Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un viaje a Star Wars - Capítulo 9

  1. Inicio
  2. Un viaje a Star Wars
  3. Capítulo 9 - 9 Encuentro 5
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

9: Encuentro 5 9: Encuentro 5 La nave despegó mientras toda la aldea nos despedía desde tierra, haciéndose cada vez más pequeña hasta que finalmente abandonamos la atmósfera del planeta…

Ya en el hiperespacio, con las estrellas convertidas en líneas azules rumbó a Coruscant, el Maestro Plo se acercó para darnos el aviso: en 30 minutos nos llamaría para realizar el conteo de nuestros midiclorianos.

Bien…

ahora toca lo verdaderamente importante.

El potencial que puede alcanzar cada individuo.

Basándome en mis conocimientos “no canon” (esos que te aprendes de memoria tras años de ser fan), el número de midiclorianos en las células se puede clasificar más o menos así: – 7,000 a 10,000: El estándar.

Una persona ya es apta para las artes Jedi.

La gran mayoría de los que vi morir en las películas estaban aquí, incluyendo a maestros que pulieron sus habilidades al máximo como Qui-Gon Jinn, Luminara Unduli o Aayla Secura.

– 10,000 a 12,000: El nivel del Alto Consejo.

Aquí están los pesos pesados como Shaak Ti, Kit Fisto o Ki-Adi-Mundi.

El mismo Maestro Plo Koon anda por los 11,000, y Ahsoka también entra en este escalón.

– 12,000 a 14,000: Personajes fuera de lo común.

Jedis o Sith extremadamente poderosos como Darth Maul, Mace Windu o el Conde Dooku.

Incluso Obi-Wan andaba por aquí con sus 13,400.

Si no quiero destacar demasiado, este sería mi rango ideal.

Lo suficientemente alto para que mis futuras hazañas no parezcan milagros imposibles, pero no tan monstruoso como para ser considerado una “amenaza terrible” o un experimento andante para el Consejo.

Porque claro, si nos vamos a los datos brutos…

se estima que el Galen Marek original tenía poco más de 23,000.

Eso lo ponía solo por detrás de Anakin Skywalker, el Elegido, que contaba con 27,700 (el ser terrenal con más midiclorianos de la historia).

Detrás de Galen vendrían Palpatine con 20,500 y el Maestro Yoda con 17,700.

—(Si aparezco con 23,000 ante Plo Koon, no me van a llevar al Templo…

me van a meter en una caja de seguridad) pensé con un escalofrío.

Ahora…

necesito saber si puedo regular la cantidad de salida de mis midiclorianos a voluntad.

Después de todo, para eso pedí originalmente mi habilidad de comunicación con la Fuerza.

—(Fuerza…

¿me escuchas?

Necesito que “escondas” un poco mi presencia.

No queremos que el medidor explote en cuanto me pinchen el dedo, ¿verdad?

Vamos a intentar bajar eso a unos 13,500…

algo respetable, pero humano)—.

—(Suspiro).

Bien…

Los midiclorianos son formas de vida microscópicas e inteligentes que se originaron en la Fuente de la Vida, en el centro de la galaxia.

Si son inteligentes, debería poder comunicarme con ellos.

Eso fue lo que Qui-Gon le soltó a Anakin en la película.

Estos bichitos son los que te comunican la voluntad de la Fuerza; puedes escucharlos cuando aprendes a callar la mente…

Si eso es correcto, entonces yo también debería poder hablarles.

Convencido de mi razonamiento, me senté sobre mi litera y crucé las piernas.

Intenté acallar todas las voces de mi mente.

Tengo que ahondar más profundo en la Fuerza…

y luego, simplemente escuchar.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Fumu…

no escucho nada.

¿Realmente lo estaré haciendo bien?

En ese momento, recibí una microscópica señal de sacudida por parte de la Fuerza.

Me pregunté: “¿Funcionó?”.

(•°•°°°•°•°•°•°••°•°•°•°°••°•) (°•°•°•°•°•°•°•°•••°•°•°•°°•°•°•°°•°••°°°••°•) En el momento en que reconocí la señal, empecé a oír pequeñas conmociones, acompañadas de una sensación como si algo en mi interior hubiera hecho “click”.

—(¡Ughhh!

¿Q-qué es esto…?

No puedo entender nada…

Se siente como vibraciones, como zumbidos).

Ciertamente estaban tratando de comunicar algo, pero infortunadamente no podía traducirlo.

Se oía como si intentaras escuchar un ajetreo a cien metros de distancia, pero de forma muy intensa…

Sentía como si mi materia gris se estuviera escurriendo por mis oídos.

—(No puedo entender lo que dicen, muchachos, pero espero que ustedes sí me entiendan a mí…

¿Podrían ayudarme con algo?).

De repente, todo se calmó.

¿Estos chicos me estaban ignorando?

El sentimiento que me llegó fue similar a cuando estás hablando de algo indebido con tus amigos y justo entra el profesor al aula.

Se quedaron “en silencio” esperando.

—(Ustedes…

no pueden estar hablando en sé— ¿¡Huh!?

¿Entonces me ayudarán?).

Lograron transmitir algo a través de esos zumbidos…

de alguna manera pude interpretar que aceptaron mi petición.

—(¿Entonces saben lo que tengo en mente, cierto?

Por favor, ayúdenme disminuyendo su “volumen” un poco cuando alguien venga a extraerme sangre…

¿Serían capaces de hacer eso por mí?).

(°•°•°°•°•°•°•°°•°•°•°°•°•°°•°°••°•°•°°• 👍🏻) Supongo que eso es un sí…

¡Hasta me mandaron un emoji mental!

—(Genial, amiguitos.

Supongo que saben la cantidad exacta.

Espero que logren ajustarlo a tiempo).

…

—¡…!—(…) —¡….en!— (…) —¡¡GALEN!!— grito Ahsoka.

—¡BLUEEJF!

— Abrí los ojos por el shock cuando sentí unos pequeños piecitos impactar directamente contra mi esternón.

El aire se me escapó de los pulmones en un segundo.

—¡A-ahsoka!

¿Qué crees que estás haciendo?.

—¡Intento despertarte!

Lo he estado intentando durante 15 minutos.

El Maestro Plo nos llamó a la cabina hace mucho tiempo y tú nunca viniste.

—(¿Qué?

¿Cuánto tiempo estuve fuera?

Para mí no fueron más de cinco minutos en esa charla mental con los bichos…).

—Entiendo.

Iré a la cabina ahora mismo —dije tratando de recuperar el aliento.

—Eso no será necesario —dijo Plo Koon.

El Maestro Plo ingresó a mi compartimento mientras negaba con la cabeza, aunque su aura se sentía extrañamente divertida.

—Lo siento mucho, Maestro.

—Descuida, un error lo podemos cometer todos.

Lo importante es aprender de ello…

¿Me prometes que la próxima vez llegarás a tiempo, Galen?

—¡Sí, señor!

—(¡Esta es ahora una promesa inquebrantable que nunca olvidaré!

…Probablemente).

—Bien, entonces…

El Maestro procedió a retirar un poco de sangre de mi brazo izquierdo.

Luego caminó hacia la cabina para analizarla en el escáner médico.

Ahsoka y yo lo seguimos; yo iba rezándole a todos los dioses que conocía para que esos pequeños bastardos microscópicos no me trollearan en el último segundo.

.

.

.

—¿Oh?

12,000 midiclorianos exactos, Ahsoka.

Tienes el potencial para convertirte en una poderosa Jedi.

Debes prestar especial atención a tus enseñanzas —anunció Plo Koon con tono solemne.

—¡Wow!

¿Eso es mucho?

¡Seré alguien fuerte, Galen!

Aprenderé todo lo que me enseñen, Maestro Plo — Ashoka tenía una sonrisa muy grade en su rostros.

—Mmm, ahora veamos…

Galen, tú…

¡¡¡!!!

—El Maestro Plo se quedó estático mirando la pantalla—.

E-esto es…

14,000 exactos.

—(¡Uff!

¡Gracias, muchachos!

Un número perfecto).

—¡Es una gran cantidad!

Solo por debajo del Maestro Yoda y Skywalker…

Qué buena noticia.

También son 600 más que los de Obi-Wan Kenobi —comentó Plo Koon, y pude sentir su asombro a través de la Fuerza.

—(Si no tuviera el suficiente potencial, el Consejo podría ignorar mis palabras cuando las cosas se pongan feas en el futuro.

Con esto seré alguien a quien deben escuchar.

Solo espero que así mis advertencias taladren más fácilmente en esas viejas, arrugadas y duras cabezas).

—Nooo…

tú tienes más que yo…

hic, hic —sollozó Ahsoka de repente.

—A-ahsoka, no llores.

¿Son solo números, sí?

Al final todo dependerá de cuán duro trabajes —dijo Plo Koon tratando de consolarla.

—S-sí, Ahsoka, no te preocupes.

Tú tienes tanto potencial como yo.

Hagámoslo bien juntos, ¿sí?

—añadí, dándole una palmadita en el hombro.

Para cuando logramos calmarla, ya solo quedaban unas pocas horas para arribar a Coruscant…

—(Su forma de hablar hace que a veces lo olvide pero…

ella solo tiene 4 años).

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo