Un mundo: Empezando desde cero en un mundo desconocido - Capítulo 13
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13: Formando lazos 13: Formando lazos En el capítulo anterior, Hiroki, Brianna y Damian tuvieron un combate difícil contra el guardián del bosque.
Pero con trabajo en equipo y esfuerzo, lo vencieron.
Actualmente, los tres jóvenes están aún en la montaña.
Hiroki y Brianna siguen dormidos debido al agotamiento, y Damian estaba sentado vigilando el lugar.
Damian observaba el horizonte, una parte del bosque estaba seco por el maná que había sido consumido.
Miró fijamente hacia los tres cristales rojos que tenía.
Hiroki abrió los ojos lentamente, su mirada encontrando el rostro de Brianna, quien seguía dormida.
Él se sorprendió al principio, pero pronto recordaría lo que pasó ese día.
El sol estaba empezando a alejarse entre las montañas, la noche empezando a salir.
Hiroki se incorporó y miró a Damian, quien tenía la mirada perdida.
—Oye…
¿lograste vencerlo?— Damian no responde por un momento.
Se quedó pensando en que iba a hacer, decidiendo si quedarse en la montaña o salir de ese lugar después de haber pasado medio siglo dormido en la cueva.
—Tampoco me dejes con la pregunta flotando…
Al menos mírame.—Dijo Hiroki indignado.
Damian levantó la mirada hacia él.
—Estaba pensando…
viajar con ustedes.—Susurró.—Déjame ser tu compañero, Hiroki.— Hiroki se quedó confundido, pensando en aceptarlo o rechazarlo.
—Se que no me conoces, pero podría seevirte de ayuda.
Me viste luchar, se manejar bien la espada, además soy un demonio oscuro, poseo la habilidad natural de volar con mis alas de demonio.—Se levantó y se acercó a Hiroki.—¡Déjame acompañarte!
¡Por favor, tengo ganas de salir y pelear contra cosas fuertes como ese gigante!—Dijo con emoción.
Hiroki abrió los ojos con sorpresa.
—Oye…
déjame pensarlo un poco.
No te emociones demasiado.—Le dijo muy apresurado.—Este tipo si que quiere salir.
Lo entiendo perfectamente, fui ese tipo de persona…
aunque no me gustó salir.—Pensó.
Brianna se despertó poco a poco ante el ruido, abrió los ojos y se incorporó.
Soltó un largo bostezo y se frotó los ojos.
—¿Por qué hacen tanto ruido…?
No dejan dormir.—Dijo con pesadez por el sueño que aun tenía.
—¿Qué tal dormiste?—Le preguntó Hiroki.
Ella soltó otro bostezo y lo miró con una sonrisa débil.
—De maravilla…
Gracias por preguntar—Amplia su sonrisa y cierra los ojos con afecto.
Hiroki sintió una calidez ante esa sonrisa.
—Ya ¿Se van a besar o que?—Interrumpe Damian con una sonrisa irónica.
—¡No!—Brianna se sonroja.
—¿Estás celoso?—Le dijo Hiroki con burla.
Damian siseó y cruzó los brazos.
—No estoy celoso…
Me enoja que ustedes dos parezcan un par de tortolos luego de que un gigante casi nos matará.—Suspiró y abrió los ojos.—En fin.
¿Me dejas unirme a tu equipo?— Hiroki pensó un poco.
—No tengo un equipo oficial.
Mi compañera no está conmigo por ahora…—Cierra los ojos y baja la cabeza.
—Lo había olvidado.
¡Vamos a buscar a Reina!—Dijo Brianna con insistencia.
—¿Reina?—Preguntó Damian.
—Es mi compañera, una arquera muy ágil.—Dijo Hiroki en un tono sereno.
Damian se levantó y sacó los tres cristales rojos.
—Oye, aquí tienes por lo que viniste.— Hiroki se quedó perplejo, pero no reprochó y tomó los cristales para guardarlos.
Él y Brianna se levantaron, listos para regresar al pueblo portuario.
Hiroki se dio la vuelta y miró a Damian con confianza.
—Ven.
Eres bienvenido.— Damian sonrió con orgullo y siguió a Hiroki, pensando en las cosas que hará como aventurero.
Los tres jóvenes caminaron hasta que el cielo se había oscurecido por completo, llegaron al pueblo y Damian observaba a todos lados.
En pocos minutos, los tres llegaron al gremio.
Hiroki fue a la recepción y entregó las cuatro piedras para reclamar su recompensa.
—Bien.
Cuatro cristales rojos.
El otro me lo quedo para usarlo para mí.
Tambien van 14 cristales de maná comunes.
—Dijo Hiroki.
—De acuerdo.
Tienes cuatro piedras, te pagaría 35 monedas de oro por cada una.
Diez monedas por cada cristal común.
Por todo serían…—Hizo cálculos mentales.—280 monedas de oro.—Guarda las piedras y saca dos bolsas de 100 monedas y una de 50 junto con otras 30 monedas más.
Junta todo en una sola bolsa.—Aquí tienes tu recompensa.— Hiroki tomó la bolsa y se dio la vuelta hacia ellos y volvió hacia el recepcionista.
—Oiga, tengo a alguien que quiere registrarse.— El recepcionista levantó la vista.
—Claro ¿Quien es?—Hiroki señala a Damian.
Él recepcionista mira al chico, los cuernos oscuros y los ojos filosos y rojos.—De acuerdo…— Se agacha y saca la bola de cristal.
—Quiero que pongas una de tus manos sobre la esfera.
Ella va a analizar tu poder y estadísticas para añadirlas a la tarjeta de aventurero.— Damian se acercó a la bola de cristal y puso su mano derecha sobre ella.
La esfera brilló intensamente, todos cerraron los ojos.
Cuando los abrieron de nuevo, la tarjeta estaba completa debajo de la bola.
El recepcionista tomó la tarjeta y se la dio a Damian, él la toma y la mira fijamente.
De pronto, miró a Hiroki y le da la tarjeta.
—¿Oye, Me dijes que dice ahí?
Es que no sé leer.—Dijo con un tono flojo.
Hiroki toma la tarjeta y la observa, abriendo los ojos por los números y el rango.
—Increíble.
Brianna, Ven a ver.— Ella de acercó y soltó un silbido.
—Es más fuerte que nosotros dos.— —Supera el número de rango de Reina.—Dijo Hiroki.
TARJETA DE AVENTURERO DE DAMIAN Damian Rango: C Raza: Demonio Oscuro Nivel de poder: 1,119.
Fuerza: 635 Habilidades: Esgrima; 187.
Mago; 115.
Poder Mágico: 182.
Especialidad: Cuerpo a cuerpo.
Esgrima, Nivel; Aprendiz.
Magia: Tierra Avanzado.
Bendiciones: Resistencia Oni.
Compañeros: Hiroki – Mago Espadachín – Líder.
Brianna – Cuerpo a cuerpo.
Hiroki y Brianna miraron atentamente cada detalle de la tarjeta.
Hiroki notó una cosa en particular; La Bendición.
—¿Oye, Para qué o que es esa bendición?—Preguntó Hiroki.
Damian se acercó y miró, aunque ya sabía que no podía leer.
—Y yo que voy a saber.
No conozco muchas cosas porque crecí fuera de la multitud.— Hiroki le devolvió la tarjeta a Damian.
—Tienes un poder comparable al de mi amiga, La superas por unos números.—Sonríe—Comeremos algo y luego iremos a pagar unas habitaciones para descansar esta noche.— Los tres se dirigieron hacia una mesa.
Se sentaron y se dieron cuenta de que había alguien sentado en la mesa de a lado.
Era alguien misterioso con una larga túnica y un bastón mágico sobre la mesa.
Los tres aventureros supusieron que era un poderoso mago, posiblemente un B.
La mesera se acercó a la mesa.
—Buenas noches.
¿Van a ordenar algo?—Preguntó con un tono amable.
—Yo quiero…—Mira el menú.—Una carne de búfalo asada.— —¿Vas a pedir eso?—Dijo Damian, tomando el menú para verlo.—¡Yo pediré…!
¡Maldita sea, no sé leer!—Se frustró.—Deme lo mismo que le dará a él.— La mesera tomó notas de la orden.
—Listo señor.
¿Algo más?— —¿¡Eh, a quien le dices señor!?
¡Soy joven todavía!—Gritó Damian con ira.
—¡Ah!
Lo siento.
No quise llamarlo así de esa manera.—La mesera se disculpó y cerró los ojos con fuerza.
—Damian, ella te llamó así por respeto.
Veo que no te importa gritarle a una mujer.—Lo corrigió Hiroki.
Damian siseó y cruzó los brazos.
Hiroki se dirigió hacia la mesera.
—Disculpenos.
Él no ha estado en contacto con personas desde hace mucho, por eso es un poco agresivo.—Levantó una mano, haciendo una seña de calma.
La mesera suspiró mientras sostenía la libreta y la pluma.
—De acuerdo…
Señorita ¿Usted ordenará algo?— Brianna sonrió y miró el menú por varios minutos.
—¿Señorita…?—Preguntó la mesera.
—Quiero lo mismo que ellos.—Dijo Brianna con una sonrisa amplia.
Los tres (Hiroki, Damian y la mesera) cayeron de espaldas ante el pedido de Brianna.
Minutos después, La mesera se acercó con tres platos con un bistec de búfalo, arroz humeante y un poco de ensalada.
Damian toma la carne con ambas manos y comenzó a morderla como si no hubiese comido en días.
—Oye, no comas de esa manera.
Usa los cubiertos.—Lo regañó Hiroki.
—Tengo mucha hambre, Además esto está muy sabroso.—Dijo tomando la carne y estirándola para cortarla.
Brianna toma el tenedor de madera y lo clava sobre la carne, usa el cuchillo y corta un trozo de carne para llevárselo a la boca y empezar a masticarlo.
—Haz lo mismo que Brianna.—Dijo Hiroki a Damian.
Luego se dirige a Brianna.—¿Oye, como aprendiste a comer de esa forma?— Brianna levantó la mirada mientras masticaba.
Traga el bocado y habló.
—Observó a las personas.
Vi a unos nobles comer así, asi que pensé que talvez me tratarían diferente al comer de forma sofisticada.—Lleva otro bocado.
Hiroki comprendió rápidamente.
—Entiendo.—Cierra los ojos y junta las manos—Provecho.— Los tres cenaron en tranquilidad, aunque Damian era juzgado por algunos por su forma de comer, no hubieron problemas.
Minutos después, todos habían terminado.
Brianna se limpiaba con una servilleta, lo mismo había Hiroki, Damian en cambio, tenía la boca cubierta de la grasa de la carne y granos de arroz.
—Oye, Ve a lavarte.
Parece que comió un animal.—Dijo Brianna.
—Lo haré después.—Dijo Damian, recostandose sobre el espaldar de la silla.
—Hazlo ahora.—Le dijo Hiroki, regalandolo.
Damian resopla y se levanta para ir al lavamanos.
Al llegar, lo observó con confusión.
Presiona el botón que estaba cerca de un cristal marino.
El cristal comenzó a expulsar agua como un fregadero.
Damian se quedó boquiabierto, acercando las manos y la cara para lavarse, enjuagandose y tomando agua.
Toca el botón nuevamente y el cristal dejó de rociar agua.
Damian regresó a la mesa y se sentó frente a Hiroki.
Ellos hablaron sobre los planes para el día siguiente.
Hiroki hablaba de organizar el dinero, Brianna hablaba sobre hacer más misiones, Damian simplemente se durmió sobre la mesa.
Más tarde, los tres estaban en las puertas de las habitaciones.
—Tengan buenas noches.—Dijo Hiroki antes de entrar adentro.
—Buenas noches.—Dijo Brianna.
—Lo que digas, jefe.—Entra y se lanzó hacia la cama.—¡Woah!
Esto es muy blando.— Todos durmieron tranquilamente.
A la mañana siguiente, Hiroki fue el primero en salir de la habitación.
Se viste y baja a la taberna para pagar las habitaciones.
—Tres habitaciones…
Serán un total de seis monedas de plata.—Dijo el recepcionista.
Hiroki saca una de las tantas monedas de oro que tenía y se la da al hombre.
Él saca el cambio, el cual eran 94 monedas de plata.
—Son demasiadas…—Dijo Hiroki un poco sorprendido.
—Los Yeris se dividen en tres valores de monedas.
La de bronce equivale a un solo Yeri, la moneda de plata equivale a cien Yeris, y la moneda de oro equivale a diez mil Yeris.
Tú me diste una moneda de diez mil por seiscientos, te di 9,400 Yeris de cambio.
—Explicó el recepcionista.
—Ah…
Entiendo.—Dijo Hiroki pensativo.
Se aleja de ahí y se sienta en una mesa para pedir el mismo desayuno de siempre; Huevos y tocino, típico desayuno de la mayoría.
Mientras comía, Brianna apareció bajando de las escaleras.
Ella venía somnolienta por que recién acaba de despertar.
—Buenos días, Hiroki.—Suelta un bostezo y frota sus ojos.
—Buenos días, Brianna.
¿Dormiste bien?—Le dijo Hiroki con una sonrisa.
Brianna asiente sonriendo.
—Si…
Estuvo excelente la noche.— Ella se sentó al lado y pidió un desayuno igual al de Hiroki ya que no tenia opciones…
o talvez no quería esperar eligiendo.
Minutos más tarde, Se escuchó un grito arriba.
Era Damian, gritando de emoción al haber dormido en algo tan cómodo.
—Ese tipo parece un niño a pesar de tener 94 años…—Dijo Hiroki masticando.
—Los demonios Oscuros pueden vivir hasta 600 años.
Un demonio oscuro se vuelve adulto a los 100 años, Por lo que él es un completo adolescente.—Dijo Brianna preparándose para desayunar.
Hiroki entendió, sin dejar de masticar.
Damian baja a toda velocidad por las escaleras, saltando hacia la mesa y cayendo de pie sobre una silla.
—¡He llegado!—Gritó La mayoría de aventureros lo miraron fijamente con extrañes.
Hiroki se sentía avergonzado por la actitud de Damian, y Brianna soltó una pequeña risa.
—Buenos días jefe.—Dijo Damian alzando la mano.
—Eres muy ruidoso…—Le reprochó Hiroki.
—¿Y a mí que?—Niega con la cabeza—En fin.
¿Me puedes comprar uno de esos?—Dijo sentándose en la silla y señalando el plato de Hiroki.
Hiroki asiente y llama a la mesera para pedir otro desayuno.
Más tarde, Damian estaría devorando los huevos y el tocino como si fuese un perro.
—¿¡Qué te dije anoche, o es que no tienes modales!?—Lo regaña Hiroki.
—Es que está muy bueno.—Dijo Damian con la boca llena.
—¡Te voy a enseñar modales!
Aprende de Brianna.—Dijo Hiroki, indignado por la actitud del chico demonio.
Momentos después, los tres terminan de desayunar.
—¿Brianna, Quieres venir conmigo?
Iré a pulir el cristal rojo para añadirlo a un collar.
Lo necesito para un mejor control de mi maná.—Habló Hiroki.
Brianna pensó un poco antes de asentir con la cabeza.
—Si, iré contigo.—Respondió.
—¿Y tú Damian?—Preguntó Hiroki.
Damian negó con la cabeza.
—Haré unas cuantas misiones.—Dijo sonriendo.
—Las misiones van escritas.
Dudo que puedas leer de que tratan y que recompensas se obtienen.—Dijo Brianna con la cabeza apoyada sobre la mesa.
—Tsk, está bien.
Iré con ustedes.—Dijo con aburrimiento.
El equipo se levantó y caminó hacia la puerta.
El grupo de aventureros de Dyle abrieron la puerta y se encontraron cara a cara con Hiroki.
—Vaya, veo que hay alguien más en tu grupo, y es más fuerte que tú.—Dijo Dyle mirándolo con una sonrisa irónica.
—Y Brianna sigue con ustedes.—Dijo Simon, cruzando los brazos.
Yelk no dijo nada, estaba nervioso por lq tensión.
Hiroki mantuvo la mirada firme hacia ellos, Brianna estaba sonriendo con astucia, y Damian ni siquiera estaba prestando atención.
—Ustedes siguen iguales.—Dijo Hiroki, expresando serenidad.
—Este grupo resultó ser mejor que el suyo.—Dijo Brianna con burla.
—Ya vamos.
Necesito ir a la joyería.—Dijo Hiroki, soltando un suspiro.
—Oh…
¿Tuvieron algo y ahora van a casarse?—Habló Dyle con burla.
—No.
¿Tú?—Respondió Hiroki.
Dyle se quedó perplejo.
Siseó y susurró al grupo que fuesen hacia una mesa.
Hiroki, Brianna y Damian caminaron adelante, saliendo del gremio para ir a la joyería y pulir el cristal rojo.
Los tres caminaban tranquilamente.
Brianna observaba algunos puestos de comida, Damian andaba mirando todo, incluso se acercó a una mujer para levantarle la falda.
—¡Ahhh!
¡Pervertido!—Gritó la mujer, Dándole un puñetazo a Damian en la cara.
—Así es como me gustan.
Duras y difíciles de domar.—Dijo Damian con la mano en la mejilla derecha.
Hiroki se acercó a Damian y a la mujer.
—Disculpenos, él es muy curioso.—Se disculpa.
—¿Curioso?
¡Es un degenerado e irrespetuoso!—Se da la vuelta y se aleja.
—¿Eres un idiota, lo sabías?—Le dijo Hiroki a Damian.
Él simplemente se levantó y encogió los hombros.
—Damian es como un niño.—Dijo Brianna, creyendo que él demonio es inocente.
—¿Hiroki, donde está el burdel?—Preguntó Damian con una sonrisa lujuriosa.
—Retiro lo dicho…—Dijo Brianna con un suspiro.
Los tres llegarían a una joyería, la cual tiene diferentes variedades de cristales de maná, cristales de minerales y algunos raros.
Hiroki miró un cristal de maná dorado que estaba en una estantería.
—Cristal amarillo de maná de mayor capacidad…
¿¡veinte millones de Yeris!?
Eso serían 2,000 monedas de oro…
Es muy caro…—Desilusionado.
Brianna observaba los minerales valiosos.
Damian estaba sentado afuera, esperando a que Hiroki y Brianna salieran.
Hiroki encontró un collar de plata, con un valor de quinientos mil Yeris.
Era un collar para cargar piedras de maná.
Hiroki se dirigió a la recepcionista para que ella le explicara sobre el collar.
—Este collar no es común como cualquier otro.
Tiene la capacidad de conducir el maná del cristal al usuario, dándole una mejor eficiencia en hechizos.
¿Está interesado en comprarlo?—Dijo ella con un tono amable.
—¡Claro que sí!—Dijo Hiroki con emoción.
La recepcionista saca el collar de la estantería, Hiroki le da su cristal rojo de maná para que ella lo pueda pulir y colocarlo en el colgante.
Hiroki espera alrededor de una hora sentado en una banca de espera, poco después, la recepcionista sale del cuarto y lleva el colgante con la piedra roja unida en la plata del collar.
—Aquí tiene señor.
El valor del collar es de cincuenta monedas de oro, Más haber pulido y haber añadido el cristal rojo, Serían un total de sesenta monedas de oro.—Dijo la recepcionista.
Hiroki saca la bolsa de las monedas y comenzó a contar una por una hasta llegar a la cantidad exacta.
Él le da el dinero y ella lo toma.
Hiroki toma el collar y se dirige hacia Brianna, quien estaba sentada mirando hacia algunos cristales.
—¿Nos vamos?—Habló Hiroki.
Brianna se asustó cuando Hiroki habló.
Había estado distraída que no lo pudo notar.
—Si…
Estoy lista.—Dijo mientras se levantaba.
Los dos salen y encuentran a Damian sentado en el mismo lugar.
—¿No te duele el trasero por estar sentado tanto tiempo?—Dijo Hiroki.
Damian se dio la vuelta y se levantó.
—He estado dormido durante medio siglo.
Estoy acostumbrado.—Dijo con aburrimiento.
Los tres caminaron de regreso, pero en vez de ir al gremio, fueron a las afueras del pueblo, hacia un campo cerca de la montaña.
Hiroki se puso el collar, sintiendo que su peso de desvanecía.
Damian y Brianna observaron atentamente.
Hiroki saca su libro de magia de hielo.
—Intentaré conjurar un hechizo avanzado.
Estén atentos—Extiende su mano hacia adelante.—”Convoco la fuerza de la avalancha.
Que los copos sean martillos y la nieve entierre y aplaste.
Nix Major.”—De la presencia de Hiroki, empieza a generarse copos de nieve, hasta que empieza una tormenta de nieve hacia el norte, hacia la montaña.
La tormenta fue fuerte, las hojas de los árboles se congelaban y algunas ramas quedaban con algunos carambanos por el intenso frío, todo en un radio de 100 metros.
Brianna y Damian se quedaron asombrados y temblando del frío, eso que estaban alejados de la zona afectada.
—¿¡En serio eso es magia elemental avanzada!?
No me puedo imaginar algo de nivel maestro o divino…—Dijo Brianna con asombro y admiración.
—¡Eso estuvo increíble!
Es como mi magia de tierra.—Dijo Damian con emoción.
Luego de ese conjuro, Hiroki ni siquiera notó cansancio.
Ese collar le daba más almacenamiento de maná que el anterior.
—Esto es increíble.—Sintió su tarjeta de aventurero vibrar, algo que era raro.—¿Qué?—Saca la tarjeta y mira un texto que aparecía flotando.
AUMENTO POR CRISTAL DE MANÁ INTERMEDIO Nivel de poder: 572 > 778.
Habilidad Mago; 150 > 171.
Poder Mágico; 112 > 297.
NUEVA INFORMACIÓN DE AVENTURERO Hiroki Haruno Rango: D Raza: Humano Nivel de poder: 778.
Fuerza: 35.
Habilidades: Esgrima; 275.
Magia; 171.
Poder Mágico: 297.
Magia: Viento Principiante, Hielo intermedio.
Especialidades: Esgrima, Nivel; Aspirante.
Mago, Nivel; Estudiante.
Bendiciones: Cuchillo Implacable, Dominio de Arma, Fénix.
Compañeros: Brianna – Paladina Aprendiz.
Damian – Espadachín Aspirante.
Reina – Ausente.
Lyra – Ausente.
Hiroki observaba como la tarjeta se actualizaba frente a sus ojos.
Brianna se acercó a ver y se sorprendió.
—Eso es nuevo.
Nunca había visto a mi tarjeta hacer eso.—Dijo ella asombrada.
No sabía si sorprenderse por el poder de Hiroki o la actualización en vivo de la tarjeta de aventurero.
Damian no entendía ya que él no sabe leer.
—Es la primera vez que pasa.
Si que era real que esta pequeña piedrita está conectada a nuestra información.—Dijo Hiroki con asombro.
Brianna toma la tarjeta y observa la nueva información de Hiroki.
—Me superaste en poder.—Ella saca su tarjeta y la muestra.
Brianna Rango: D Raza: Demonio roja Nivel de poder: 667.
Fuerza: 312.
Habilidad: Esgrima; 115.
Maga; 136.
Poder Mágico: 104.
Magia: Psíquica Intermedio.
Bendiciones: Golpe Devastador.
Hiroki mira la tarjeta de Brianna, Viendo que ella tiene un poder bajo, pero aun así tiene una fuerza física inmensa.
—¿Oye, Y esa bendición?—Preguntó con duda.
—No lo sé.
Aparece ahí pero no sé para qué sirve.—Dijo ella —Iremos a una biblioteca a investigar sobre las bendiciones.
Así descubriré sobre sus dos bendiciones; Golpe Devastador y Resistencia Oni.—Dijo Hiroki dándose la vuelta, pero al tener paso, cayó de frente sobre el césped.
—Ah…
¿Hiroki?—Preguntó Brianna.
—Mi cuerpo está inmóvil.
Creo que aun no estoy acostumbrado a ese tipo de magia.—Dijo en la cara en la hierba.—Esto me recuerda a alguien…— Brianna se agachó y cargó a Hiroki con facilidad con su gran fuerza en sus brazos.
—El jefe es afortunado.—Dijo Damian.
—Cállate.—Dijo Brianna.
Los tres se dirigieron a una biblioteca que estaba cerca del gremio.
Ellos entraron dentro y fueron a una estantería.
Brianna dejó a Hiroki sobre una silla y éste apoyó los brazos sobre la mesa con agotamiento al tener muy poco maná.
Brianna fue a una estantería y toma un libro que explicaba sobre las bendiciones.
—Hiroki, encontré éste.—Se acercó a la mesa y se sentó a su lado.—Lo leeré y tú me escucharas.— —Esta bien.
Empieza.—Respondió Hiroki.
Damian se sentó junto a ellos.
—Tú bendición es Resistencia Oni, Damian.
Búscala Brianna.— —A ver, a ver, a ver…
Aquí esta.—Señala la selección de bendiciones de combate.—”Bendición de la Resistencia Oni: Aumenta drásticamente la resistencia al dolor, la tortura y al stagger (interrupción de ataques) o knockback (retroceso).
El usuario puede luchar incluso con heridas mortales.” Esa es la bendición de Damian.— Damian soltó un leve silbido ante la información.
—Bien, Busca tu bendición.
Es la bendición de Golpe Devastador.
—De acuerdo.—Busca.
Cuando lo encuentra, comienza a leerlo.—” Al canalizar la fuerza física, el usuario puede descargar un único golpe capaz de romper defensas mágicas que normalmente serían impenetrables.”— —¿En serio esa es tú bendición…?—Intentó levantar su mirada pero estaba muy agotado.—Maldita sea.
No debí haber hecho eso.— Brianna dejó el libro sobre la mesa y se levantó.
—¿Oye, Vamos al gremio y pagamos otra noche de habitación?
Estás muy agotado y necesitas descansar.—Le habló ella con preocupación.
—Esta bien…
Me siento inútil ahora mismo…—Dijo Hiroki.
Brianna se agachó para cargar a Hiroki en sus brazos.
Él miró fijamente a ella y desvia un poco su mirada al busto.
Ella se dio cuenta y sonríe.
Hiroki intentó negarlo.
—Oye…
No pienses que yo—Fue interrumpido cuando ella lo agarró de la parte trasera del cuello y lo llevó entre sus pechos.
—No te preocupes.
Puedes descansar sobre ellos.—Dijo ella con una sonrisa gentil.
Damian sonrió con picardia y posó su mano sobre la barbilla.
—Vaya vaya vaya jefe…
así que estás con ganas, ¿eh?—Suelta una risita.
—Yo no pedí esto…—Dijo Hiroki entre el busto de Brianna.
Ella camina hacia la puerta con Hiroki en sus brazos.
Damian la sigue.
Los dos caminaron hasta llegar al gremio, Brianna sacó algunas monedas para pagar dos habitaciones.
Hiroki estaba confundido.
—Brianna, somos tres.— —Lo sé.—Dijo ella sonriendo.
Damian fue hacia su habitación, Brianna entró a la otra habitación junto a Hiroki.
Ella lo dejó sobre la cama y se sentó junto a él.
—¿Brianna, donde dormirás tú?—Le preguntó Hiroki.
—Contigo.
Necesitas compañía ¿No?—Sonrió otra vez mientras se acostaba sobre la cama y lo miraba fijamente.—Buenas noches.— Hiroki se quedó confundido y sonrojado cuando ella estaba muy cerca.
—B-buenas noches…—Dijo con nerviosismo.
Ella apaga la vela y se preparó para dormir y descansar junto a su compañero, preparándose para el día siguiente.
CONTINUARÁ…
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