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Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 430

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430: Capítulo 430 – ¡Duelo Abrumador!

430: Capítulo 430 – ¡Duelo Abrumador!

Editor: Nyoi-Bo Studio Al pensar en ello, dejó de preocuparse y se paró frente al campo de tiro.

Se frotó las manos; ¡estaba deseando empezar la competencia!

Esa vez, Yichen ya estaba preparado.

Antes no sabía que la trayectoria del cañón había sido modificada, así que había desperdiciado la mitad del tiempo de juego.

Ahora, era capaz de hacer los ajustes necesarios y volver a armar el arma antes de que comenzara el juego.

En esa competencia, no había lugar para el error.

¡Debía ganar ese panda de juguete!

Desde un costado el hombre se rio para sí mismo mientras lo veía desarmar y volver a armar el arma.

¡Ese chico probablemente era un revoltoso!

¿Qué sabría un niño de seis años sobre armas?

¡¿Cómo podría ser más capaz que él?!

El niño la desmontó y luego la armó.

¿Quién lo iba a saber?

Tal vez, ese niño accidentalmente perdería partes del arma, y cuando el juego comenzara, su arma sería inutilizable… En ese momento, ¡no se le podría culpar por ser despiadado con él!

―¿Están listos los dos?

El empleado tomó el cronómetro.

Una vez que vio que los dos apuntaban directamente a la tabla con los globos, gritó: ―¡Comiencen!

Con su indicación, el hombre tomó la delantera y disparó el primer tiro.

Y tuvo éxito; un globo estalló.

Su técnica y todo lo que implicaba eran bastante profesionales, ¡por lo menos no parecía un aficionado!

No obstante, cuando la multitud puso su mirada en el otro competidor, quedaron estupefacto.

Sólo podían ver a Yichen apuntando a los globos del tablero con su pistola, y al instante siguiente, las balas que había disparado perforaban los globos con precisión.

Inmediatamente después, recargaba el arma y volvía a apretar el gatillo.

Cada movimiento que hacía era fluido como el agua.

De un golpe, los disparos estallaban con una fuerza aplastante, ¡igual que el sonido de un trueno!

¡Bang!

¡Bang!

¡Bang!

El sonido de los globos estallando sonaban sucesivamente.

Eso era sin duda alguna, ¡una competencia muy reñida!

No.

Si se compararan ambos bandos, los atentos espectadores notarían que, en promedio, cada disparo de Yichen eran unos segundos más rápidos que los del hombre.

A diferencia de la pose aprensión del hombre, el niño estaba tan tranquilo y confiado como una montaña.

Miró hacia el tablero con los globos con la mirada fija y los ojos brillantes.

Su mirada de determinación era diferente a la de un niño.

Sus movimientos eran tan fluidos que parecía ser uno con el arma; de hecho, estaba en perfecta coordinación con ella.

Era demasiado para que uno se diera cuenta de lo rápido que cargaba el arma.

¡Eso era claramente un duelo abrumador!

Todo el mundo miraba con la respiración contenida.

¡El niño era aparentemente el verdadero experto!

Poco a poco, todos se preguntaron cómo un niño de seis años podía tener un control tan soberbio sobre un arma.

Pronto, el empleado comenzó a contar hacia atrás.

―Ocho… ―Siete… ―… ―Tres… ―Dos… En el último segundo, Yichen levantó su arma.

Sus ojos sin emoción se entrecerraron mientras sus labios formaron una severa pero siniestra sonrisa confiada.

¡Parecía decir que tenía eso en la bolsa antes de siquiera haber apretado el gatillo!

El último globo del tablero explotó con un pop, y junto con él, una ficha cayó al suelo con un estruendo.

―¡Se acabó el tiempo!

El empleado los llamó para que se detuvieran.

No obstante, en ese mismo momento, la multitud se había callado ante un silencio ensordecedor.

Nadie vitoreó; nadie gritó.

Todos estaban aguantando la respiración, esperando que el empleado anunciara los resultados.

Aparentemente, el joven estaba confiado de su resultado.

Hizo un cálculo mental aproximado y calculó que había reventado unos 30 globos, ¡lo que era mejor que su récord anterior!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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