Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Una Vida Sin Límites - Capítulo 31

  1. Inicio
  2. Una Vida Sin Límites
  3. Capítulo 31 - 31 Capitulo 31 EN BUSCA DEL CUERO DE ENCEFALOFAULO
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

31: Capitulo 31: EN BUSCA DEL CUERO DE ENCEFALOFAULO 31: Capitulo 31: EN BUSCA DEL CUERO DE ENCEFALOFAULO El descenso de la montaña fue muchísimo más rápido que la subida.

Arnau llevaba el Rubiszulis guardado cuidadosamente dentro de una bolsa reforzada mientras avanzaba por caminos cubiertos de nieve y roca.

Aun cansado por la pelea contra el guardián, no podía evitar sentirse satisfecho.

Había conseguido un material legendario él solo.

Y además… Había salido vivo.

Aunque sinceramente, por poco.

Varias heridas seguían cubriendo su cuerpo y cada vez que movía demasiado el brazo derecho sentía pinchazos constantes.

Pero aun así seguía caminando.

Su mente ya estaba centrada en el siguiente objetivo.

El cuero de encefalofaulo.

Mientras avanzaba entre bosques y caminos cercanos a Alberion, Arnau empezó a recordar la descripción del herrero.

“Mitad búfalo.” “Mitad gorila.” “Cuernos de alce.” “Alas gigantes.” Arnau soltó una pequeña risa.

—Qué monstruo más raro… Pero entonces algo le hizo pensar.

Había escuchado hablar de muchas criaturas desde que llegó a este mundo.

Bestias mágicas.

Jefes de dungeon.

Monstruos mutados.

Pero jamás había oído a nadie mencionar un encefalofaulo.

Y eso era extraño.

Muy extraño.

Arnau frunció ligeramente el ceño mientras seguía caminando.

—¿Y si no aparece tan fácilmente…?

Esa duda empezó a quedarse dentro de su cabeza.

Por eso, cuando finalmente llegó a Alberion, decidió no salir inmediatamente a buscarlo.

Primero necesitaba información.

La ciudad seguía completamente viva incluso al anochecer.

Las luces mágicas iluminaban calles enteras mientras aventureros y mercaderes llenaban las avenidas principales.

Arnau pasó primero por el gremio.

Nada más entrar varios aventureros lo reconocieron.

—Mira, es Arnau.

—¿No estaba entrenando con Hansk?

—Ese tipo está loco… Arnau ignoró los comentarios y fue directamente hacia la recepción.

La misma recepcionista pelirroja levantó la mirada.

—Has vuelto.

Arnau apoyó ambos brazos sobre el mostrador.

—Necesito información sobre una criatura.

Ella suspiró levemente.

—Últimamente siempre vienes buscando cosas peligrosas.

—Porque las fáciles aburren.

La chica negó con la cabeza antes de sacar un pequeño libro mágico de registros.

—¿Qué criatura?

Arnau respondió inmediatamente.

—Encefalofaulo.

Silencio.

La expresión de la recepcionista cambió ligeramente.

—¿…Perdón?

—Encefalofaulo.

Ella cerró lentamente el libro.

—¿Por qué demonios buscas eso?

Arnau levantó ligeramente una ceja.

—¿Tan raro es?

La chica soltó una pequeña risa nerviosa.

—Arnau… esa cosa es una bestia mítica.

Los ojos de Arnau se abrieron un poco.

—¿Mítica?

—Sí.

Muchísima gente piensa que ni siquiera existe realmente.

Aquello hizo que Arnau empezara a tomarse el tema más en serio.

La recepcionista continuó hablando mientras buscaba información en varios documentos.

—Según los registros antiguos… el encefalofaulo aparece únicamente cada cien años.

Silencio.

Arnau parpadeó.

—…¿Cien?

—Exacto.

Ahora sí empezaba a sonar problemático.

Arnau se cruzó de brazos pensando rápidamente.

—Entonces… ¿cuántos años faltan para que aparezca otra vez?

La recepcionista siguió revisando información durante varios minutos.

Finalmente levantó lentamente la mirada.

—Tres semanas.

Silencio.

Arnau abrió ligeramente los ojos.

—¿Solo tres?

—Parece que tienes suerte.

O mala suerte.

Porque según los documentos, cuando aparece suele provocar auténticos desastres en los Bosques Tenebroques del norte.

Arnau empezó a sonreír lentamente.

Tres semanas.

Eso era muchísimo mejor de lo que esperaba.

Pensó que quizás tendría que esperar años.

Pero entonces otra idea apareció en su cabeza.

Una importante.

La carne.

Si aquella criatura era realmente tan rara… Su cuerpo entero debía valer una fortuna.

Arnau salió del gremio pensando rápidamente.

—El cuero para la espada.

Pausa.

—Y el resto podría venderlo.

Aquello probablemente le daría muchísimo dinero.

Y sinceramente, después de tantas peleas empezaba a darse cuenta de algo importante: – Necesitaba recursos.

– Armas.

– Equipo.

– Pociones.

– Materiales.

Todo costaba dinero.

Por eso, al día siguiente, Arnau terminó haciendo algo que jamás imaginó.

Comprar un carruaje.

El vendedor casi no podía creerlo mientras Arnau observaba varios modelos enormes preparados para transportar mercancías y monstruos.

—¿Para qué exactamente quieres esto?

Arnau respondió tranquilamente.

—Voy a cazar algo grande.

El comerciante soltó una pequeña risa.

—Todos dicen eso hasta que vuelven sin piernas.

Finalmente Arnau compró un carruaje resistente reforzado con acero ligero y espacio suficiente para transportar grandes cantidades de materiales monstruosos.

Cuando salió del mercado tirando ligeramente del carruaje, incluso él mismo empezó a sentir que aquello era absurdo.

—Espero que realmente merezca la pena…

Pero en el fondo… Estaba emocionado.

Porque cuanto más avanzaba en este mundo, más empezaba a sentir que realmente pertenecía allí.

Ya no era simplemente alguien sobreviviendo.

Ahora tenía objetivos.

Personas importantes.

Y metas reales.

Los días siguientes volvieron a convertirse en rutina.

Entrenamiento con Hansk por las mañanas.

Misiones menores y práctica por las tardes.

Descanso mínimo.

Hansk siguió presionándolo muchísimo más después de alcanzar Maestría II.

Ahora los entrenamientos incluían directamente combate real.

Y Arnau empezó a descubrir algo aterrador.

Hansk seguía sin usar toda su fuerza.

Ni siquiera cerca.

Cada vez que luchaban, Arnau terminaba completamente agotado mientras el líder del gremio apenas sudaba.

Una tarde, después de recibir una paliza particularmente dura, Arnau cayó sentado sobre el suelo respirando pesadamente.

—Eres un monstruo… Hansk soltó una carcajada grave.

—Y tú demasiado lento.

Arnau lo miró mal.

—Hace dos semanas ni siquiera podías tocarme.

Eso era verdad.

Aunque seguía perdiendo claramente… Ahora al menos podía reaccionar parcialmente a algunos ataques.

Hansk clavó la espada en el suelo.

—Tu progreso está siendo rápido.

Arnau levantó ligeramente la mirada.

Aquello era prácticamente un halago viniendo de Hansk.

—Pero todavía dependes demasiado de tus emociones cuando peleas.

Arnau frunció ligeramente el ceño.

—¿Mis emociones?

—Cuando te frustras, tus movimientos se vuelven más bruscos.

Más agresivos.

Pausa.

—Y eso hace que desperdicies energía.

Arnau permaneció callado.

Porque otra vez… Tenía razón.

El berserker seguía influyéndolo incluso cuando no estaba activo.

Y eso empezaba a preocuparle un poco.

Aquella noche, mientras volvía caminando por Alberion, el sistema apareció nuevamente frente a él.

[SISTEMA] – Procesamiento de habilidad única completado.

– Habilidad bloqueada temporalmente.

– Condiciones pendientes.

Arnau se quedó quieto.

—¿Condiciones…?

Pero el sistema no explicó nada más.

Y eso solo consiguió frustrarlo todavía más.

Aun así… Decidió dejarlo de lado por ahora.

Porque en tres semanas aparecería una bestia mítica.

Y algo dentro de él le decía que… Aquello iba a cambiar muchas cosas

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo