Un mundo: Empezando desde cero en un mundo desconocido - Capítulo 3
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- Capítulo 3 - 3 La isla Nus
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3: La isla Nus 3: La isla Nus Después de la pequeña platica, Hiroki y Reina permanecieron callados por un buen rato.
Él miraba el libro con atención, Admirando los diferentes hechizos y conjuros.
—”El sistema mágico está compuesto por 10 elementos; Agua, Hielo, Fuego, Tierra, Viento, Rayo, Naturaleza, Psíquica, Oscuridad y Luz.
Cada una de estos elementos son fundamentales para los combates y los labores de día a día.”—Se quedó pensando—Con que hay diez tipos de magia.
Interesante.
Hiroki continúa leyendo el libro hasta que el carruaje se detiene.
Él levanta la mirada y se incorpora.
—¿Qué sucede?
¿Por qué nos detenemos?— Reina se pone de pie y toma su arco.
—No tenemos comida para el viaje, Así que tengo que cazar.
Cuida del carro—Se baja y se va al bosque de a lado.
—Oye ¿Por que lo haces tan de repente?
Deberías explicarme.
¿Qué animal vas a cazar?—Hiroki estaba muy confundido —¡Eso no es de tu interés!—Gritó y se adentró al bosque.
El chico soltó un suspiro de resignación, Claramente agotado por no entender a la arquera.
—Qué mujer tan fría…
Por eso no tiene compañeros— Hiroki se baja del carro y miró el libro, Observando la categoría de hielo Nivel principiante.
Extendió la mano y leyó el primer hechizo.
—Veamos que dice aquí…
Convierto una gota en un filo agudo y letal.
Punctura.—Un pequeño pico de hielo se forma en la palma de él—¿¡Qué!?
El Pico salió disparado hasta impactar contra un venado que andaba por ahí.
—¡Salió como si nada!
¡Increíble!
Todo funciona si menciono un conjuro…—Apunta su mano a un arbol—Punctura.
Punctura.
¡Punctura!
Tres Picos se formaron y salieron disparados al árbol, quedando incrustados en el tronco.
—¡Fascinante!
Es muy…—Cae al suelo sin poder moverse.
Agotado por los hechizos—Qué pasó…
¿Por que no puedo moverme…?
Se quedó ahí por un buen rato hasta que Reina regresó, No traía más que algunos conejos salvajes.
—No es demasiado pero‐¿Qué estas haciendo?—Dijo mirando a Hiroki en el suelo Hiroki intenta moverse pero sigue agotado.
Solamente tiene fuerzas para hablar —Intente practicar magia pero…
Creo que no estoy acostumbrado.— —Pues claro que estas agotado.
Tu cuerpo no está acostumbrado al uso de magia.—Miró los picos derritiéndose en el tronco y el otro pico en el venado—Usaste ese hechizos varias veces…
Agotaste tu maná muy rápido, Pero valió la pena.
Se dirigió hacia el venado que estaba tirado.
Lo levanta y lo lleva a la carreta.
Coloca el animal sobre el pasto y comenzó a prepararlo.
—Pensé que solo comeríamos conejo, Pero me hiciste el día con esto.
No eres tan inútil después de todo.— —¿Me vas a levantar o no…?—Dijo él, Aún en el suelo.
—Espera a que prepare la carne.— Pasaron unos minutos, Hiroki seguía en el suelo recuperando fuerzas.
Reina estaba haciendo una fogata para preparar la carne del venado.
Hiroki estaba pensando si podría dominar pronto la magia de hielo, Sabia que tenía que ir a rescatar a Lyra.
Pasan más tiempo, Reina está preparando la carne del venado.
Su mirada se posa en el chico, Observándolo con cautela.
—Hiroki te llamas ¿Verdad?—Preguntó Él dudó antes de responder.
—Si.
Ese soy yo, Hiroki.
¿Alguien te dijo mi nombre?— Reina se quedó callada un momento, Luego respondió con un tono más bajo.
—Anna me lo dijo.
¿Algún problema?—Hiroki negó con la cabeza—Bien.
La carne estará lista.
Ven a comer.— —Reina.—Dijo con frustración—¿Por que crees que estoy aquí tirado?
Reina recordó que él estaba agotado por el uso de maná.
Suspiró con indignación.
Ella de levantó y llevó un trozo de la carne hacia él.
—No creas que te la daré directo a la boca.
Te la dejaré al lado— —¿¡Me ves cara de sabueso!?
¡Apenas puedo hablar, Y quieres que coma del suelo!?—Gritó furioso —¡Solo come!—Le tira el trozo de carne a él en la cara—Agradeceme Hiroki empezó a quemarse la cara con la carne caliente.
—¡Ay, Está caliente!
¡Quitámelo, Me quema!— —¡No te estés quejando!
Sino la quieres, Me la comeré yo—Acercó su mano a la cara se él.
—¡Está bien!
¡Me la comeré—Mueve la carne haciendo movimientos con las mejillas y la lengua, Finalmente le da una mordida a la carne—Te lo dije…
Por fuera se veía relajado, Pero por dentro quería sacar la carne de su boca por que estaba muy caliente.
Reina no pudo reprimir una sonrisa por el sufrimiento de Hiroki con la carne en su cara.
—Así esta mucho mejor.
Avísame si quieres más.—Se dio la vuelta hacia la fogata.
Cuando llegó el mediodía, Hiroki había recuperado un poco de sus energías y había logrado incorporarse para estar sentado sobre el pasto.
Miró el libro de magia en el suelo y lo tomó para verlo.
—El tomo es largo…—Abre el libro y mira con atención la descripción principal—”La magia se divide en siete clases; Principiante, Intermedio, Avanzado, Experto, Maestro, Real y Divino.
Cuando una clase se domina, El usuario podrá usar los hechizos sin conjurarlos.” Vaya dato interesante, Aunque suena un poco a algo que conozco…— Reina levanta la vista hacia él y le habla con tranquilidad.
—Yo domino la clase intermedia de la magia de viento.
La uso para darle potencia a mis flechas y una mejor puntería.
Pero necesito aprender a usar magia avanzada para una mejor versatilidad.— Hiroki la escucha con atención antes de seguir leyendo el libro.
—”La magia de hielo tiene seis hechizos en la clase principiante, Pero si se domina, No será necesario conjurar las palabras del ritual.”—Continuo leyendo hasta llegar a la clase Divina—La clase más poderosa.
Reina ¿Habrá alguien que ha llegado hasta esa clase?
Reina se puso a pensar, Intentando recordar si hay alguien con tal poder.
—La verdad, Si…
Pero la cantidad de personas con esa clase es muy pocas.
El rey oscuro domina la clase Divina de algunas magias.
Otros magos de otros continentes también, Además de los siete caballeros elementales.— Hiroki miró nuevamente el libro ¿Realmente era tan difícil subir de clase?
—Por cierto.
Mencionaste a los siete caballeros elementales ¿No?
¿Quienes son ellos?—Preguntó con curiosidad —Si, Eran los magos espadachines más poderosos de Aethel.
Cada uno dominaba al límite cada una de las magias en la clase Divina.
Cada uno era llamado por su magia: Agua, Fuego, Tierra, Viento, Rayo, Naturaleza y oscuridad.
Ellos existieron hace varios siglos, Pero la mayoría fueron asesinados.
Actualmente sólo tres de ellos siguen con vida.— Hiroki abre los ojos con sorpresa, No por la historia.
—¿Hace siglos?
¿Por que viven tanto?— —Por qué algunos eran de otras razas, Como Demonios, Elfos y Zoonis.
Vivieron tanto por qué consumieron el elixir de la juventud eterna, O más bien, La flor del fénix, La cual crece cada mil años.
Eso los hacía jóvenes por siempre, Pero no inmortales.—Dirigió su vista hacia las montañas verdes.—Ellos existieron desde hace cuatrocientos años o más…
Pero hace tres tres siglos, Uno de los caballeros decidió revelarse en contra de sus compañeros y crear su propio dominio.
Fue desechado por los demás caballeros pero a él no le importó perder la confianza, A él solo le importa el poder.
Abre la botella de agua que llevaba y bebió un poco.
—Ya de por sí era bastante poderoso, Pero sus bendiciones lo hacían realmente peligroso, En especial su bendición del saqueo.
Esa bendición se considera extinta ya que sólo el caballero de la oscuridad la tenía.
Consiste en robar la magia de quien asesine.— Hiroki estaba empezando a dudar de quien era ese caballero.
—¿Todo eso me dice que ese caballero de la oscuridad, Es el mismo rey oscuro?— Reina asintió —Estas en lo correcto.
Zargoth era el caballero de la oscuridad y actual rey demonio del continente de Umbralys.—Quedó un momento pensando—Esta lejos para ir ahí, Pero nuestro destino actual es Shadownet.
Y si te da interés ir a ese lugar, Ni lo intentes.
—¿Por qué querría ir ahí?
Si Zargoth es el rey de ese continente, Está más seguro que es un lugar bastante peligroso.— Se pone de pie, Con las fuerzas recuperadas.
Hace un pequeño estiramiento antes de tomar el libro de magia y extender su mano hacia el horizonte.
—Reina ¿Qué pasaría si intento usar magia avanzada o mayor?—Preguntó —Te mueres por que tu cuerpo no estaría acostumbrado a demasiado poder.— Hiroki se quedó helado ante esa revelación.
—Por poco…— —¿Por poco qué?—Dijo ella con dudas —Nada.
No era nada…—Suspiro y extendió su mano hacia el horizonte, Apuntando hacia un tronco—El agua se tensa y se endurece.
Hastam.
De la mano salió una lanza delgada y puntiaguda hecha de hielo, La cual salió disparada hacia el tronco, Pero no le dio.
Él se quedó un poco cansado pero con las fuerzas suficientes para seguir de pie.
—No te esfuerces demasiado, Chico.
Si usas mucho maná otra vez, Pueda que quedes inconsciente por varios días.—Hablo ella con seriedad.
Hiroki asintió y decidió descansar un poco para recomponer fuerzas mientras comía un pedazo de carne de venado.
Minutos después, Se puso de pie para tomar su espada y empezó a practicar.
—¿Qué estás haciendo?—Preguntó Reina —Estoy entrenando para volverme más fuerte y así poder salvar a Lyra—Dijo alzando la espada y agitando hacia adelante, Así repetidamente.
Reina soltó un “Oh” suave antes de morder otro pedazo de carne.
—Te comiste todo el venado…
¿Cierto?—Dijo Hiroki a Reina, Viendo que ya solo quedaban los huesos.
—Es que anoche gaste el dinero el licor y olvide cenar…
Estaba muy hambrienta—Se toca el estomago, Sintiéndose llena.
—¡Pero ese venado era grande!
¿¡Qué clase de estomago tienes!?—Estaba desconcertado.
—No me subestimes.—Se acuesta sobre el pasto, Mirando al cielo.
Hiroki decidió ignorarla y seguir su entrenamiento.
Horas más tarde, El maná de Hiroki estaba recuperado, Pero su cuerpo estaba agotado por el entrenamiento con la espada.
—Reina ¿Nos quedaremos aquí o seguiremos el camino?—Se sentó en el suelo, Limpiándose la cara con la manga del chándal.
Reina se levantó para ir a ver algo al carruaje.
—Nos quedaremos…
No podemos viajar en la noche.
En la noche siempre andan merodeando los monstruos salvajes, En especial los goblins.
Esos enanos no son más que una molestia.— —Ni me lo recuerdes…
Hace un mes atacaron la aldea de mi compañera solo para robar.—Suspiró con resignación.
Reina se acostó dentro del carruaje.
—Vigila afuera.
Yo iré a dormir.— —¿¡Pero por que yo!?—Dijo él con indignación.
Reina no le respondió y simplemente se acostó para dormirse.
—Pensé que era una mujer fría…
Pero es peor de lo que pensé.—Suspiró —¿Dijiste algo?—Se asomó, Juzgando a Hiroki con su mirada.
—Nada, No dije nada…—Levanta las manos en señal de rendición.
Reina se acostó de nuevo y pronto se quedó dormida.
Hiroki vigilaba los alrededores por varias horas.
Cuando era media noche, Reina despertó y tomó el turno de vigilancia.
Hiroki se fue a dormir y ella se quedó afuera vigilando.
A la mañana siguiente.
Hiroki comenzó a abrir los ojos, Sintiendo el movimiento del carruaje.
—¿Otra vez…?—Bostezó Reina lo observa sin decir ninguna palabra.
El viaje continuó varios días, Incluso semanas.
Cada tarde, Hiroki entrenaba para aumentar su resistencia y su caja de maná, Pasa así soportar mas rituales mágicos.
Reina le enseñó un poco de su magia de viento, Para que él pueda tener más velocidad en combate y mejor versatilidad.
Pasaron dos semanas desde la salida de Hiroki y Reina hacia el puerto velado, En el Archipiélago Shadownet.
La carreta se acercaba cada vez más hacia el puerto, Mucha gente andaba rondando por ahí.
Algunos eran simples humanos, Otros eran demonios oscuros, Y razas variadas.
Hiroki estaba mirando su tarjeta de aventurero, La cual se había actualizado.
Nombre: Hiroki Haruno Rango de Aventurero: E Nivel de poder: 179 Fuerza: 37.
Habilidades: Esgrima; 41.
Magia; 35.
Poder Mágico: 66.
(Hielo Principiante).
Bendiciones: Cuchillo Implacable.
Compañeros: Lyra (Elfa Silvana.
Arquera Nivel Tirador- Fuera del grupo).
Reina (Humana.
Arquera Nivel Francotirador- Acompañante temporal) Hiroki observaba con cautela las nuevas estadísticas de la tarjeta, Sorprendido por su cambio en menos de un mes.
—Reina ¿Esta tarjeta funciona con magia?—Preguntó con curiosidad Reina lo miró sin siquiera expresar una emoción.
—Si, Las tarjetas contienen una piedra que está conectada al usuario.
Es como una tarjeta de identificación.— Hiroki buscó esa piedra en la tarjeta, Hasta que la encontró.
Estaba en medio, Pero era tan pequeña que apenas se podía ver su brillo.
Es una pequeña piedra verde la cual no se puede sacar de la tarjeta.
El carruaje continuó hasta pasar por un lugar que les dejo helada la piel.
Varias jaulas con personas dentro estaban cerca de algunos barcos.
Entre las personas habían otras razas como humanos, elfos, zoonis y demonios.
Hiroki estaba entre enojado y asustado, Había olvidado que la esclavitud existía en ese mundo.
Reina bajo la mirada, Tratando de ignorar a las personas en las jaulas.
—¿Qué es esto…?
¿Qué clase de lugar es este…?— Hiroki ahora se dio cuenta, Lyra fue secuestrada por que la vieron como mercancía al verla como no-humana.
Él apretó los dientes de la ira y salta del carruaje mirando a todos lados, Tratando de buscar a Lyra, Pero no había rastro de ella.
—¡LYRA!
¿¡DONDE ESTÁS!?—Gritó con desesperado—¡Escúchame!
¡Dime donde estás!— Reina siseo al ver el escándalo que hacía Hiroki, Se baja del carruaje y lo agarra de la oreja para llevarlo al carruaje.
—Cállate, No llames la atención.—Dijo con seriedad.
—¡Ay!
¡Oye, No me agarres de ahí!—Intentó liberarse de su agarre pero Reina era más fuerte.
Hiroki estaba sentado en el carruaje nuevamente con la oreja inflamada.
—Reina ¿Por que venimos aquí?
¿Por que sabes de este lugar?— Reina se quedó callada, Su mirada seria cambió a una de miedo y duda.
Tardó en responderle.
—Supuse que traerían a la chica a este lugar…
Por que aquí es donde trafican personas…— Hiroki comprendió, Pero empezó a sospechar el miedo en ella.
Algo no encajaba.
Minutos después, El carruaje se detuvo frente al puerto.
Habían muchos barcos, Habían varias islas hacia el mar.
Era el Archipiélago Shadownet.
Hiroki y Reina bajaron del carruaje.
Ella se acercó a un hombre que estaba cargando uno de los barcos.
—Oiga, Quisiera saber ¿Por cuanto los llevaría a la isla Nus?— El hombre se incorpora y le dirige la mirada.
Él es un hombre robusto y con una barba larga.
—Señorita, Un viaje a esa isla podría costarle siete monedas de oro— Hiroki abrió los ojos de golpe, Aunque esperaba una cifra alta, Era una cantidad que él no había podido tener.
Reina saca su bolsa de monedas y le da las monedas de oro al hombre.
Ella se acercó al caballo y lo llevó al establo cercano antes de regresar.
—Vamos.
No podemos quedarnos más tiempo.—Se sube al barco junto a otras personas y Hiroki la sigue.
Los dos subieron al barco y fueron a una isla, La isla de Nus.
Una isla la cual gobierna un noble que le gusta tener esclavos para sus trabajos o para entretenimiento.
Ya en el mar, Reina estaba sobre el borde, Teniendo mareos y náuseas en el barco.
Hiroki estaba tranquilo con una caña de pescar.
Reina voltea a verlo, Imposible de creer su falta de mareos.
—¿Como es que él puede soportarlo…?
No puedo creer que él sea mejor en una sola cosa…—Golpea su puño sobre la madera, Y nuevamente vomito al agua.
Hiroki ni siquiera le prestaba atención, Estaba concentrado su pesca.
—Recuerda, Muchacho.
Cuando sientas que la cuerda tire y sea fuerte, Pideme que te ayude.
Algunos ni siquiera son peces, En estos mares andan bestias marinas.
Son muy fuertes.—Dijo el capitán del barco Hiroki asintió con seriedad, Mirando el hilo de la caña sobre el agua.
Unos segundos más tarde, El hilo picó.
Hiroki tiró de la caña con fuerza, El hombre lo ayudó un poco.
Pronto, Lograron sacar un pez de buen tamaño.
—Excelente, Ya tengo para cenar.—Dijo él con entusiasmo.
—Lo hiciste muy bien a pesar de ser tu primera vez pescando.—El capitán estaba admirado por la el rápido dominio de Hiroki.—Por casualidad ¿Cuales son tus bendiciones?
Hiroki se quedó atónito, Nunca había escuchado hablar de ellas.
—No…
¿Por que lo pregunta?— —Por nada.
Era curiosidad.—El hombre se dio la vuelta y entró a la cabina.
Hiroki se dio cuenta de que Reina estaba tirada en el suelo, Su cara roja de la fiebre y muy mareada.
Él se acercó a ella y la llevó a un lugar con sombra para atenderla.
—Estás muy caliente…
He conocido personas con mareos en el mar pero esto es demasiado.—Dijo con la mano sobre la cabeza de ella.
—Esto no es nada, Me he enfrentado a grandes bestias.
Esto no va a ganarme.—Dijo con voz débil.
Hiroki negó con la cabeza antes de mojar una toalla y ponerla sobre su cabeza.
—Tienes que descansar.
Tú me haz ayudado demasiado.—Le sonrió mientras le hablaba.
Reina trató de ser dura, Pero la fiebre era más fuerte y solo podía quejarse.
Pasó un día de viaje, Reina seguía con menos fiebre.
Horas después, El barco entró por unos manglares, Faltaba pocas horas para llegar a la isla de Nus.
Hiroki y Reina se estaban preparando para la llegada.
—Chico, Este no es un paseo…
Vamos a rescatar a tu amiga.—Dijo con seriedad.
—¿Como sabes que ella está aquí?—Preguntó él con curiosidad.
—Reconocí al hombre que se llevaba a tu amiga.
Sé que es uno de los subordinados de Inorl.— Inorl se pronuncia “ainorl”, No inorl.
El barco llegó al puerto de la isla.
Ambos bajaron junto a las demás personas y se dirigieron al pequeño bosque de la isla.
Reina se preparó al igual que Hiroki.
Hiroki estaba mirando su libro, Tratando de no olvidar los conjuros de hechizos.
Reina estaba contando sus flechas mientras caminaban.
Se adentraron al bosque de la isla.
Todos los árboles eran altos y con un tronco grueso, Probablemente era pino.
—Hiroki, En esta isla están los sujetos llamados susurradores.
Cada uno lleva una túnica oscura, Con una placa de un color distinto.—Pensando—Los que llevan el color verde, Son rango E.
Los que llevan el color amarillo, Es rango D.
Los que llevan el color naranja, Son rango C, Y los que llevan el color rojo, Son rango B.
Ese es el rango más alto según mis conocimientos.— Hiroki la escuchó con atención antes de asentir.
Los dos seguian caminando por el bosque.
No tardaron mucho hasta que se encontraron con un susurrador, Uno de los subordinados de Inorl, clasificados entre Rango E y B.
Por suerte, Éste era Rango E.
El susurrador notó la presencia de los dos y los fue a atacar con una espada.
Hiroki no uso la espada, En cambio extendió su mano hacia el susurrador.
—”El suelo pierde su agarre y se vuelve cristal, Glaze”— El suelo debajo de los pies del susurrador se congelo, Volviéndolo resbaladizo, Haciendo que el susurrador cayese al suelo.
Hiroki aprovecho y lo noqueo con la empuñadura de su espada.
El susurrador cayó inconsciente en el suelo.
Rápidamente le quitaron la capa y Hiroki la usó para infiltrarse más allá de la isla.
Pronto, Encuentran a dos susurradores, Una mujer y un hombre, Ambos de Rango D.
El hombre sacó una espada y la mujer sacó una varita mágica.
—”Las raíces de la tierra atrapan el paso, Sustine”—Conjuró la mujer susurradora Unas raíces salieron debajo de los pies de Hiroki y lo agarraron, Éste Intentó liberarse de ellas.
El susurrador aprovecha y se lanza con una estocada hacia él, Pero Reina saca su arco y le dispara en el pecho al susurrador, Dejándolo fuera de combate.
La susurradora intenta escapar, Pero Hiroki extiende su mano hacia ella.
—”El aire frío del invierno toca la piel, Gelida”— La susurradora siente como su cuerpo se tensiona y se vuelve más lenta mientras su temperatura corporal baja, era escarcha del conjuro.
Reina aprovechó y le disparó una flecha para inmovilizarla.
Ella va a quitarle la túnica y ahora ambos tienen las ropas de los susurradores.
Se adentraron más al bosque, Pasando desapercibido entre los demás susurradores.
—Este fue un buen plan, Chico.—Estaba un poco orgullosa por él, Pero no quería admitirlo del todo.
—Era algo simple.
Cualquiera lo hubiese planeado.—No quiere aceptar el elogio Los dos salieron del bosque, Llegando a la inmensa llanura de la mansión.
Docenas de susurradores andaban merodeando en los alrededores.
Hiroki y Reina confiaron en que no los descubrirán.
Los dos salieron del arbusto y se dirigieron hacia la mansión.
Uno de los susurradores notó que los dos se dirigían a la mansión y los detuvo.
—¿Por qué van a entrar a la mansión del amo?
¿Qué pretenden?— Hiroki y Reina permanecieron callados, Sin decir nada aún.
—¿No me van a responder?
¿Acaso quieren que-?—Fue interrumpido por Hiroki.
—El amo nos ha llamado.— El susurrador se quedó callado por un momento.
—No tengo pruebas pero tampoco dudas…
Pueden pasar, Pero los mantendré vigilados.— Hiroki asintió.
Él y Reina se adentraron a la enorme mansión.
—¿Qué fue eso?—Le preguntó ella con confusión.
—Tengo mis metodos.—Sonó con orgullo.
Los dos seguian caminando, Más detrás de ellos venía el susurrador de antes, Vigilandolos de cerca y empezando a sospechar.
Seguian caminando y viendo algunas habitaciones de la mansión.
Dentro de ellas se encontraban algunas sirvientas aseando o haciendo otro deber.
Hiroki notó que algunas de ellas tenían orejas de gato y de diferente animales, además de colas y una nariz muy peculiar.
—Esas deben ser los Zooni de los que mencionó la anciana…—Susurró para sí mismo.
Pronto, Llegaron a la habitación de Inorl.
Él estaba ocupado con una de las sirvientas haciendo algunas cosas.
Hiroki escuchó los ruidos y los jadeos de la sirvienta y se quedó un poco tenso.
Reina lo mira fijamente y le extiende la mano para que se calme.
—Lo que estas escuchando, No es más que un pequeño juego, Chico.—Le dijo ella para tranquilizarlo.
—Yo ya sé que están haciendo chamacos…—Le dijo sin rodeos Reina siente como una vena le va a reventar de la ira, Pero se limita a darle un zape a él.
—Eres un sucio—Le dijo mientras le daba el golpe.
—¿Por qué?
Cualquiera podría haberlo dicho—Se masajea la cabeza.
Reina soltó un suspiro de frustración.
Siguieron esperando al noble hasta que se calmaron los jadeos y los ruidos.
Inorl salió con sonó unos pantalones negros mientras la sirvienta salía corriendo avergonzada de la habitación cubierta con una toalla.
—¿Ustedes que es lo que necesitan?— CONTINUARÁ…
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