Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 8
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: SOMBRAS ENTRE NOSOTROS 8: SOMBRAS ENTRE NOSOTROS El bosque parecía tranquilo.
Pero ya nadie confiaba en esa calma.
Habían pasado dos días desde el encuentro.
Dos días sin nuevas grietas.
Sin sombras.
Sin señales del “Observador”.
Y eso… no ayudaba.
CLAY rompió el silencio mientras caminaban.
—Odio esto.
RUSELF no miró atrás.
—¿El qué?
—Que no pase nada.
TALIA asintió.
—Es peor que cuando pasa algo.
Cali caminaba más lento que los demás.
No estaba distraída.
Estaba pensando.
Vilus, como siempre, iba unos pasos detrás.
Observando.
Escuchando.
—Demasiado tranquilo… —murmuró CLAY.
—Eso significa que algo está cambiando —respondió RUSELF.
Cali se detuvo.
—No.
Todos la miraron.
—Eso significa que algo está esperando.
Silencio.
Vilus levantó ligeramente la mirada.
Pero no dijo nada.
Continuaron caminando.
Hasta que llegaron a una zona donde el suelo estaba ligeramente hundido.
No era una grieta.
Pero… No estaba bien.
TALIA se agachó.
—Esto es reciente… —¿Otra grieta?
—preguntó CLAY.
—No… —respondió— …es como si algo hubiera salido… Cali miró alrededor.
—Prepárense.
Pero nada apareció.
RUSELF frunció el ceño.
—¿Entonces qué fue?
Silencio.
Vilus dio un paso adelante.
Se agachó.
Tocó el suelo.
Cerró los ojos.
—Aquí hubo algo.
CLAY suspiró.
—Genial… ¿y ahora qué?
Vilus abrió los ojos.
—Ya no está.
TALIA lo miró.
—¿Cómo sabes eso?
Pausa.
Vilus dudó.
Muy leve.
Pero visible.
—Se siente distinto.
Silencio.
CLAY frunció el ceño.
—Siempre dices eso.
Vilus no respondió.
—“Se siente”… “es diferente”… —continuó CLAY——¿Qué significa eso exactamente?
RUSELF intervino.
—CLAY.
—No, espera —dijo—.
Es en serio.
Miró a Vilus.
—Siempre sabes cosas antes que nosotros.
El ambiente cambió.
Cali no habló.
Pero observaba.
TALIA también.
Vilus se puso de pie.
—No lo sé.
CLAY negó con la cabeza.
—Eso no es una respuesta.
—Es la única que tengo.
Silencio.
RUSELF dio un paso adelante.
—No es el momento.
Pero ya había empezado.
CLAY cruzó los brazos.
—Solo digo que es raro.
Miró al resto.
—¿Soy el único que lo piensa?
TALIA dudó.
—No es… normal.
Cali cerró los ojos un segundo.
—No.
Los abrió.
—No lo es.
Silencio.
Vilus no se movió.
No reaccionó.
Pero su agarre sobre la pala se tensó.
—Pero eso no significa nada —añadió Cali rápidamente.
Demasiado rápido.
CLAY la miró.
—¿Seguro?
Cali no respondió de inmediato.
—Nos ha ayudado —dijo finalmente—.
—Sí —respondió CLAY—.
Pero también es el único que puede hacer lo que hace.
TALIA habló en voz baja: —Y la cosa esa… le habló directamente.
El silencio que siguió fue más pesado que cualquier combate.
Vilus levantó la mirada lentamente.
—¿Qué están diciendo?
CLAY sostuvo la mirada.
—Que no sabemos nada de ti.
RUSELF dio un paso adelante.
—CLAY, suficiente.
Pero ya era tarde.
—No tiene sentido —continuó—.
No comes como nosotros.
No reaccionas igual.
Sabes cosas que no deberías.
Vilus no respondió.
—Y esas cosas —señaló el suelo——no te afectan igual.
Silencio.
Cali habló.
—CLAY, basta.
Pero esta vez… No sonó completamente firme.
Vilus miró a todos.
Uno por uno.
No había enojo.
No había miedo.
Solo… Distancia.
—No sé qué quieren que diga.
Su voz era tranquila.
Demasiado.
—Porque no tengo respuestas.
CLAY abrió la boca.
Pero no dijo nada.
RUSELF habló.
—Esto no cambia nada.
Todos lo miraron.
—Seguimos siendo un grupo.
—Y seguimos enfrentando lo mismo.
Pausa.
—Si empezamos a dudar ahora… no vamos a durar.
Silencio.
TALIA asintió lentamente.
CLAY suspiró.
—…lo sé.
Pero no sonó convencido.
Cali miró a Vilus.
—No tienes que decir nada… —dijo.
Vilus sostuvo su mirada.
—No tengo nada que decir.
Y eso… Fue peor.
El viento pasó entre los árboles.
El grupo volvió a moverse.
Pero ya no caminaban igual.
La distancia entre ellos… Había cambiado.
Y Vilus… Volvió a quedarse atrás.
Como al inicio.
Pero esta vez… No era por elección.
Era porque ya no sabían si debía estar adelante.
O si siempre… Había estado en el lugar equivocado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com