió hacia los demás gólems de roca.

—¡Vamos a tomar los cristales de maná!

Vamos a obtener un total de 150 monedas de oro.—Dijo Hiroki con emoción.

—¿¡Subió el precio de los cristales!?

Hace un siglo, La paga a los aventureros era una moneda de oro por cada cristal.—Respondió Damian con sorpresa.

—No es hora de sorprenderse.

¡Vamos a acabar con estos gigantes!—Gritó Hiroki.

Brianna se lanzó hacia uno de los gigantes de roca, Su espada chocando contra la roca y cortando la mitad del cuerpo.

El gólem reaccionó al ataque, Lanzando un poderoso puñetazo hacia ella la cual se cubrió con su espada.

Ella retrocedió por el impacto, Sus manos adoloridas pero sin heridas graves.

Su resistencia era mayor al humano, Lo que la hace bastante difícil de derrotar.

Hiroki por su parte, Usó a Alquilem para moverse un 50% más rápido que su velocidad normal, Más la propulsión por su magia de viento, Lanzó una estocada girando su cuerpo como un taladro para perforar al gigante desde el torso y romper su roca.

El gigante levantó ambos puños para aplastar a Hiroki.

Éste estaba mareado por los giros constantes, Pero reaccionó a tiempo y desvío la trayectoria del golpe con un carambano que salio del suelo.

Damian corrió a toda velocidad hacia uno de los gigantes, Con su agilidad asombrosa gracias a su naturaleza de demonio oscuro, Tomó el cristal de maná y intentó sacarlo del cuerpo rocoso, Pero éste reaccionó y dirigió un golpe a Damian.

Él saltó hacia arriba para esquivarlo, El puño del gólem golpeó a sí mismo, Quedando aturdido por el golpe.

El gigante de tierra aprovecha para lanzar un gran puñetazo hacia el gólem aturdido y desmoronarlo con el impacto.

Todos estaban luchando contra la manada de los gigantes rocosos.

Hiroki se puso de pie luego de haber esquivado el ataque del gólem, Actica su bendición del cuchillo implacable.

Se abalanza hacia el gólem, Lo perfora con la espada y lo destroza desde adentron, Qubrando su cuerpo por completo.

Sacrificó una parte de su maná para vencer a uno de ellos.

—Son difíciles de vencer como la última vez…

Aunque tenga este cristal, Estos gigantes son muy fuertes…

Damian y Brianna los están combatiendo con equilibrio, Pero yo soy más débil en términos de fuerza…—Dijo Hiroki recuperándose del desgaste de maná.

—¡Hiroki, Sé que puedes luchar!

¡¡Eres fuerte!!—Gritó Brianna, Confiando en él.

Hiroki clava su espada en el suelo y agarra el cristal que cuelga de su cuello mientras que tres gólems se dirigen hacia él.

—”El territorio es marcado y cubierto por agujas letales, Que los carambanos crezcan y destruyan sin piedad.

Nixus.”—Conjura en voz baja.

Del suelo emergieron varios carámbanos en vertical, Todos perforando a los gólems alrededor de Hiroki.

Eso gastaría mucho más maná, Dejandole un tercio de maná en su caja.

Damian observa el ataque de Hiroki, Sonriendo con orgullo mientras le cortaba el brazo a un gólem.

Los tres gólems que fueron perforados por los carámbanos, Cayeron despedazados, Las rocas esparcidas y los tres cristales de maná brillando.

Hiroki los toma y los guarda en su bolsa.

—Ya son cinco.—Murmuró.

Aun quedaban diez gólems restantes.

Hiroki estaba agotado, Brianna estaba adolorida, Y Damian ni siquiera mostraba signos de agotamiento.

—¡Esto es divertido!

¡No había sentido tanta adrenalina en casi un siglo!—Gritó Damian con emoción mientras destruía el cuerpo de un gólem con un solo corte.—¡Mi poder está despertando!— Hiroki había escuchado que los Kuro Oni nacían con un poder grande desde su nacimiento, Y que crecían al pasar de los años.

No era coincidencia que Damian esté dominando a los gólems.

Hiroki se puso de pie y apretó la empuñadura de Alquilem.

—Por favor, Préstame tu poder…

¡Alquilem!—Corre hacia uno de los gólems, Su velocidad aumenta gracias a la bendición de la espada.

Hiroki saltó hacia el gólem, Éste le lanzó un puñetazo poderoso, Pero Hiroki lo evadió con un hechizo de viento que lo movió en el aire.

Apretó bien la espada y con un movimiento rápido, Apareció detrás del gólem, Pero fue tan rápido que chocó con un arbol al no poder controlar la velocidad de la espada.

El gólem se dio la vuelta para intentar golpear a Hiroki, Pero se desmoronó cuando sintió que no tenía su cristal en el pecho.

Ya habían vencido a ocho golems.

Brianna había vencido a otro gólem con un contraataque de su espada.

Ella se sentía cansada pero no quería detenerse.

Un gigante intentó golpearla, Pero ella lo evadió y levantó su espada para golpear el cristal blanco que protegía al cristal de maná.

El gólem al darse cuenta, Le da un rodillazo a Brianna y la lanza contra el suelo.

Ella se quedó adolorida mientras el golem se acercaba a golpearla.

Hiroki no dudó cuando la vio en peligro.

Se lanzó hacia el gólem y con un corte rápido, Cortó la cabeza del gólem.

La cabeza cayó al suelo, Pero el gólem no cayó ya que el cristal de maná seguía en su cuerpo.

El gólem levantó su puño para golpear a Brianna, Pero Damian atravesó su cuerpo desde atrás y la mano saliendo del pecho tomaba el cristal, Logrando apagar al gólem de roca.

—Gracias…—Dijo Brianna mientras se incorporaba.

—Una mujer como tú no debería luchar.

Solo estorbas.—Dijo el demonio con una sonrisa irónica.

—¡Damian, Detrás de ti!—Gritó Hiroki al ver un gólem yendo a atacarlo por la espalda.

—¿Crees que no lo noté?—Dijo dándose la vuelta y cortando al gólem en dos, Al mismo tiempo tomando el cristal de maná.

Quedan 5 gólems por vencer Damian observaba las cuatro piedras de maná que tenía en sus manos, Pensando en que es lo que haría con ellas.

Mientras tanto, Otro gigante de roca se lanzó hacia Hiroki para matarlo.

—No puede ser…

Ni siquiera hemos vencido al gólem del bosque y ya me he agotado…—Dijo mientras alzaba la espada para tomar la velocidad que le daba.

Él corrió hacia él gólem, Lanzándole un corte gélido.

Las rocas del gólem se congelaron y dejaron de moverse, Eso dejó a Hiroki con pocas reservas de maná.

—Maldita sea…

Un ataque más y caeré…—Apretó los dientes.

Brianna se puso a su lado y le mostró una sonrisa alentadora.

—No te preocupes.

Estoy aquí.—Dijo mirándolo con afecto.

Hiroki sintió su corazón acelerarse al verla.

Una sonrisa lo hacía más fuerte, según él.

—Esta bien…

¡Vamos juntos!—Gritó con una nueva voluntad a pesar de su agotamiento mágico y físico.

Damian ya había vencido a otro gólem más y había robado su cristal de maná, Ya teniendo once cristales en total.

Hiroki y Brianna se lanzaron hacia los dos gólems restantes.

Hiroki chocó su espada contra el brazo de un gólem que se protegía.

Brianna uso una estocada conta el otro gólem, Logrando perforar un poco la roca.

El gólem al que combatía Hiroki, Levantó su brazo para golpear a Hiroki.

Éste lo esquivó por poco lanzándose hacia atrás, El gólem volvió a levantar el otro brazo para atacar a Hiroki.

Brianna saltó hacia atrás para evadir un golpe del gólem, Salta por arriba de él y destruye el cristal blanco para intentar tomar el cristal de maná, Pero el gólem lo nota como el anterior.

En este punto, Brianna fue más astuta y tomó el cristal sin dudar.

El gólem se desmorona al suelo sin signos de vida al no tener fuente vital.

El otro gólem lanzó el puñetazo hacia Hiroki, Éste lo esquivó por poco.

El puño chocó contra el suelo, Hiroki aprovechó ese momento y corrió hacia él gólem para romper el cristal blanco y tomar el cristal de maná.

El gólem se desmoronó al instante.

Damian había destruido a uno de los dos golems con un ataque de tierra y su gólem de tierra había vencido al otro.

El duro combate había terminado, Todos estaban agotados pero felices de haber vencido a los gólems de roca.

Los tres chicos juntaron todos los cristales y los guardaron en un pequeño saco.

—Bien…

Tenemos quince cristales de maná…

Ya podemos descansar…—Cae rendido hacia atrás.

—Eso fue demasiado emocionante.

Pude despertar mi poder gracias a este combate.—Dijo Damian con orgullo.

—¡Para ti fue fácil!—Dijo Hiroki con indignación.

Brianna soltó una risa contagiosa.

El gigante de tierra se sentó y comenzó a dormir, Algunas aves posando sobre él.

El sol del mediodía brillaba intensamente sobre los tres compañeros.

Hiroki dormía para recuperar sus energías, Brianna estaba sentada a su lado, Observándolo detenidamente, Damian se había ido adentro del bosque para luchar contra más gólems de roca y demostrar su fuerza de demonio oscuro.

—Hiroki…

¿Por que fuiste el elegido por el fénix?

¿El fénix cree que tú serás el salvador de Aethel y por eso te eligió?

Tengo tantas preguntas sobre eso…

Pero temo a que descubras mis intenciones.—Dijo Brianna a Hiroki quien dormía profundamente.

Ambos permanecieron juntos en la pradera alta del bosque cerca de la cueva.

Por otro lado, Damian había vencido a varios gólems de roca por si solo, Creyéndose el rey de esa montaña con orgullo.

—¿Qué les pasa, Rocosos rebeldes?

¿Osan en adorar a un montón de rocas en vez de a su rey?

¡Eso es idolatría!—Dijo mientras conjuraba Gladius, Un hechizo que aumenta la dureza y resistencia tanto de la espada como d quien la porta.

El se desmoronó al impacto.

Damian tomó el quinto cristal de maná y lo guardó para sí mismo.

—Bien, Cuando salga de esta montaña, Cambiaré esto por dinero y me iré a un burdel.—Sonríe de forma perversa.—Qué listo que sos, Damian.—Notó una densidad fuerte en el aire y frunció el seño.—¿Qué ha sido eso?— —¿Quien se atreve a matar a mis subordinados y a maltratar a mi bosque?

¡Esto es imperdonable!—Dijo una voz grave en lo profundo del bosque rumbar.

Damian levantó una ceja con indiferencia mientras se daba la vuelta.

—¿Tu bosque?

¡Este es mi bosque, Y yo hago lo que quiero!—Gritó con Irritación.

Los árboles, El suelo, Y el aire comenzaron a vibrar con fuerza.

Damian cae sentado ante la repentina fuerza, Confundido por el movimiento.

La tierra, Las rocas y los árboles comenzaron a juntarse frente a Damian.

Los elementos del bosque se juntaron poco a poco hasta llegar a formar un gigante de diez metros, Sus ojos brillaban con ira, Mirando fijamente a Damian.

—Razas inferiores, Osaron en destruir mi amado bosque.

Yo como el guardián de este bosque, Te daré un castigo por tal osadía.—Dijo el gigante con un tono muy grave y con furia.

Damian confiado se lanzó hacia él, Creyendo que podría vencerlo, Pero el gigante ni se inmutó.

Damian le lanzó un corte con Gladius, La espada negra cortó la superficie, Pero ésta se reformó con la tierra del suelo.

El demonio de quedó atónito ante lo que veía, Éste gólem no era como los que había enfrentado.

Su corazón bailo de emoción cuando descubrió que había encontrado a su rival indicado.

—Eres un ser molesto.

Muere.—Dijo él gran gólem usando una habilidad de tierra, la cual estaba al nivel Maestro.—Sclopetum Deus Terra.— Una piedra de unos 5 centímetros se formó frente a Damian.

Éste se río con burla.

—¿Crees que una piedrita va a hacerme algo?

No estés bromea—Fue interrumpido bruscamente cuando la piedra se movió a una velocidad inmensa, Golpeando a Damian en el abdomen y lanzandolo a gran velocidad junto con la piedra golpeando varios árboles en el trayecto.

Damian chocó cerca de la cueva con fuerza, Destruyendo el alrededor debido al impacto.

Brianna se asustó y miró hacia atrás, Notó el polvo en el aire y se levantó para ir hacia ahí.

Cuando el polvo se dispersó, La piel de Brianna se palidece.

Damian estaba en el suelo al borde de la muerte, Su abdomen estaba muy herido y el resto de su cuerpo estaba lastimado.

—¡Damian, Que fue lo que sucedió!?—Gritó ella con preocupación.

Damian movió sus ojos hacia ella, Mirándola fijamente.

—Huyan…

de aquí…

rápido…—Dijo con la voz baja por el dolor.

Brianna sintió unos temblores que se asemejaban a pasos de una criatura gigante.

Hiroki se despierta y se incorpora.

—¿Qué está pasando?

¿Por qué todo está temblando?—Miró a Damian tirado en el suelo agonizando.—¿¡Qué diablos le pasó a Damian!?—Gritó con sorpresa y preocupación.

—Eso mismo le pregunto, Pero no tiene fuerzas para responder con exactitud.—Dijo Brianna mientras miraba las heridas del demonio.

—Pero él es resistente…

¿Que pudo haberlo lastimado de esa forma?—Preguntó Hiroki con preocupación.

Las vibraciones se hacían más fuertes mientras que las aves volavan asustadas.

Hiroki y Brianna comprendieron que no era nada bueno.

Poco a poco, Una figura enorme se acercaba, Los árboles sobre sus hombros y su cabeza, El cuerpo de roca y tierra.

Era el guardián del bosque.

Hiroki y Brianna palidecieron al verlo con claridad, Comprendieron que no era un enemigo común.

—Eso es enorme…—Dijo Hiroki aterrado, Con la espada en mano.

—Hiroki…

Vamonos.

¡Esa cosa nos va a matar!—Gritó Brianna aterrada.

Ahora había una nueva amenaza, Y no cualquier cosa a la que se habían enfrentado, Era una criatura rango B.

CONTINUARÁ…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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