VERANO DEL 98 - Capítulo 23
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Capítulo 23: REVELACIONES IV (LAS TRES ABRAHELAS)
Leonardo se acercó a los tres ataúdes, los cuales reposaban arriba de tres mesas de piedra, con incrustaciones de gemas preciosas y láminas de oro con leyendas, y un libro puesto al frente de cada féretro. Leonardo daba de frente a ellas y la primera a su izquierda, el ataúd más pequeño de los tres.
Que su lamina de oro cita:
“Omobirin”
Y debajo de esta, su traducción:
“Niña”
Seguido de una breve descripción:
“Dulce y querida niña, especial de mi corazón, quien perdió y gano todo”
– Abezi-Thibod.
Leonardo tomo el libro, el cual tiene la cubierta de cuero pintado de negro, con una única letra en la portada, pintada con sangre fresca, que volvía a refrescarse si era retirada, no manchaba más el libro, se desvanecía, solo en la posición de la letra “O”.
Supe desde un principio que serias especial —esas fueron las palabras de mi abuelo—. Hubiera preferido un nieto, pero entre toda mi descendencia eres la más poderosa, una digna sucesora diría yo, estás más cerca de algún día tomar mi lugar, estoy cansado de fastidiar en todo el mundo, incluso los Demonios como yo, nos cansamos, tendré que prepararte para lo que viene, vas a sufrir mucho, pero espera, eso te hará muy fuerte —concluyo mi abuelo.
Omobirin era como me llamaba mi abuelo, era solo el significado de niña en otro idioma que él había aprendido hace muchos años, como lo conocí, la verdad es una gran historia, ojo que esto lo escribo como mi yo adulta, Abrahela. Te recomiendo que después de leer esto, leas el último libro de la derecha y después del centro.
Poco tiempo de que haya nacido, vi el mundo por primera vez, mi padre, y a mi madre muerta en una cama, con mucha sangre en las sabanas, mi padre llorando y pidiéndome perdón por lo que haría, tenía una espada, solo que no tuvo lo suficiente para matarme «grave error». No comprendía mucho aun que tengo esos recuerdos, con el tiempo crecí y siempre me mantuve siendo una niña, hasta la fecha lo soy, cambiando mi rostro y jugando con mi cuerpo para saber lo que era crecer más. Mi padre me crio, como él lo decía por el buen camino, se esmeraba con mi educación como si algo ocultara, eso llevo a mí a curiosear por todos lados, tratando de comprender la sobre protección, nunca salí de casa, veía desde adentro desde lo más alto de mi habitación hacia el pueblo, tenía una gran vista, podía ver a los niños jugar, a los adultos trabajar, podía oler el pan a muchos metros todos los días a las seis de la mañana sin falta, cuando tenía alrededor de cinco años, comencé a experimentar mis cambios, venían a mi muchos recuerdos y cosas que me habían pasado, pero que yo nunca las había vivido «estaba a punto de vivir». También comenzaba a presenciar esos poderes dentro de mí, las increíbles habilidades como poder volar, invocar cosas, ser inmune a muchos factores, entre otras habilidades, pero esto jamás se lo dije a mi padre, solo le dije lo de las secuelas ya que era lo que él me explico que algún día podría despertar, era lo único que le importaba y era lo único en lo que nos íbamos a enfocar, debo de admitir que sentí en cierta parte mucho amor por mi padre, me sentía en mucha paz y armonía, recuerdo los días en que me la pasaba en mi habitación con esos discos viejos de vinilo escuchando música de violín en un tono más oscuro, haciendo rituales en mi cuarto y platicando con seres de otros lados, que después se volverían mis amigos. Pero de mi padre no puedo hablar mucho, no puedo hablar mucho mal de él, ya que siempre estuvo para mí, trato de criarme, el piensa que me perdono la vida al no matarme la primera vez que me vio nacer «me pregunto cuántas veces más me ha visto nacer». Esa desesperación sofocante de no poderme matar en algún punto de la existencia, quizá la segunda vez que me vio nacer y que él no haya podido matarme, que habrá sentido. No me queda de otra vociferar una gran sonrisa, seguido de una gran risa, mientras alumbro mi rostro con un veladora. Mi padre me conto lo necesario sobre las secuelas y que yo algún día podría llegar a controlarlas para cambiar la historia y romper con toda la maldición que mi abuelo Abezi-Thibod, o como lo conocen John Kamper, sembró en este pueblo, pero mi destino era ya ser mala «siempre me lo pregunte». Recuerdo la primera vez que hice una transmutación humana, tome el alma de la hija de uno de los sirvientes de mi padre y la traspase a otro cuerpo con apariencia mía «si se lo preguntan, se dio por desaparecida la niña», los sirvientes abandonaron la casa, sé que se fueron con la idea de que fui yo, siempre sospechaban cosas malas y raras. Esto de tener a alguien parecida a mí me serviría de mucho para futuros experimentos y darme la oportunidad de salir de casa sin ningún problema, le di a esa niña con apariencia mía, la capacidad de comunicación, entendimiento, pero por una extra razón nunca pude hacer que ella actuara como si tuviera un alma, iba por ahí esa pobre niña siendo solo un contenedor y por su expresión tan muerta tuve que comenzar actuar de esa forma, al principio mi padre sospechaba, pero él creía que yo estaba a un punto donde moriría y el haber practicado tantas veces lo de las secuelas, estas me consumían, recuerdo haberla dejado mucho tiempo, mientras yo me embarcaba por las catacumbas buscando más respuestas, mientras que la otra niña iba creciendo, la niña que disponía actuar como yo crecía y convivía con mi padre. Mi padre dejo las sospechas ya que pensaba que había acabado con el mal, vaya gran error, al explorar más las catacumbas me di cuenta de todas cosas, demasiados secretos, y todas esas criaturas hermosas que eran encerradas en lo más recóndito de las catacumbas, me dio tristeza ver todo eso, así que las libere, sabía que podía conseguir muchas más si las trataba bien, tal vez, podrían servirme algún día. Cuando regrese a la superficie, la otra niña con mi apariencia, ya era una adolecente, yo por otra parte seguía siendo una niña, era obvio que no podía regresar, pero no me importaba, las catacumbas y todo ahí abajo nutrieron mis habilidades y conocimientos, lo que me llevo a dar el siguiente paso, hacer todo lo que estaba destinada hacer, pero que todavía no hacía, había comprendido lo de las secuelas y su gran poder. Sentí como todo influía por mí y que estaba destinada a ser la más grande de todos, ¿O me equivoqué?…
Estaba en esa parte de la catacumba, después del muro de carne, donde se encuentra el corazón de las catacumbas, donde esa voz dentro de ese corazón me llamo, pronunciaba mi nombre, una y otra vez, la voz que desde que nací y siempre escuché, pero pensaba que era parte del cambio a la hora de ir conociendo mis poderes, pero al estar dentro, me di cuenta que siempre me busco, lo que había adentro era de mi raza, como si lo conociera, así que estuve mucho tiempo en esa habitación, me daba clases, me instruyo en lo que debía hacer, y así comencé. Desconozco cuanto tiempo estuve, pero fueron muchos años, tantos que descubrí una de mis nuevas habilidades, el viajar en el espacio-tiempo, emprendí mi primera misión, era la de viajar entre las dimensiones para seguir estudiando las secuelas, tenía que hacer las cosas bien, era la primera vez y debía impresionar a mi abuelo, tenía que hacer que se sintiera orgulloso de mi, no podía fallar.
La primera dimensión a la que viaje fue al reino de mi abuelo, un lugar en otro plano de la existencia, era un mundo de cielo rojo, fachadas de industrias, edificios, donde todos los seres trabajan sin descanso para mi abuelo, el ritmo es agitado, con un ambiente agradable para mí, pero terrorífico y perturbador para los demás, me dirigí buscando a mi abuelo, pero él me encontró antes, lo vi en su forma demoniaca, me estaba esperando, él sabía quién era yo, era impresionante verlo en su forma demoniaca, un ser tan puro, gigantesco, de piel negra con tonos plateados, piel gruesa con un gran blindaje, llevaba un gran armadura dorada, su rostro con desfiguraciones monstruosas, sus colmillos largos, con cuernos largos, su rostro quemado de un lado, cabellera larga pero con falta de cabello en su parte quemada de la cara, un ser alado, con una ala roja y una negra. Me dio un recorrido por todo su reino, mientras me daba nuevas instrucciones en lo que debía y no debía hacer en este viaje. En algunas ocasiones fue muy específico y en otras no, supongo que en esas que no había especificaciones, yo era libre de hacer lo que quisiera, me guio por sus aposentos hasta llegar a su centro ceremonial principal, un gran salón en llamas eternas con sirvientes quemados, otros solo colgados en las paredes como piezas decorativas vivas, mi abuelo camino hasta el trono principal de aquel gran salón y se sentó en él, me miro y poso su pierna arriba de la otra, sin necesidad de hablar comenzó a ser muy específico dentro de mi mente, casi por orden me dijo que lo primero de que debía hacer era seguir los pasos de él y de mi a través del tiempo, ser el vigía, servir como un guardián, pero para eso debía trabajar con las secuelas, algo que él me explico más detalladamente y mejor de lo que mi padre me pudiera haber explicado.
Después de todas las instrucciones me siguió dando un recorrido y me llevo a una mansión, la cual era idéntica en la cual nací, crecí y viví por muchos años, mi abuelo me explico que lo que el lleva a la vida terrenal primero lo simula en su mundo y planea perfectamente lo que pueda suceder y sirve de forma en la cual pueda vigilar todos los territorios que haya construidos en los mundos terrenales, y una gran manera de poder anticiparse a las secuelas y ver de forma si puede tener un efecto diferente o equivocarse, me enseño más afondo la simulación y me explico sobre la mansión y en la cual tenía que trabajar, ya que ahí reposaba la forma humana de él y restos míos, los cuales debían ser liberados, se necesitaba seguir con el plan original, San Juan Caído es un gran punto potencial de mi abuelo y no podía ser liberado, es por eso su preocupación, él no podía ir ya que su forma demoniaca estaba limitada por su forma humana, pierde fuerza y poder al estar juntos, eso no sucedía conmigo ya que yo no era un demonio puro. Tan pronto nos fuimos de ahí, mi segundo viaje fue de vuelta a la mansión, desde ese día todo cambio en mí. Regrese a las catacumbas, regrese al principio de todo, pero en la habitación en la cual me había estado hospedando todo este tiempo, la cual había llenado de conjuros y hechizos para no ser perturbada paso lo inimaginable, demonios, secuaces de mi abuelo, quienes me esperaban con una única misión, pelee por muchas horas pero al final fueron superiores en número y por más que me resistí no pudo hacer nada para evitar que ellos abusaran y fuera su postre esa noche, débil y sin casi fuerzas quede recostada en el suelo, viendo como poco a poco se iban yendo, el desfile de demonios que paso. Prometí que nadie más me volvería hacer daño, así que tuve que crear a mi yo mayor para que me protegerá, a la Abrahela hermosa, poderosa pura y casta, esa versión adulta la cree esa misma noche en cuanto recupere mis fuerzas y deje de llorar, era la versión mía que nunca debía de sufrir y que jamás habría pasado por esto.
Aún recuerdo bien todo, no puedo evitar nunca de dejar de pensar en lo sucedido, solo era una niña, pero eso no le importaba a la raza demoniaca, era inútil seguir pensando, debía de seguir con el plan de mi abuelo y a la ves irme vengando en el camino de todos aquellos bastardos que abusaron de mí. Cuando cree a Abrahela converse con ella durante mucho tiempo y acepto mis órdenes, ella sabía que debía de operar junto a mí, si queríamos alcanzar nuestro objetivo, en un principio cuestiono mis métodos, pero después se acostumbro sabía que yo mandaba en esta misión, la tuve que esconder de mi abuelo por demasiados años, no podía ir hasta donde estaba mi John, sin ser llamada o invitada.
La primera misión que me otorgo mi abuelo fue el viajar a mil ochocientos setenta, en Alemania un año antes de que se consumara como estado. Para ser una misión sencilla, solo haría reconocimiento, alejarme de todas posibilidades de ser descubierta, pero no iba sola llevaba a Abrahela conmigo, ella serían mis ojos y oídos más de cerca, no estaba sola, tarde que temprano descubrí que muchos demonios en su forma humana estaban aquí también, siendo plan de algo más grande. Tenía que recolectar toda esa información y para eso estaba Abrahela, yo en mi forma de niña no podía andar paseándome por los pasillos y rincones, Abrahela hermosa y elegante, camino por todo el recinto de la mansión donde se estaba llevando a cabo una ceremonia pequeña con invitaciones exclusivas. El vestido largo y negro de Abrahela se arrastraba por todo el suelo y su sombrero negro inclinado resaltaba toda su elegancia, muchos de los hombres presentes si no es que todos quedaban sorprendidos por su belleza y adulándola en cada ocasión que podían, llego hasta la puerta principal del salón en donde se llevaría la reunión, entro seguido de más hombres, quienes eran demonios mandados por mi abuelo, las puertas se cerraron, no pude ver lo que pasaba ahí adentro, pero para eso estaba Abrahela.
Al terminar la reunión, Abrahela se reunió conmigo en una habitación privada, me conto el tratado y que en un año iniciaría el nuevo orden para restaurar a Alemania de una vez por todas, el congreso estaba enormemente opacado por las influencias de mi abuelo, sus secuaces estaban presentes en su honor quienes después llevarían toda información a él, así que yo servía de espía entre sus espías, pero mi abuelo no sabía que yo tenía Abrahela para mis propios propósitos y llevar todo a cambió a mi propia conveniencia. Después de lo que paso, no me podía fiar de nadie, no le conté a mi abuelo lo sucedido, pienso que no importaría, ¿Qué haría?, matarlos y contratar más secuaces, eso sería lo obvio y no serviría de nada, ¿y si no hacia nada? Además, no podría vengarme. Al concluir con la primera misión viajé de vuelta a las catacumbas, estuve ahí formándome en el estudio y mis poderes. Abrahela por su parte era libre de explorar y recorrer el mundo como se le plazca, le di total libertad «“Ese fue mi primer error con ella”». En ocasiones tuvimos pláticas sobre sus poderes y los míos, y como es que ella tenía más poderes que yo, la única explicación se podía deber a que ella había adquirido más poderes por ser mi versión adulta, tenía que vigilarla, no me podía dar el lujo de aparentar que ella fuera más poderosa que yo y se revelara contra mí. Ella no desarrollo de forma natural las secuelas, yo le implante ese poder que muchísimos años después las retire. Su versión de las secuelas era más confusa, Ya que podía distorsionar los recuerdos y hacer parecer que nunca fueron ciertos. En otro sentido ella tenía cierta ventaja sobre mí, me comenzaba a dar cuenta que ella me había superado y que algún día no muy lejano se podía revelar, éramos la misma persona, pero de épocas diferentes con ideologías muy diferentes, intente llevarla al margen en cualquier situación y controlarla lo más posible, tenerla en la palma de mi mano y seguir todos sus pasos lo más posible.
Durante el año tuve más misiones donde llevaba a Abrahela, hasta que llego la misión más difícil por lo que sucedió en ese entonces, era un día antes de que hicieran todos los tratados y los altos mandos se juntaran para consolidar a Alemania como estado. Fue una invitación a una de las mansiones en donde se reunirían, una noche para nunca olvidar, llegaron los lideres humanos que gobernaban en toda la nación, junto con los líderes demonios mandados por mi abuelo, Abrahela entro en escena de mi parte, la instruí en lo que debía hacer y llego a la puerta principal de la mansión, dos hombres la ayudaron a bajar de elegante carreta que se le había rentado, camino y entro, era un gran salón lo que le daba la bienvenida, con demasiada gente, música clásica, champaña, elegancia y olor a perfume fino por todas partes, algunos bailando con sus parejas, alrededor del salón enormes espejos que lo hacían ver más grande de lo que ya era, decoraciones por todos lados, meseros vestidos de blanco con el mismo uniforme, y en un punto de la noche ya no importaba las mezclas entre humanos, demonios y monstruos que ahí convergían, Der Spieler, o en español “El jugador” había llegado, era el moderador, había sido enviado por mi abuelo, entendí que lo envió por si yo fracasaba, se paseaba por todo el salón hablando telepáticamente con todos, deje de prestarle atención. El salón comenzó a llenar más de humanos, demonios y monstruos, la música era más fuerte e incitaba a bailar, las personas bailaban en la pista y en el aire, era un espectáculo de luces y fuegos artificiales, todo un show, todo un carnaval, era un ritual y una fiesta muy colorida, a Abrahela no dejaban de mirarla, llamaba la atención a donde iba y siempre se le ofrecía una copa de alguna bebida, pero ella solo la tomaba por invitación y la colocaba en otro lugar cuando nadie veía. Las horas transcurrieron y después de mucha espera le dieron la bienvenida al hombre que tomaría el cargo, comenzó con unas palabras de agradecimiento por haber venido y por estar aquí, seguido de que esto revolucionaría al mundo, que en algunos años podrían llegar incluso a gobernar el planeta y otros mundos. ¡Y vaya que casi lo logran!, el hombre blanco y alto continuo su discurso presentando a otros miembros del consejo casi todos demonios enviados por mi abuelo, al jugador, y uno que otro hombre de confianza. Brindaron no sin antes presentar al hombre de la noche, quien hizo que su presencia impusiera respeto, miedo y una gran tensión entre todos, mi abuelo, hizo acto de presencia en su forma demoniaca, se paró frente a las masas, se plantó en escena y todos se arrodillaron, la única que no lo hizo fue Abrahela, era pasar desapercibida pero hizo todo lo contrario ya que llamo la atención del hombre que no debía llamar la atención, mi abuelo la hizo la invitación para que fuera hasta donde estaba el, Abrahela accedió y fue hasta allá, mi abuelo en automático la hizo parte de la junta y de la organización lo que hizo murmullos entre los invitados, pero fueron silenciados por un gran grito de mi abuelo que los hizo callar de golpe. Abrahela fue presentada.
—Démosle la bienvenida a la nueva integrante del consejo para el nuevo estado de Alemania, mi nieta Abrahela
Estas fueron las palabras de mi abuelo, yo que todo lo escuchaba y veía a través de Abrahela, me quede muy sorprendida en qué momento se dio cuenta de que ella era yo, pero en adulta, tanto tiempo ocultándolo y mi abuelo lo descubrió en segundos o tal vez ya lo sabía desde antes, lo subestime, ese fue mi segundo error.
Abrahela solo sonrió y se posó frente a todos como una diva, la presentación termino y la fiesta, continuo en el salón, la música sonó de nuevo y todos siguieron bebiendo, bailando y el gran banquete se abrió paso, servido por todos los meseros, la comida se desplego en grandes mesas, la gente se sentó a degustar, mientras escuchaban la música y conversaba. Abrahela desapareció del lugar con mi abuelo y detrás de ellos demonios los siguieron, la perdí deje de sentirla así que solo me seguí concentrando en la sala con todos los invitados, estuve ahí unas horas esperando, eran ya altas horas de la noche cuando Abrahela regresaba como si nada hubiera pasado, y camino entre el salón, podía volver a ver, escuchar y sentir lo que ella estaba viviendo y por más que le preguntaba qué había ocurrido solo me ignoraba y me evitaba, mi abuelo regreso minutos después al gran salón, donde todos levantaban sus copas e hicieron el llamado para pasar el evento del “Carnaval de Horror”, una ceremonia donde se haría un pequeño recorrido por el lugar y llevado al patio trasero de la mansión, un patio de muchas hectáreas, donde se llevaría a cabo el recorrido, con los bailes típicos de Alemania, la danza, los cantos, la música y la ceremonia por el anfitrión de la noche, mi abuelo.
*Una foto en blanco y negro pegada*
En ella se puede ver el recorrido de un pequeño carro alegórico recubierto por flores y restos humanos colgados, clavados y mutilados por todos lados.
*Pie de foto*
“Primer Carnaval del Horror”
Otra foto tomada de frente del carro donde iba amarrado un hombre.
*Pie de foto*
“Primera ofrenda y sacrificio del Carnaval del Horror”
La primer ofrenda o sacrificio sería del señor Roswell quien había sido el primero en descubrir los maléficos planes que tenían para la nueva Alemania como estado, al final fue silenciado y posteriormente dado como desaparecido, solo para reencontrarse para ser la primera víctima del evento sangriento.
Al dar todos los recorridos y siendo plasmados en más fotos, liberaron a un demonio que mi abuelo solo lo ocupaba para castigos ya que resultaba muy perturbador a la hora de enviarlo a atacar, torturar y matar a sus víctimas, era conocido como el señor sonrisas un demonio que lo largo de los años había pasado por múltiples deformaciones para causar más terror en sus víctimas de las que ya acostumbraba dar, se alimentaba del temor, el miedo, lo que lo hacía más fuerte y poderoso. Por su particular cara, su boca y ojos desgarrados, dando la simulación de una sonrisa eterna y fingida, sus dientes filosos y deformes, sus ojos sin parpados los cuales te veían fijamente a donde quiera que fueras, vestido por un traje con sangre como si hubiera matado a alguien recientemente, su piel completamente blanca como si hubiera sido maquillado, una lengua muy larga con la cual gozaba de lamer a sus víctimas, y un sombrero negro y largo en su cabeza, pero su participación en el carnaval del horror solo era el de perturbar, acosar a su víctima por todo el recorrido y en un punto cuando la víctima era liberado y darle la oportunidad de escapar este tenía la tarea de seguirlo y capturarlo con vida para dar seguimiento a la festividad, se le tenía prohibido matar a la víctima pero si torturarla psicológicamente y lastimarla de forma física sin llegar al grado de poner su vida en riesgo o asesinarlo.
*Una foto del señor sonrisas torturando al señor Roswell*
Seguido de otras fotos de muy lejos, donde se le había dado el chance de escapar y perseguido por el señor sonrisas.
Los cantos y bailes transcurrían durante todo el tiempo que se tardara la cacería, los invitados no seguían de celebrar y divertirse.
El señor Roswell como era de esperarse había sido capturado y llevado de vuelta al salón donde llevarían a cabo el segundo acto y el principal ajeno a la reunión, “El Evento Sangriento”.
Todos los invitados, acompañaban a mi abuelo a dar el último gran evento. Abrahela estaba atenta a todo y yo seguía sus pasos muy de cerca, todos estaban sentados, el salón lleno, todos estaban frente a la tarima, donde el telón se abrió y el señor Roswell estaba amarrado frente a ellos.
*Foto del salón lleno, presenciando al señor Roswell crucificado en una especie de cruz frente a ellos*
Lo último no lo puedo contar ya que si eres la próxima ofrenda lo vivirás por ti mismo…
Después de aquel festín que presencie y del cual me enamore por la belleza visual y auditiva seguí con mi misión.
Me encontraba devuelta en la mansión, vi por última vez a mi padre y a la impostora, ya que mi siguiente gran misión era la de plantar las bases de mi abuelo y llevar su palabra.
Cuando en cierto año ya había llegado un militar español y se había asentado en lo que hoy es México, se me encargo el ir a inspeccionar y tener contacto con él, viaje a Alemania para después de ahí emprender el viaje hacia el México antiguo, llegué con Abrahela, y un grupo de diez hombres alemanes, los cuales eran acólitos de mi abuelo disfrazados de humanos, al desembarcar en las costas y llegar a la ciudad fundada del militar español, fuimos recibidos con un gran banquete, era como si esperaran nuestra llegada, pero nadie sabía que iríamos, así que lo primero que pensé fue que ese militar era algo más, nunca pude ver quien fuera en realidad, nunca pude supe si era humano. Disfrutamos el día, el que se dirigió directamente con el militar español fue Abrahela, quien era invitada todas las noches a la habitación de ese hombre con el que pasaba ahí hasta ciertas horas de la mañana, ella me reportaba lo el que le comentaba y lo que tenía planeado hacer en este lugar el cual ya habían conquistado, y seguían adquiriendo vienes y tierras, era cientos y cientos de españoles los cuales la mayoría eran soldados y los demás se repartían entre sacerdotes, mujeres y esclavos. Después de terminar de comer, nos dieron un recorrido por toda la zona y nos explicaron él porque no se retiraban y es que todo se trataba de la riqueza de la zona, por la cual los españoles se habían enamorado, gracias a eso me di cuenta que el militar era solo un simple mortal ya que su ambición era como la de casi todos los humanos, riqueza, poder y fama, cosas simples de personas estúpidas, pero que eso hizo que perdiera el interés ya que se hablaba muy bien del español y pensé que lo que hacía en el nuevo mundo era mayor, continúe ya que era la misión que se me había otorgado y el ambiente era diferente algo muy grande se estaba ocultando y quería saber más. Al caer la noche decidí explorar la zona, había muy pocas fuentes de luz, lo único que alumbraba era las antorchas y fogatas que se hacian, la luz de la luna era la única guía en el cielo y árboles que rodeaban por todas partes, al explorar las selvas se escuchaban ruidos y sonidos de todo tipo, sabía que había algo más y tenía que descubrir que era, sabía que los nativos indígenas jugaban un papel importante y quería saber el porqué.
Me adentre más a fondo en el bosque y encontré esclavos indígenas los cuales estaban ahí sentados esperando la muerte, se podía ver en sus ojos que sabían cosas oscuras y secretos inimaginables, me acerque a ellos y comencé hablarles en su lengua, pregunte por el lugar, me respondieron a medias como queriendo evitar la plática, balbuceaban con que yo solo era una niña y que no debía estar jugando, al no tener éxito y al no querer obligarlos hablar regrese a la habitación que nos habían asignado, Abrahela me esperaba para darme cierta información sobre lo que pasaba, había controlado al militar para hacerlo hablar.
—Estamos aquí para conquistarlo todo, riqueza, fama y poder —fueron las palabras del militar, expresadas por Abrahela.
Le pedí a Abrahela que siguiera informándome y que acompañara al español a todos lados, necesitaba ser mis ojos y que cumpliera con mis reglas como lo venía haciendo. Esa fue la última noche que pase con ella en el mes que estuvimos ya que las demás noches se encontraba en el cuarto del militar, me paseaba por todos los rincones, por los asentamientos y por los lugares a los que me llevaban, la curiosidad me invadió e insistía en que sabía que había algo más en estas tierras, no era casualidad que mi abuelo eligiera estas tierras. Un día llegue a una habitación donde un hombre gordo de baja estatura, en sus cincuentas, próximo a quedarse calvo, él estaba enfrente de varios jóvenes, hombres y mujeres, parecía darles clase, de lejos me vio, estaba asomada en una ventana que estaba medio cerrada por dos ventanales de madera.
—¿Qué haces ahí pequeñuela? —dijo el hombre gordo de baja estatura.
Lo único que hice y se me ocurrió fue correr lejos, no me espante, solo quería ser lo más invisible para todos y pasar desapercibida, corrí hasta el bosque y cuando voltee un poco, vi al hombre salir de la habitación, me decía cosas en voz alta, pero entre más me alejaba, menos lo podía escuchar, cuando llegue al bosque solo pensé en deambular y caminar por ahí sin rumbo, comencé a sentir presencias no humanas por todos lados, eran los acólitos de mi abuelo quienes me rodearon y me volvieron hacer lo mismo que la última vez que estuve solo con ellos…
Desperté ya cuando el sol se había ocultado, cuando el ultimo ruido del día se fue y solo había un silencio triste, y pocos ruidos nocturnos, estaba cerca de un árbol, me levante, completamente desnuda, no tenía tiempo para llorar, agarre la poca ropa que me dejaron, escuche unos ruidos de algo sollozando, seguí el lamento, había una jaula y una criatura de lo más hermosa dentro de ella, era lo que gritaba, era apenas un bebe, me preguntaba quien lo había dejado, me acerque a ella y lo mire, el volteo a verme y comenzó a gritar muy fuerte, se escuchaban pisadas de algo o alguien acercándose así que me escondí detrás de un árbol, eran los acólitos de mi abuelo, de nuevo, los cuales calmaron a la criatura comenzaron hablar entre ellos, lo que alcance a escuchar fue que la criatura no le gustaba que la vieran y que por eso los ruidos.
De la nada salió Abrahela.
—La criatura se llama Ualtepotsoka —me dijo y continuo—. Lo trajeron los acólitos de nuestro abuelo, sus chillidos te atrajeron hacia la cosa, porque antes estaba con la criatura tratando de descifrar como poder utilizarla, los acólitos la trajeron para sembrar un poco de horror y terror a los nativos, como si hiciera falta, ya que los nativos tienen peores criaturas las cuales han visto y creen en ellas —se detuvo por un rato—, mira, la van a liberar en el bosque para que los nativos no se acerquen más.
Abrahela se fue de ahí, me murmuro que la siguiera, fui de tras de ella y caminamos por un buen rato, entre árboles y malezas, se detuvo a unos metros de unas pequeñas casas iluminadas por una gran fogata, era un pequeño asentamiento de indígenas, nos acercamos más, así como si nada, pareciera que Abrahela ya había estado aquí, los nativos salieron y la comenzaron a adornar con esmeraldas, la veían como su reina, su diosa, la idolatraban se veía en sus ojos el amor que le tenían, la guiaron hasta una casita, la más llamativa por los colores y diseño de todas, abrieron la puerta y ella entro, yo me quede afuera, sentada a unos metros de la fogata, tardo varias horas y después de un gran tiempo por fin salió, camino de vuelta a mí, estiro su brazo y me levanto.
—Vámonos —me dijo.
Camine nuevo detrás de ella.
—Hay muchas cosas en este nuevo mundo que nunca vamos a comprender, tú ya no crecerás y no conocerás más allá, por eso estoy yo aquí para conocer la vida por ti, te protejo y hay muchas cosas que no deberías de ver ni conocer —dijo Abrahela.
Fue ahí donde comprendí que ella ya había tomado mi lugar en la mesa junto a mi abuelo y que yo ya no importaba.
Sus dedos se alargaron tanto que perforaron mi hombro y caí al suelo.
—Eres una malagradecida —grite.
Desaparecí abriendo un portal, apareciendo en otro lugar, pero ella aprecio justo detrás de mí, estuvimos saltando por el espacio un par de horas, yo perdía cada vez más sangre y me estaba debilitando, pero Abrahela seguía atacándome, no podía parar, sentía que moriría ahí mismo, pude lograr esquivar su último ataque y contratacar, dejándola inconsciente, pude escapar…
Mis ojos se abrían por ratos, iba en los brazos de un hombre… del hombre que estaba dando clases… el hombre gordo de baja estatura.
—No te muevas, descansa —me dijo el hombre.
Desperté en una cama, amarrada y con las heridas curadas, frente a mi estaba el hombre gordo, completamente desnudo.
— Tranquila pequeña, soy el sacerdote de aquí, soy el padre Francisco, cure tus heridas, pero si fuera tu no me movería mucho, pueden volver abrirse, perdón por estar desnudo, pero tuve que cobrármelo por adelantado.
Comencé a quemar las sogas con las que estaba amarrada, del enojo me levante con dureza, y eleve al hombre contra el techo de forma brusca, lo estaba controlando con mi poder de telequinesis, lo aplastaba contra el techo con mucha fuerza y lo deje caer, el hombre estaba inconsciente y me fui de donde me tenía presa, sabía que si no me iba Abrahela me encontraría, había detectado mi energía, a hurtadillas me escabullí lejos, estaba amaneciendo, sin saber cuánto tiempo llevaba en el lugar, me dolía todo el cuerpo, estaba sanando rápido como de costumbre pero dolía mucho, jamás me había hecho daño, o algo que me provocara dolor de esa forma, tal vez era porque no me había enfrentado con alguien igual de fuerte, pensaba que Abrahela no era más fuerte que yo, pero sabía que por ser más grande de edad, claro está, ella desarrollaría más poder y habilidades, había creado la perfección de mi misma, pero sin ser yo.
Pase un gran tiempo refugiándome, para recuperarme y saber que haría después, debía saber que estaban tramando y necesitaba estar preparada para cualquier situación.
Leonardo dio la vuelta a la página del libro y restaban unas cuantas hojas.
Empecé a controlar la mente de nativos, españoles y cualquiera al que pudiera manipular para terminar de hacer lo que hoy son los túneles que conectan a gran parte del país, todas las catacumbas guardan sus secretos, ahí mismo guardé parte de mi fuerza y mi poder cada vez que pasa tiempo en las catacumbas me hacía más fuerte, al ya no crecer, no desarrollaría otras habilidades, pero aun puedo entrenar mi mente para lograr otros objetivos, capture a muchos de los monstruos, resguarde a Ualtepotsoka, sería mi cancerbero en las catacumbas, pero sabía que Abrahela también lo anhelaba. Pasaron los años y tome mi primera venganza salí a la superficie para secuestrar y torturar a Francisco el hijo de perra que me violo, no lo lastime yo si no deje que lo torturara Ualtepotsoka, verlo los primeros años sufriendo fue divertido, después de un rato perdí el interés así que lo deje vagando a su suerte, ya nunca más volví a saber de él. Tal vez Abrahela lo encontró y lo torturo para saber de mí.
Cuando estuve completamente lista atraje con mi energía a Abrahela la hice saber dónde estaba, y no tardó en llegar con todos los acólitos de mi abuelo. Eran muchos, pero yo también tenía un ejército de nativos, monstruos y dioses menores que había ganado su confianza.
La batalla duro muchas horas, muchas muertes, sangre, heridas, Abrahela pedía mi rendición, pero mis hombres eran fieles a morir, iba todo bien hasta que algo paro la batalla, era mi abuelo en su forma humana, no podía pisar estas tierras en su forma demoniaca por eso yo tenía que actuar rápido si quería neutralizar a ambos, aun así, mi abuelo seguía siendo sumamente poderoso y la batalla se alargó por días. Pude ganar por la mínima neutralizando a Abrahela y separando la energía de mi abuelo en tres partes, su parte humana, su parte demoniaca y su alma. Seguí resguardada por muchos años, en las catacumbas juntos con los nativos que sobrevivieron y en esos años se me unían más, junto con dioses menores y criaturas que me iban gustando y las adoptaba, arriba surgían las guerras, de nativos y españoles, pero no intervine, peleas banales de mortales, abajo en las catacumbas y los pasadizos el tiempo transcurría más despacio, había activado ese poder para terminar más rápido todo aquí abajo, comencé con las cámaras donde tendría a Abrahela y mi Abuelo escondido.
Su forma humana y su Alma se encuentra en el corazón de las catacumbas, esto es prácticamente la voluntad de mi abuelo
Su forma demoniaca regreso a su realidad, fue imposible para mi poder controlarla.
Estuve viviendo aquí por muchos años, preparándome para lo que se avecinaba, ya sabía que esto se volvería a repetir e íbamos a necesitar la ayuda de los repetidores, así que intente de todo, Goyo fue el primer repetidor, no fue de gran ayuda porque era demasiado débil, pero al ser el primero no pude dejarlo morir, es por eso que hasta la fecha lo conservo…
Dio la vuelta a la última página, había terminado el primer libro de “La niña”, se acordó que cuando terminara de leer este libro, leyera ahora el de la derecha y luego el del centro, así que hizo lo propio. Leonardo dejo el primer libro en donde estaba y se dispuso a tomar el siguiente, del féretro más grande en proporción, el libro también era negro y con una “I” en el centro, de la misma forma como la otra, la sangre era interminable, siempre fresca.
Que su lamina de oro cita:
“Ifekufe”
Y debajo de esta su traducción:
“Lujuria”
Seguido de una breve descripción:
“Yo soy una creación de alguien más para reprimir sentimientos, yo creo a este ser para no pasar por lo mismo y no sufrir por ello”
– Abrahela Yamhir.
Leonardo abrió el libro y comenzó a leer.
Primero que nada, esto es escrito por mí, Abrahela adulta, lo anterior esa niña me obligo a escribirlo.
Supe y comprendí lo mucho que sufrió esa niña, aunque nunca me lo dijo…
De inmediato supe que Abrahela pequeña cuando me creo era para hacerme perfecta y no pasar por lo que ella paso, se veía en su rostro por todo lo que sufrió y por lo que seguiría sufriendo, me prometí a mí misma ayudarla y protegerla, pero también debía ver por mis intereses, y sabía que sería un foco de atención para el sexo masculino, así que la invente a ella, ese ser repugnante y despreciable, mal visto pero que se haría pasar por mi cuando intentaran tener relaciones carnales. Ella sería mi protección, pensarían que sería yo, pero en realidad sería la mujer gorda como vulgarmente es llamada, y nadie se resistiría, mi creación no tiene conciencia y tampoco se siente satisfecha por ser abusada sexualmente, es la lujuria viva y representada para cualquier intimidad, me ha salvado siempre, engatusa a los hombres que intentan algo conmigo, solo me rio, ellos piensan que están teniendo sexo conmigo, pero solo observo de otro lado, yo enamoro a los repetidores y ella se encarga del trabajo sucio, no hay forma de derrotarla, y aunque logres ver bien su verdadera cara y te descuenta de que no soy yo, de todas formas yo siguiere enamorando a quien sea, haciendo que sigan cayendo en mi juego de seducción para que la mujer gorda pueda divertirse…
Duro poco, fue una descripción breve, deje el libro en su lugar, ya había sido víctima de ese engaño, en más de una ocasión, la experiencia fue amarga, pero poco se puede hacer cuando estas bajo los engaños de un demonio tan poderoso como lo es Abrahela, deje el libro en su féretro y tome el siguiente, el de en medio.
Era un féretro a proporción del tamaño de Abrahela, pero un poco más elegante a los otros dos.
Que su lamina de oro cita:
“Olufe mi”
Y debajo de esta su traducción:
“Amada Yo”
Seguido de una breve descripción:
“Cada día es mejor, estamos más cerca del final, quien dominara, eso está por verse”
–Abrahela Yamhir.
Tomo el libro y lo abrió, era el último y quería saber que decía.
Llegar hasta aquí no es fácil y abrirse paso en un ambiente donde el hombre domina, menos, pero no puedo quitar el dedo del renglón, un día yo seré la dominante, recuerdo todo desde que nací, la omnipresencia es magnífica, no creo deberle nada a esa niña, que soy yo, pero si lo piensan bien, soy una muy diferente, en realidad soy punto y aparte, soy mejor, soy excelente, sin sonar arrogante pero lo he demostrado, soy fuerte e independiente, los demás creen que los sigo, pero ellos están jugando bajo mis reglas, siento lastima por la niña, sus restos yacen en el primer féretro, ella murió hace años, pero gracias a que está en todos lados, ella “no muere”, por así decirlo, por eso busca a toda costa el matarme, el desaparecerme el evitar que yo no haya nacido, que ella no me haya creado, desafortunadamente es posible detenerme pero muy difícil, lo imposible sería matar John, y mientras él y las personas con las secuelas existan, será muy difícil eliminar todo desde la raíz, lo digo porque se nunca podrán detener todo esto que se ha vino creando desde miles de años, John esta desde antes de que este mundo existiera, y seguirá existiendo. Así que abro con esto porque ya muchos repetidores lo han intentado y sé que lo seguirán intentado esto es más que anda para decirles que se rindan que nada funciona, pero adelante, siempre es bueno jugar con otro y otro, y los que vengan.
Siento lastima por esa niña, lo que paso, pero era necesario, revisa su féretro, ella no es tu aliada, ella ya está muerta, no puede ayudarte en mucho, solo se esforzara en ayudarte que aprendas sobre tus secuelas, pero si no eres lo suficientemente fuerte nunca lo conseguirás, por eso ella está muerta, por eso ella no puede hacer mucho, era muy fuerte muy poderosa, pero el mismo día que sello a John en tres partes, y me contuvo. Ella murió, eso ella no lo dice para que ustedes los repetidores, tengan fe. Solo está viva por adoración de esos nativos que en el pasado la siguen adorándola, por esos nativos que siguen vivos en las catacumbas, cámaras y pasadizos que cambian de lugar con frecuencia, también de esos nativos que están en el bosque ocultos y que el chamán es su líder. Se todo eso, he vivido más que tú, y seguiré viviendo más que cualquier otro que venga a querer romper la supuesta maldición, lee bien repetidor, es interesante cuando ustedes interfieren, muchos piensan que son los elegidos, de una supuesta profecía, lo que la niña y sus aliados les han hecho creer, blah-blah-blah, pero la verdad es que no tienen ninguna oportunidad, soy poderosa y John lo, es más.
La noche que fui creada, fue una noche muy triste, ella venía de un evento sexual que sufrió por parte de los secuaces de John, no sentí lastima por ella, sentí odio por esos demonios, en ese momento jure defender a esa niña cambia caras, pero conforme fue pasado el tiempo, me di cuenta que fui creada para un fin, y eso era ser un arma para ella, yo no quería eso, yo quería más, fui hecha para triunfar, para destacar, para ser mejor, y así que comencé mi juego, en secreto, trabajando para ambos lados, las misiones que ella me asignaba eran encillas, prácticamente era ser sus ojos y oídos en todos lados, los lugares o sitios a lo que ella no podía estar por ser una niña. Viajaba de manera frecuente a Alemania, lugar donde John tuvo mucho interés por muchos años, después cuando lo conocí supe de su interés. Alemania por muchos años fue el epicentro de reuniones de demonios, fue un lugar maldito, John ayudo a ganar guerras desde tiempos inmemorables, pero quería más, deseaba más poder del que ya tenía, por eso fue su idea viajar al nuevo mundo, logro diplomacia con los españoles para asentarse con ellos, es por eso que fuimos todos nosotros, obviamente no sabía en el inferno que esperaban los nativos, pero si fuimos para ayudar en la batalla y ganarla, todo de una forma discreta es por eso que en los libros de historia se cuenta así, pero aunque los dejamos con la victoria al final como quiera los españoles perdieron, ¡pero esa historia ya lo sabes! La niña pensó que sellándonos en alguna de las cámaras de las catacumbas ya era suficiente pero no, nosotros regresamos poco después de ser sellados, obviamente otra versión gracias a la omnipresencia, ella murió es día, pero sobrevivió, por seguir siendo venerada y por su omnipresencia, así que todavía está condenada a repetir su historia y seguir peleando, su problema más grande es que confía en los mortales, está del lado equivocado de la historia.
Cuando todo termino en el nuevo mundo, regresé a mi línea de tiempo a planear en cómo hacer que regresara mi verdadera versión y era el establecerme en el pueblo de nuevo, lo primero que hice fue buscar la forma de recuperar mi cuerpo original y descubrir la forma de unir el alma y la forma humana de John. Adolf traiciono a mi abuelo, sellándolo en la su línea de tiempo. A mí me obligo a liberar un hechizo para que más gente no viniera al pueblo, pero las secuelas ya estaban por despertar en la gente que se quedó, tuvo hijos y fundo un nuevo lugar a donde vivir. Varios de ellos al despertar las secuelas me liberaron tuve órdenes de no atacar y esperar mi momento, mi abuelo me instruía desde el corazón latente de las catacumbas. Para cuando el abuelo Adolf murió, destruí el hechizo dejando entrar a todos aquellos con las secuelas para no dejarlos salir nunca más, persuadí al jugador, antiguo mayordomo de John, de Adolf Yamhir y al final de Ysaak Yamhir para después pasar a ser mi esclavo, al principio se resistió, pero cuando secuestre a su familia cambio de opinión, no fue fácil pues la niña estaba en la casa, Ysaak, esperaba en que cualquier momento que yo viniera e intentara rescatar mi verdadera cuerpo, duramos cinco años en guerra ¿por qué no fui en otro punto de la historia o poco después de que nos sellaran? Pues porque la historia está condenada a repetirse, de alguna forma por muchos años e incluso cuando John y Adolfo llegaron a México para establecerse en san Juan Caído, John tampoco pudo anular nada, pero sí pudo andar por las catacumbas ya que su alma estaba sellada de alguna forma en el pueblo y como yo era protegida de John de cierta forma tampoco me pasaba nada, el problema recaía cuando intentábamos querer recuperar los cuerpos, sufríamos daño, el poder mágico es muy fuerte, lo sabíamos y para poder triunfar necesitábamos a los repetidores para extraer las secuelas y que John se hiciera más poderoso, pero la niña necesitaba de ustedes para poder ganar más tiempo, ustedes de igual forma sirven de sacrificio.
El día había llegado, tenía que atacar a Ysaak, él estaba preparado, se había quedado con el título de cazador de monstruos, antiguamente había sido de su padre Adolf, también lo llamaban el doctor loco. Fui ayudado por el jugador, él se había infiltrado en las catacumbas para poder sacar mi verdadero cuerpo, traicionando a su antiguo amo, yo estaba en la mansión, peleando contra Ysaak, la niña ayudo a Ysaak a pelear contra mí, logré contener a la niña, había llegado un repetidor, fue el primer repetidor que la niña había traído de otro tiempo, un hombre del pueblo, no fue de gran ayuda para ellos, pero fue la primera vez que supe de las secuelas de forma lineal. Si ese maldito repetidor hubiera sido más fuerte, creo yo que desde ese momento hubieran podido haber ganado y haber roto con la maldición, logre contener a la niña, Andramarianda protegió a su bebe que acababa de nacer y con su última fuerza se convirtió en el arma definitiva para volver a destruirme.
Pasaron los años, en la época de los setenta, Josué y su grupo nos liberaron, el jugador seguía trabajando para mí. La niña hizo todo lo que pudo, pero fallo, mate a Ysaak, logre contener a la niña. El jugador saco a mi versión principal, y metimos a la Abrahela sin alma, que hizo la niña para poder seguir estudiando en las catacumbas. Así que si, en el féretro que está en medio esta Abrahela sin alma…
Del otro féretro no hay nada, está vacío, la mujer gorda solo aparece para actos sexuales, no pude morir y no desaparece, solo es una proyección de mi voluntad reprimiendo los deseos sexuales de los humanos hacia mí.
Ya sabes lo que hay en los féretros, tienen unas breves explicaciones, tu sabes de qué lado estas.
Besos.
—Abrahela.
Leonardo cerro el libro para finalizar, lo llevo a su frente y lo volvió a colocar en su lugar, se quedó viendo al féretro unos minutos, estaba pensando en la posibilidad de abrirlo y sacar a la Abrahela buena, la misma que la niña le comento antes. Pero no pudo dar el paso para abrir el féretro ya que la niña entro interrumpiendo cualquier acto.
—No Leonardo, aun no es momento, debemos irnos de aquí —ordeno la niña parando cualquier acto de abrir el féretro.
—Esta es la oportunidad de rescatar a esta versión de Abrahela.
—Entiendo eso, pero si afecta a tu perspectiva, solo tú ganas, y todos a tu alrededor pierden, ya no estarías dispuesto a continuar.
—Continuare, lo prometo, sé que esta es la oportunidad de estar con ella.
—He visto esa promesa mucho tiempo y gracias a eso te darás cuenta que no salió nada bien. Puede haber una oportunidad, pero creo que por el momento deberíamos seguir con el plan.
—La niña tiene razón Leonardo, debemos seguir, tenemos la espada y debemos acabar con todo esto ahora mismo —dijo el chamán.
—Lo sé —termino Leonardo entre lágrimas y frustración. Se alejó del féretro—. Volveré por ti, lo prometo.
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