Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

¿Y SI TE MUESTRO MI LADO OSCURO? - Capítulo 22

  1. Inicio
  2. ¿Y SI TE MUESTRO MI LADO OSCURO?
  3. Capítulo 22 - 22 Capítulo 22 VÍNCULO QUE ME ATA
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

22: Capítulo 22: VÍNCULO QUE ME ATA 22: Capítulo 22: VÍNCULO QUE ME ATA Después de esta charla tan reconfortante, la atmósfera entre Darius y yo se siente más ligera.

Sin embargo, a medida que caminamos de regreso a casa, mi mente está en un torbellino de pensamientos.

¿Debería aceptar el vínculo que tengo con Alexander?

La idea de abrirme a él me aterra tanto como me atrae.

¿O debería seguir ignorándolo y enfocarme en mi propósito inicial?

Cada paso hacia casa se siente como una decisión monumental.

La confusión me acompaña, haciendo que mis pensamientos se entrelacen en un laberinto de dudas y deseos.

Al llegar, la escena que nos recibe es conmovedora.

El abuelo y el tío Hans nos esperan en la entrada, sus rostros reflejan preocupación y amor, lo que me deja aún más confundida.

Mi abuelo, con su mirada sabia y profunda, se acerca rápidamente, apurado por saber cómo estoy.

—¿Estás bien?

—me pregunta con voz grave, su preocupación palpable.

Estaba a punto de responderle cuando Darius, siempre atento, interviene antes que yo.

—Lo esta —dice con firmeza —Ya hemos hablado sobre las cosas que le preocupan y creo que lo mejor es dejarla descansar un poco.

Necesita tiempo para organizar sus ideas.

Una sensación de gratitud inunda mi pecho por la manera en que Darius me defiende y apoya.

Agradezco su intervención; no estoy lista para desmenuzar todo lo que siento frente a todos ellos.

Mi abuelo asiente lentamente, aunque todavía parece inquieto.

—Entiendo —responde —Pero recuerda que estamos aquí para ti.

No tienes que cargar con esto sola.

Siento el peso del amor y la responsabilidad familiar arropándome como una manta cálida.

Agradezco esa conexión, pero también me siento atrapada entre dos mundos: el deseo de seguir adelante con mi vida y el llamado del vínculo especial que tengo con Alexander.

Mientras entro en la casa, no puedo evitar buscar a Alexander a mi alrededor, pero una parte de mí anhela cerrar los ojos y escapar de esta confusión, mientras otra parte está deseosa de descubrir lo que este nuevo camino puede ofrecerme.

Sin embargo, sé que debo encontrar un equilibrio entre mis deseos y mis responsabilidades.

Mientras me acomodo en mi sofá cerca de la ventana de mi habitación, cierro los ojos por un momento y respiro hondo.

La decisión debe venir desde dentro; no puedo dejar que el miedo o la presión de los demás guíen mi camino.

Con cada respiración profunda, empiezo a sentir un rayo de claridad asomarse entre mis pensamientos confusos: tal vez aceptar lo que siento por Alexander no signifique renunciar a mis propósitos iniciales, sino encontrar una nueva forma de integrarlos en mi vida.

El suave murmullo del bosque me envuelve, el canto de los grillos y los susurros de las hojas me hacen sentir en paz.

Disfruto del sonido de los animales del bosque que salen en las noches; hay algo mágico en esta sinfonía natural que me reconforta.

De repente, un golpe ligero en la puerta interrumpe mi momento de introspección.

Mi corazón late un poco más rápido mientras me acerco a la entrada.

Antes de abrir la puerta, descubro que es Alexander.

Su presencia es inconfundible: su olor tan embriagador lo delata, una mezcla de tierra húmeda y pino fresco que evoca imágenes de aventuras.

—Hola —dice con una sonrisa suave, como si supiera que he estado esperándolo.

Siento que este es el momento adecuado para hablar.

He estado guardando tantas cosas dentro, y ahora parece que todo está alineándose.

—Hola —respondo, abriendo un poco más la puerta para dejarlo pasar —Qué sorpresa verte aquí.

Una vez adentro, el ambiente se siente un poco cálido; su energía transforma la habitación.

Mientras nos sentamos uno frente al otro en el sofá, el silencio se llena de una tensión palpable pero hermosa.

Es como si ambos supiéramos que este es el momento para ser sinceros.

—He estado pensando mucho sobre nosotros —comienzo, sintiendo cómo las palabras fluyen desde lo más profundo de mi ser —No quiero seguir ignorando lo que siento.

Alexander me mira fijamente, sus ojos reflejan una mezcla de sorpresa y alegría.

—Yo también he estado pensando en nosotros…

—confiesa —pero no sabía si tú lo sentías también.

La conexión entre nosotros parece intensificarse mientras hablamos.

Hay un entendimiento tácito en nuestras miradas, un reconocimiento de que nuestras almas han estado entrelazadas durante mucho tiempo.

—Me gusta y me aterra la manera cómo me haces sentir —continúo —Como si pudiera ser yo misma sin miedo al juicio.

Sus dedos rozan suavemente los míos sobre el sofá; ese pequeño gesto es suficiente para encender una chispa entre nosotros.

— Y a mí me gusta esa Selene auténtica —responde con voz suave.

—¿Como estas tan seguro de que soy autentica?

—pregunto con un poco de temor.

—Lo se, porque no estoy mirando tu exterior sino tu interior —responde con una mirada tan penetrante, como si pudiera mirar hasta mi lado mas oscuro —Quiero explorar contigo, sin presiones ni expectativas.

De repente, la atmósfera se siente diferente.

El murmullo del bosque afuera parece coincidir con nuestro latido compartido; es como si todo a nuestro alrededor estuviera celebrando este nuevo capítulo.

Sin pensarlo dos veces, me inclino hacia él y le doy un pequeño beso en la mejilla, un gesto tierno pero significativo.

Alexander sonríe con calidez y toma mi mano entre las suyas.

—Prometamos ser honestos el uno con el otro —sugiere —Esto es solo el comienzo y quiero que sea real.

No se porque esas palabras me hacen pensar que sabe que oculto algo, pero si lo sabe o no aún no estoy preparada para hablar de eso.

Me limito a asentir un poco temerosa, pero estoy lista para dar este paso juntos, sabiendo que algun día tendré que abrirme por completo a él.

—Ok, ¿qué estabas haciendo?

—me pregunta, su voz suave y curiosa.

—Nada, solo disfrutando los sonidos nocturnos —respondo, sintiendo que la calidez de su presencia me envuelve.

Una sonrisa ladina se dibuja en su rostro, y no puedo evitar sentir un cosquilleo de anticipación.

—¿Puedo hacerte compañía?

—pregunta, casi con picardía.

Un poco apenada, asiento y respondo con un tímido “¿por qué no?”.

Pero antes de que pueda procesar del todo mis palabras, siento cómo tira de mi brazo con suavidad.

En un instante sorprendente, termino sobre su gran pecho.

Mi corazón late desbocado; mis mejillas se calientan, seguramente rojas de la vergüenza.

No es incómodo, pero me sorprende estar tocando su cuerpo tan bien formado, esos pectorales perfectos son como una roca bajo mis manos.

¡Por la Diosa!

—Vaya, esto es…

inesperado —logro decir, mientras intento recomponerme.

Él sonríe con complicidad y me mira a los ojos, como si quisiera asegurarme que todo está bien entre nosotros.

—No quiero presionarte con lo que estoy a punto de decir —comenta, su expresión se torna más seria mientras lo dice.

Me quedo intrigada esperando que hable.

Hay algo en su voz que me hace sentir nerviosa y emocionada a la vez.

—Mañana debo volver a mi manada —dice en un susurro —Y quería preguntarte si te gustaría acompañarme.

Creo que sería bueno que conocieras a mi familia y a los demás.

La propuesta me deja sin palabras por un momento.

La idea de conocer su manada despierta una mezcla de emoción y ansiedad en mí.

—¿Te gustaría?

—pregunta nuevamente, esta vez con una mirada esperanzadora.

Asiento lentamente, aún procesando lo que significa para mí esta invitación.

Conocer a su manada es un paso importante; significa dejar atrás mis miedos y abrirme a nuevas experiencias.

—Sí, me encantaría —respondo finalmente —Sería una gran oportunidad para conocer más sobre ti y tu mundo, pero primero debo hablar con mi familia.

Alexander sonríe ampliamente, aliviado y emocionado al mismo tiempo.

—No te preocupes, yo me encargo de hablar con ellos…

bueno, si tu me lo permites.

Me limito asentir un poco conmovida.

Siento como la conexión entre nosotros se fortalece un poco más; quizás el futuro se presenta lleno de posibilidades y aventuras por descubrir juntos.

Darling_Yuli

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo